aoshi7 (12º) 

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aoshi7
17:05 el 01 noviembre 2010

Habla la amiga de @Mister: CARMEN REINHART .

... y la "enemiga" de @arturop :-).
Interesante entrevista que he leído en
http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Alemania/condena/UE/graves/problemas/elpepueconeg/20101031elpneglse_3/Tes

"Alemania condena a la UE a graves problemas"

Antes de cumplir 10 años, Carmen Reinhart dejó Cuba con una maleta escuálida como todo equipaje e inició un periplo en el que ha pasado por la universidad, Wall Street y el FMI para volver finalmente a la academia. A sus 54 años es una de las economistas más influyentes del mundo, especialmente después de la publicación del tremendo Esta vez es diferente, una historia de las crisis de los últimos 800 años escrita junto a Kenneth Rogoff y que demuestra que esta vez tiene muy poco de diferente. Recién fichada por el prestigioso Peterson Institute, recibe en su casa de Washington y amenaza con un trabajo sobre las crisis en España desde Felipe II. Su marido, Vincent (otro gran economista), ofrece un café mediada la charla, y ya al acabar aparecerá un sonriente Rogoff. "A ver si entre todos vemos cómo salir de esta", se despide a carcajadas.

La noticia en otros webs

"No hay duda de que Grecia y algún país del Este van a suspender pagos"

Pregunta. Augura siete años más de alto paro en EE UU y España. ¿Ve un final para la crisis?

Respuesta. El paro no provocó el problema; es la consecuencia. Analizando crisis anteriores se ve que el despegue está relacionado con lo rápido que se limpie la basura en el sector financiero. En la crisis japonesa, el deporte favorito de las autoridades era no ver lo que no se quería ver: bancos zombis. Y llevan 20 años así. La historia rima: en EE UU y en Europa no se ataca el origen del problema; las autoridades han permitido a la banca valorar los activos tóxicos a precios irreales, han dado barra libre de liquidez y todo tipo de garantías públicas. Y esas garantías que mantienen los Gobiernos en los bancos son una bomba de tiempo: mientras aún sean deudas privadas es imprescindible que se reconozcan las pérdidas, porque de lo contrario van a acabar engordando la deuda del Gobierno. Siempre es así.

P. El FMI dice que solo queda por sanear una parte mínima del agujero en el sistema financiero.

R. Eso es negar la realidad: no se han saneado los balances. Europa y EE UU posponen el problema; eso es muy japonés. Si la economía se recupera, si el paro baja, si la vivienda se recupera, si suceden montones de cosas, entonces esos activos tóxicos dejarán de ser incobrables, pero seamos serios, eso no va a ocurrir y el agujero acabará en las cuentas del Gobierno, con el consiguiente golpe en los mercados.

P. ¿Queda espacio para nuevos estímulos fiscales?

R. EE UU los necesita: en los años treinta, la política fiscal fue muy volátil, zigzagueante; cuando finalmente se retiró el estímulo hubo una segunda recesión. Ahora puede suceder lo mismo: sin un segundo plan Obama, la retirada de las ayudas hundirá la demanda y dejará la economía en un terreno peligroso.

P. ¿Y en Europa?

R. A pesar de todo, EE UU aún tiene margen para lidiar con su deuda. Europa está peor: una combinación nunca vista de deuda pública y privada con los sistemas financieros muy dañados. En Alemania sí hay margen para el estímulo: lo que no hay es voluntad. Alemania está jugando con la deflación [una caída continuada del nivel de precios de muy difícil salida] de forma muy peligrosa. Sus errores condenan a Europa a graves problemas: complican la situación europea, sin crecimiento ni inflación y con una combinación de deuda pública y privada que no se ha dado nunca en esta escala, que yo sepa.

P. De alguna manera, entonces, esta vez es diferente.

R. En los felices años veinte se acumuló una cantidad de deuda privada bárbara, pero no pública; luego llegó la guerra y generó montañas de deuda pública, pero no privada. La combinación actual es más peligrosa. Y ahí una deflación sería terrible.

