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Kaloxa
10:42 el 14 febrero 2014

CMO en Finect. Periodista financiero. Me encantan las finanzas del comportamiento

Nunca más me enamoraré... De una acción

"What do you get when you fall in love?" Cantaba Burt Bacharach, en un tema que me encanta y acaba con a frase 'I'll never fall in love again" (Nunca más me enamoraré). Y hoy, día de San Valentín, yo también quiero romper una lanza por los que no se quieren enamorar, pero en este caso de las acciones. ¿Cómo?

"Vicente, estás tonto. ¿Cómo me voy a volver loco por una acción?" Pues, ten cuidado, porque igual te pasa como a esos enamorados a los ves que están perdiditos por su chico/chica y ellos te dicen que no, que sólo es una amiga.

Por ejemplo, la de gente que he visto yo enamorada de las acciones de Apple...

Cuando te enamoras de una acción es cuando la has comprado y te ha encandilado. Piensas que es la oportunidad de tu vida, que va a ser tu mejor inversión, que es una joyita de valor incalculable... Y puedes tener esos riesgos: 

- Sobrevalorar la compañía. Piensas que es la 'más guapa' del mundo y le juras amor eterno. Esto te puede llevar a pensar que tiene un precio objetivo más alto que sus comparables. Igual la acción nunca llega ahí.

- Infravalorar los riesgos. Estás tan encandilado con las perspectivas de la compañía, que no eres capaz de ver que te está defraudando. Piensas que esta revisión a la baja en las previsiones de beneficios no es para tanto, te aferras al dato positivo que se ha publicado en los resultados

- No ver otros peces en el mar. La fidelidad es un gran valor en las relaciones de pareja, pero no en la gestión de tu cartera. Fijarte demasiado en una acción te puede llevar a no ver otras buenas oportunidades que hay en el mercado. 

- Jurar amor eterno. Si los precios llegan al nivel que nos habíamos marcado como objetivo, quizá es la hora de vender. Mantener la pareja con la que estás enamorado hasta el final de tus días es lo mejor que te puede pasar, pero hacerlo con una acción no tiene mucho sentido. 

Como resumen, el mensaje es intentar ser lo más frío y racional posible al comprar una acción, e intentar dejar a un lado los sentimientos, que nos pueden llevar a tomar decisiones erróneas.

En fin, les dejo con la versión de Bacharach por Sheryl Crow y Lyle Lovett . Cantanda, ante los Obama, por cierto 

 


 

¡Feliz San Valentín! Y, en contra de lo que dice Bacharach, ¡enamórense mucho de sus parejas, pero nada de sus inversiones :)!

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12 comentarios
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Es mucho preguntar de que acción en particular habla?

@apandrés.

Yo lo sé.... !De Bankia!!!! :-)

Apandres, te diría que mi peor enamoramiento no ha sido de acciones, sino de fondos... Y, si me preguntas un nombre, de lo digo: Fonditel Velociraptor.

En mi lista de amores fallidos ocupa un lugar especial E.On.

Yo creo que estoy enamorado de Google

Pues este post con pinta frívola esconde una de las cosas más dificiles (desde mi punto de vista) para los inversores (sobre todo value, creo): tengo yo más razón que el mercado, o es que me he enamorado de la empresa y me nubla la vista.

Saludos

Como decía Woody Allen en una película, la única clase de amor que dura toda la vida es el amor no correspondido.

En fin, que si ves que la acción te pone los cuernos con ampliaciones sorpresivas-diluyentes, no hace caso a tus espectativas y no sube cuando las demás tiran a bloque p'arriba-Up, no hace caso a tus mimitos acumulativos-promediantes "mejor, si es que yo voy a largo", pues siempre puedes aplicarle aquello de "la vendí porque era mía" y exclamar la excusa de "al menos podré dormir ya tranquilo" o un "bueno, lo perdido al menos me sirve para compensar fiscalmente la ganacia con otras". ...Pero al día siguiente ya sabes, no falla, empieza a subir como un cohete. Entonces te das cuenta de que o eres un pardillo impaciente o eras tu el gafe (o ambas cosas a la vez).

 

kalosa es genial tu post.

Totalmente de acuerdo que existen enamoramientos no solo de personas sino de acciones ó fondos.

Por lo menos ese ha sido y sigue siendo una constante en mis inversiones, aunque intente modificarlo.

Mi primer enamoramiento en los años 80 fué de CROS, luego habido otros. En ese me fué bien,pero en otros me ha ido mal.

Japón una fijación constante desde los años 90, y siempre creo que va a ser la oportunidad de mi vida y claro que no lo es.

FELIZ SAN VALENTÍN

karimpc ojalá hiciésemos más enfoques frívolos para los temas que de verdad importan, mucha más gente reflexionaría sobre ellos. Lo de San Valentín es sólo el gancho, el tema de fondo en el post es uno de los peores sesgos que tenemos los humanos a la hora de invertir.

figaro el otro día dijo @aoshi7 en la radio que le estaba poniendo ojitos a E.On.

davidcuevas buenísimo lo de que cuidado si te pone los cuernos con las ampliaciones, me lo guardo. 

Gekko, ojalá hubiera mantenido mi amor por Google, las vendí cerca de 650 :P

marquint Japón a mí nunca me ha gustado... Esa pirámide poblacional perniciosa...

Kaloxa, el próximo San Valentín te contaré si estaba enamorado de Abercrombie, de la ropa, o de verdad tengo razón con la empresa, jeje.

Saludos

Yo me enamore en exceso de Apple ........ gane mucho dinero a 700, y casi perdí todo lo ganado (vendí a 500 y 450). Bajo a 380 y no compre por la fustración del amor no correspondido. Ahora solo tengo una pequeña participación comprada a 520.

Un inversor Value, no sé si amor, pero algo de lealtad sí tiene que tener. Uno no se puede divorciar de la acción con el primer contratiempo.

 

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