Josep Prats Orriols  

JPrats (20º) 

Este artículo ha sido marcado como molesto Deshacer
JPrats
09:56 el 09 septiembre 2013

Gestor de Abante European Quality

Pachinko

9 de septiembre de 2013

La bolsa de Japón ha cerrado, esta madrugada, con una subida superior al 2%. Unos lo atribuirán al buen dato de PIB, otros a una oscilación nada anormal en un mercado que este año se está mostrando muy volátil, y otros a la concesión a Tokio de los juegos olímpicos de 2020. El mercado español abre con una caída de casi el uno por ciento, medio punto porcentual superior a la del resto de mercados europeos y podría haber quien buscara un explicación olímpica para este comportamiento. Por ejemplo, aquellos que hacían listas de valores que se verían beneficiados por la organización de los juegos.

La concesión de los juegos a Madrid habría sido una buena noticia, sin duda. La mejora, por mayor conocimiento, de la imagen internacional de la ciudad se habría traducido, como así ha sido en Barcelona, en un incremento muy notable y sostenido de visitantes, con indudables beneficios para los sectores relacionados directa e indirectamente con el turismo y, potencialmente, para su atractivo como destino de inversión. El beneficio de unos juegos olímpicos no se recoge en los quince días que duran las competiciones deportivas, sino en las décadas siguientes a su celebración.

Pero ha ganado Tokio. Muchas son las explicaciones que se buscan para la decisión del COI. Y cuando pienso en Tokio no puedo dejar de recordar mi primer viaje a la ciudad, hará ahora unos veinte años. Fue una experiencia muy interesante, que me hizo comprender lo difícil que resulta para un occidental juzgar lo que allí sucede. No es solo el idioma, sino la manera de pensar, lo que nos hace difícil de entender lo que es Japón. Tan difícil que, como inversor, he optado por mantenerme alejado de dicho mercado. No me veo capaz de analizarlo con seguridad.

Paseando por las calles de Tokio pude observar que proliferaban unos locales, denominados Pachinko, que desde fuera aparentaban ser unos recreativos, ya saben los de máquinas de pinball (máquinas del millón, en terminología de mi juventud), Desde luego no podían ser locales de tragaperras, puesto que este tipo de juego de azar con premios en dinero no estaba permitido. Entré en un Pachinko y observé el funcionamiento, tanto de las maquinitas como, sobre todo, de los clientes del establecimiento. Los jugadores pagaban por disponer de un número determinado de bolas de acero que, introducidas en una máquina y dirigidas, más o menos aleatoriamente, por unos mandos accionados por el jugador, discurrían por variados canales, generando un ruido notable, y terminaban por desaparecer o depositarse en un recipiente. Si desaparecían habías perdido. Si aparecían en el recipiente habías ganado. Dependiendo del número de bolas que obtuvieses podías canjearlas por uno u otro premio. Por ejemplo, a cambio de cien bolas te regalaban un gato cósmico, a cambio de doscientas un oso gordo de peluche. 

Parecían premios muy infantiles para unos jugadores bastante bragados, muchos de ellos peinando canas. Pero sí, sí, el desfile de honrados padres de familia, sin niños que les acompañaran, hacia el puesto de canje de bolas de acero por gatos cósmicos era incesante. A la salida del local, a escasos metros, observé que había un buen número de compradores de gatos cósmicos y osos gordos de peluche, a razón de 5.000 yenes el gato y 10.000 yenes el oso. La totalidad de los jugadores cambiaban gatos y osos por yenes. Y los compradores ambulantes de peluches cruzaban la puerta del Pachinko y entregaban gatos y osos al departamento de canje de bolas de acero por peluches.

En resumen, lo que aparentaba ser un juego juvenil con premios infantiles, no era más que un garito de juego de tragaperras. La ley prohibía jugar dinero a cambio de dinero. Pero no jugar dinero a cambio de peluches, ni comprar peluches en la calle. Este es un buen ejemplo de que, en Japón, las cosas no son lo que parecen a primera vista para un occidental. Solo un buen conocedor de la idiosincrasia de los nipones será capaz de desentrañar los innumerables Pachinkos de dicha economía.

Como en el Pachinko, en los juegos olímpicos el entretenimiento y el juego tienen su papel, sobre todo para los participantes. Pero para los organizadores, para los propietarios del negocio, créanme, lo importante es el dinero.