P. ¿Ve una reedición de las crisis fiscales que hemos visto ya?

R. Si EE UU no aprueba otro estímulo puede entrar en un ciclo peligroso, pero a la vez debe lanzar un plan creíble para recortar la deuda a medio plazo con subidas de impuestos. En Europa, los mercados están aterrorizados con la posibilidad de que la deuda pública crezca por los problemas de los bancos y haya impagos.

P. ¿Y España?

R. Lo bueno es que ha dado pasos en la buena dirección. Pero los excesos de deuda conllevan largas resacas. No soy optimista: honestamente, para esperar una recuperación cíclica del inmobiliario (muy intensivo en empleo) hay que ver cinco veces Alicia en el país de las maravillas. A España le ocurre lo que a cualquier país endeudado: en un par de años no hay que esperar mejoras; el descontento social irá en aumento. En la situación actual, en un 50% de los casos se da una recaída en la recesión. Y cualquier shock adverso puede devolverte al barro: si la cosa se pone fea, los mercados dejan mucho que desear. No hay que ponerse a buscar explicaciones exóticas: si en Grecia encuentran más deuda bajo las ruinas o se dan problemas en Irlanda o Portugal, eso dejará huella. Y no me cabe duda de que Grecia va a suspender pagos: tal vez no le llamen así, suspensión de pagos, pero va a ocurrir. Y en Hungría, y en otros países del Este.

P. ¿La sobredosis de austeridad es el mejor antídoto?

R. La austeridad está bien: es un mensaje horrible, pero necesario. El problema es esa obsesión: Alemania tendría que dejar de ser Alemania, y aunque los alemanes no se vuelvan locos gastando, al menos deberían permitirse alguna alegría en política monetaria. Yo entiendo su historia, las guerras mundiales, la hiperinflación. Pero Europa no puede arriesgarse a una deflación.

P. Parece que un alemán, Axel Weber, va a presidir el BCE.

R. Esperemos que tenga acento francés o italiano [ríe]. El BCE se equivoca: es momento de ser agresivo, aunque la efectividad de la política monetaria en este momento sea discutible. Me preocupa la influencia alemana aún más en la política monetaria que en la fiscal. Si hay que cometer un error es mejor pasarse de largo en política monetaria. De lo contrario, les esperan a ustedes problemas gravísimos. Porque con esos niveles de deuda, con crecimiento mínimo y con esos planes de austeridad... No veo que esto termine sin que aparezca una tendencia deflacionaria importante.


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Y justamente hace un rato, acabo de leer en el mismo medio, una entrevista del "amigo de @arturop" :-D
http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Espana/debe/dar/paso/Estado/bienestar/elpepueconeg/20101031elpneglse_4/Tes

"España debe dar un paso atrás en el Estado del bienestar"

 

Robert E. Lucas reconoce ser un hombre testarudo. El economista que transformó el análisis macroeconómico con su teoría de las expectativas racionales, que extendió el enfoque de los mercados eficientes a toda la economía y por la que recibió el Nobel en 1995, sigue firme en sus ideas neoliberales cuando el huracán desatado por la crisis financiera en EE UU está aún lejos de amainar. Lucas (Yakima, Washington, 1937) está convencido de que ni la política monetaria ni los estímulos fiscales van a mejorar la situación, y defiende la conveniencia de mantener bajos los impuestos para incentivar la iniciativa privada y recompensar el esfuerzo personal. Este profesor de la Universidad de Chicago, pupilo de Milton Friedman y Paul Samuelson, reconoce que se equivocó al asegurar en 2003 que el problema de las depresiones económicas estaba resuelto. Se justifica diciendo que la gran mayoría de los economistas -incluyendo a Paul Krugman, con quien mantiene una intensa rivalidad académica- no supo detectar la fragilidad del sistema financiero. Hace poco visitó Madrid para dar una conferencia en la Fundación Rafael del Pino.

"Las empresas están hasta los topes de dinero, pero tienen miedo a invertir"

"Hay gente que no hace el esfuerzo suficiente para encontrar trabajo"

Pregunta. ¿Cómo vislumbra la recuperación? ¿Qué deben hacer los países ricos para crecer?

Respuesta. A las economías ricas se les da bien crecer, y normalmente lo hacen por sí solas. Es sorprendente lo lenta que está siendo la recuperación. De hecho, no existe tal recuperación, pues deberíamos haber vuelto ya a ritmos de crecimiento del 3%. Y no creo que la política monetaria o los estímulos fiscales ayuden a conseguirlo. La inversión ha caído a niveles bajísimos en EE UU. Hay mucha liquidez, los bancos y las empresas están de dinero hasta los topes, así que no hay nada en el terreno financiero que les impida poner en marcha proyectos nuevos y ambiciosos. Creo, sencillamente, que tienen miedo: no saben cómo va a ser el nuevo régimen fiscal, cuánto va a costar el nuevo sistema sanitario...

P. ¿Y los consumidores?

R. Los consumidores también. Hay mucha incertidumbre sobre si la rebaja fiscal de Bush para las rentas más altas se va a prorrogar o no, pues la decisión se ha dejado para después de las elecciones del 2 de noviembre.

P. ¿Es usted partidario de mantener esa rebaja fiscal?

R. Creo que fue un paso en la buena dirección. Los tipos marginales, aquellos que pagan la gente de más éxito, deprimen la economía, desincentivan la asunción de riesgos y el trabajo duro. Los recortes de Bush nacieron como algo temporal, pero creo que sería un error no prorrogarlos.

P. ¿Pero no cree que quienes ganan más deberían pagar más para ayudar a salir de la crisis?

R. Ya pagan más que los demás, y es justo que lo hagan así. No se puede cobrar impuestos a los más pobres o a la gente con problemas económicos. Por eso debe existir cierta progresividad. El presidente Reagan recortó el tipo marginal al treinta y tantos por ciento. Fue una buena idea, y creo que deja espacio suficiente para no tener que cobrar impuestos a los más pobres. Un tipo único para las rentas bajas sería lo ideal. Lo que no puede hacer un sistema fiscal es cobrarte más impuestos cuanto más éxito tengas; es malo para la economía. Fíjese en la contribución de los trabajadores en EE UU: es mucho más alta que en otros países, la gente trabaja más, hay muchas familias con dos sueldos. Y las mujeres son una parte enorme del mercado laboral. Yo tengo 73 años, y hay mucha gente de mi edad que aún trabaja. Un tipo marginal alto va en contra de este tipo de comportamientos. P. ¿Necesita la economía mundial más estímulos o están haciendo bien los Gobiernos al recortar el gasto público?

R. En EE UU no se está recortando mucho el gasto. En España veo que sí. Es difícil calcular lo que consiguieron los estímulos fiscales en EE UU. En mi opinión, poca cosa. Mientras tanto, es necesario financiar los déficits de alguna manera, y hay mucha incertidumbre sobre cómo hacerlo: ¿va a haber inflación? ¿Van a subir los impuestos? ¿Cuáles van a subir? Hay también cierta hostilidad hacia las empresas. El presidente Obama cae en ello una y otra vez, habla de los empresarios como si fueran ladrones.

P. ¿Sirve su teoría de las expectativas racionales para explicar lo ocurrido en estos años?

R. Para explicar la crisis financiera, no. Las crisis son impredecibles. Lo que necesitamos no es una mejor teoría de las expectativas, sino una mejor comprensión de la fragilidad de nuestro sistema financiero, al que la mayoría de los economistas estadounidenses habíamos prestado poca atención hasta que estalló. En términos de expectativas son mucho más importantes los estímulos fiscales. A los presidentes, incluido Bush, les gustan los estímulos temporales, como los incentivos para comprar coches, por ejemplo, pero a la gente no le importan los recortes de impuestos temporales. Está haciendo planes para una carrera profesional, para toda una vida o para proyectos de inversión; piensan en la situación fiscal a largo plazo.