Josep

 

Publicar Ocultar ¿Quieres hacer públicos tus favoritos? Publicar No por el momento
3 comentarios
3 veces compartido

Desde luego el japonés no piensa en términos europeos, cada cual tiene  sus propias experiencias, y, desde luego, para los organizadores primero es el dinero, sin lugar a dudas. España tiene su economía gravemente tocada y, en esas condiciones, sería muy difícil atender a esas comisiones legales, alegales e incluso otras que intuyo ilegales que suelen mover estos grandes eventos internacionales. Madrid se ha cebado con el COI recordándoles una y otra vez que el 80% de las infrastructuras ya estaban listas con lo cual un 20% por hacer no parece demasiado tentador para los organizadores (muchos de ellos ligados a empresas con intereses directos e indirectos).

Sin embargo hay dos hechos más que han influido también:

 

En contraposición Tokio depositó 4.500 millones de dólares en un banco para ser utilizados si eran elegidos y Japón anunció una inversión de 475 millones de dólares para solventar las fugas de agua radioactiva de Fukushima, afrontando valientemente el problema en vez de intentar camuflarlo.

Sinceramente, no hay Pachinko que valga en la adjudicación de los JJOO 2020.

En cuanto a invertir en Japón, además de los riesgo propios de cualquier mercado bursátil hay que tener en cuenta tanto el desfase horario con respecto a EEUU como la mentalidad de los nipones. Todo ello es una combinación dificilmente comprensible para nosotros y prácticamente imposible de explotar desde nuestra perspectiva. Por lo tanto, ser conscientes de nuestras propias limitaciones absteniéndonos de meternos en un jardín que no comprendemos es un acto de sinceridad que nuestros bolsillos agradecerán sin lugar a dudas.

MRDV

He leído el excelente post al que nos lleva el link   sus propias experiencias que demuestra su profundo conocimiento de la natureleza de los japoneses. La anécdota del Pachinko está dirigida a ilustrar con un ejemplo, si se quiere, algo jocoso, sobre los riesgos que corre un occidental al ,analizar con superficialidad un país tan profundo como Japón y de invertir en ese mercado, no a insinuar que haya habido en la adjudicación de los juegos olímpicos comportamientos retorcidos como el fraude de ley que representa el juego de las bolas canjeables por peluches canjeables por dinero. 

Veo que coincidimos en la conclusión final, que el dinero es importante para la organización de los juegos. Y me refiero al dinero que efectivamente se empleará en su realización. Y, sin duda, en Tokio hay dinero. 

Gracias

Josep

Gran y curiosa anécdota "epitómica". Al final me harás invertir en tu fondo a base de estos buenos artículos, jeje.

 

Abrazos

 Comentar

Artículos relacionados en Finect

Carta a los inversores. Septiembre 2016.

JPrats


7 de octubre de 2016ABANTE EUROPEAN QUALITYCarta a los inversores. Septiembre 2016.Tras la recuperación registrada en los dos meses anteriores, los principales mercados bursátiles han mantenido un tono neutro en sept...

Colocar filiales

JPrats


3 de octubre de 2016Al final, el viernes pasado no resultó ser un día tan malo para las bolsas. La especulación sobre Deutsche Bank cambió de bando, recuperando al cierre un 16% desde los mínimos de la sesión, lo que...

Deutsche Bank

JPrats


30 de septiembre de 2016Tras la convulsión generada por el resultado del referéndum británico, los mercados habían recuperado, poco a poco, la calma durante los meses de julio, agosto y la primera quincena de septi...

Carta a los inversores. Agosto 2016.

JPrats


6 de septiembre de 2016ABANTE EUROPEAN QUALITYCarta a los inversores. Agosto 2016.Las bolsas han confirmado en agosto el buen tono del mes anterior. Con una volatilidad menor, los principales índices bursátiles han c...

Últimos artículos del blog de JPrats

La pioggia
0 Comentarios
Il quesito
0 Comentarios
Los picapiedra
4 Comentarios
Carta a los inversores. Octubre 2016.
1 Comentarios
Carta a los inversores. Septiembre 2016.
1 Comentarios
Colocar filiales
2 Comentarios
Deutsche Bank
6 Comentarios
Carta a los inversores. Agosto 2016.
2 Comentarios
Carta a los inversores. Julio 2016.
1 Comentarios
Pokemón
2 Comentarios

app version

Wed Nov 02 13:34:35 CET 2016

2221

79dd84889bae13e7769f41dc060a3ba472981ca5