P. Usted dijo en 2003 que el problema fundamental de la prevención de las depresiones económicas había sido resuelto. ¿Cómo ha cambiado su opinión sobre el asunto? ¿Qué lecciones ha aprendido de esta crisis?

R. Soy una persona testaruda. La lección que he aprendido es que el comportamiento de la política monetaria en 2008, en la Reserva Federal de Ben Bernanke, fue muy diferente de la de 1929-1933. En aquella época la Reserva Federal no hizo más que mirar cómo el sistema financiero se derrumbaba, mientras que Bernanke puso 800.000 millones de dólares en el mercado en dos o tres meses. Fue una decisión contundente que frenó el pánico y resolvió el problema en el primer trimestre de 2009. La frase mía de la que tanto se habla significa en su contexto lo siguiente: yo estudié el ciclo económico desde la posguerra mundial hasta 2002, que debió ser cuando escribí ese texto, y me hice la pregunta: ¿mejoraría el bienestar de los ciudadanos una política fiscal y monetaria más activa de la que había entonces? Hice mis cálculos basándome en modelos teóricos y la respuesta fue que sería insignificante. No me podía imaginar que se iba a producir la crisis que finalmente estalló, y eso fue un error. Nunca le presté atención al sistema financiero. Siempre creí que todo se había resuelto en los años treinta, y no me di cuenta de lo equivocado que estaba. Nadie se dio cuenta. Tampoco leí nada de Paul Krugman sobre la fragilidad del sistema financiero.

P. ¿Cómo ve la economía española?

R. La última vez que estuve en España, hace un año, utilicé la palabra decepción, y lo que quise decir es que el milagro español fue similar a los de Italia y Japón en los años sesenta y setenta. España dejó de ser un país pobre y parecía que iba a ponerse a la altura del continente, pero luego acabó torciéndose. Ahora existe una brecha entre el PIB per cápita español y el de los demás europeos, y otra brecha sorprendente entre Europa y EE UU. ¿Por qué tiene que ser tan distinto el nivel de vida en países con la misma cultura, la misma tecnología? Creo que los europeos, y España en particular, están demasiado inmersos en el Estado de bienestar y que deberían dar un paso atrás. Los sindicatos tienen demasiado poder. Los sindicatos en Europa son muy distintos de los estadounidenses. Sería imposible una huelga general en EE UU.

P. ¿Cómo puede España crear empleo?

R. Volvamos al asunto de los impuestos y del Estado del bienestar. Lo que mueve la economía, lo que anima a la gente a trabajar, es el beneficio que obtienen de su esfuerzo y de la asunción de riesgos: enviar a sus hijos a mejores colegios, tener mejor asistencia sanitaria para sus familias y disfrutar de mejores jubilaciones. Uno trabaja para obtener una recompensa en el futuro. Dar la misma asistencia médica o la misma educación a todos, sin tener en cuenta lo que cada uno aporta, tiene un sentido igualitario, pero recorta la motivación para trabajar duro. No quiero que se me malinterprete: tiene que haber asistencia médica, educación, jubilación para todos; no se puede abandonar a la gente a su suerte. Pero dar las mismas condiciones a todos recorta los incentivos para trabajar. No quiero decir que el 20% de paro sea consecuencia de esto, pero hay gente que no está haciendo el esfuerzo suficiente por encontrar un trabajo, que no está dispuesta a aceptar el tipo de empleo que muchos trabajadores estadounidenses sí aceptarían.

Es curioso constatar cómo los expertos se apoyan los unos sobre los otros. Reinhart confirma lo que dijo Recarte sobre Weber . Lucas reconoce que se equivocó aunque como nadie se dió cuenta de la crisis (ni Krugman) pues ¡ála! todos excusados... El sistema financiero será frágil pero todos estos gurús que, aparte de acertar el pasado, solo sirven para lanzar grandes teorías a los mercados me parecen unos corporativistas indecentes. Todos nos dan lecciones a diario ¡qué maravilla! y encima devoramos sus palabras con interés. "Las crisis son impredecibles." dice Lucas. ¡Oooooh! Y yo pienso, pues claro, si se hubiesen predicho no habrían habido crisis, cuestión de sentido común. "En la situación actual, en un 50% de los casos se da una recaída en la recesión." dice Reinhart. ¡Aaaah! Y yo pienso, pues eso, que lanzo una moneda al aire y tan contento. Al final poco importa que acierten o se equivoquen estos "especialistas" porque al fin y al cabo no tienen responsabilidad alguna sobre sus palabras sobre todo cuando dicen perogrulladas.
Leí ayer las dos entrevistas en el mismo medio y me gustaron mucho, sobre todo estoy de acuerdo con la respuesta a la pregunta ¿Cómo puede España crear empleo?, la respuesta del Sr. Lucas es la misma , más o menos, que la opinión de Isak Andic, dice el propietario de Mango que si diez personas hacen el mismo trabajo, deberían tener sueldos e incentivos diferentes, porque cada persona es diferente, no son diez clones que hacen lo mismo siempre, no van juntos al lavabo, no faltan los mismos días, no fuman los mismos cigarrillos, no hacen el trabajo de la misma manera, la productividad de cada uno es distinta, etc,etc. y efectivamente, así es, los incentivos son totalmente diferentes de unos a otros y muy confidenciales. Puede haber una gran diferencia en euros de uno a otro, como debe de ser, por eso habló de los incentivos a los funcionarios.

Hombre el señor Lucas, es premio Nobel del 95 (como tantos otros...), cuyas teorías han explicado muchas cosas.

Ahora bien, si estoy de acuerdo con @MRDV, que de las últimas15 depresiones, que han pronosticado los economistas en los últimos 100 años, han acertado 4 :-)

Al final, hay tantas opiniones que alguien tiene que acertar, todos tenemos un marco en nuestra cabeza, de hecho aquí se discute sin tapujos sobre si los próximos años van a ser deflacionistas o inflacionistas, yo como todos tengo la mía, que es básicamente un poco de todo :-D.

Por cierto, he leído también una entrevista al director de la firma de fondos de Black Rock, y comenta que los mercados van a subir en Renta Variable, porque a la FED, se le ha puesto en la cabezota, que los mercados tienen que subir, y ellos tienen claro que no van a ponerse enfrente de la FED (Dón´t Fight the FED).

Por otro lado, comentan que el mundo está inundado de Renta Fija de todo tipo, y que en algún momento vendrán problemas.

Hace poco lei en una entrevista en Faro de Vigo que hasta 2015 no volveriamos a vivir como antes de la crisis. Me esperanzo pero tb me pareció atrevido. Sin ser guru de nada ni nadie me parece muy fácil hablar de la economia de otro pais que esta a 5000 km de distancia desde el sofa de mi casa cafe mediante. Creo que con estar un poco informado todos llegamos a conclusiones similares y rezo porque muchas no se cumplan.

Yo lo veo asi: nadie salvo necesidad va a dar un paso atras en su estado de biennestar salvo necesidad expresa, y asi si fuere que no se note. Algo asi como que nadie querra vender su piso por debajo del precio de compra. Lo primero que piden al abogado en un concurso de acreedores los arruinados empresarios es salvar el Jaguar. Quien va asi a dar un paso atras en su bienestar? Recesion si, pero que no se note.

Si el chicle a estirar ahora para recuperar cualquier economia son los incentivos fiscales e impuestos, ¿cual sera la proxima crisis?

De que modo se puede valorar a un empleado u otro de cara a crear diferentes incentivos? No es lo mismo una cadena de montaje, que un sanitario o un comercial... idea buena pero la veo muy fria.

Ademas veo que nuestro animo patriotico economico depende de lo que digan muchos economistas (de prestigio y no tanto)...  

La recuperacion de segun que pais es la nueva especulacion como la quiniela de los domingos?????

@snownaix: Las cadenas de montaje ya no existen, ahora son robots, ya sabes que hace más de un siglo que las inventó Henry Ford. Ahora prima el trabajo creativo, la innovación y las ideas, estamos en el siglo XXI.
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