Desde finales de Enero, Wall Street está intentando decidir si el rally iniciado el 9 de Marzo del 2009 está soportado en la Economía Real, esto es en Main Street.

La mayoría de los indicadores hacen pensar que en buena medida está justificado el rally:

- Resultados de las empresas batiendo expectativas
- Crecimiento del PIB en el tercer y sobre todo en el cuarto trimestre
- Aumento de Pedidos a Fábrica
- Encuestas de Confianza empresariales y del consumidor
- Algunos datos esperanzadores sobre el mercado inmobiliario
- Leves mejoras en las ventas de Retail

Pero hay un juego de indicadores relacionados con el empleo, que si bien están indicando que se está tocando fondo, dan todavía más signos de contracción que de expansión.  Está claro que los indicadores de empleo son indicadores retardados, pero aun así, en anteriores salidas de recesiones, con un PIB trimestral subiendo un 5,7% (estimado), la recuperación del empleo habría ya empezado a despegar con signos más contundentes.

En la economía norteamericana, como en todas las desarrolladas, más de dos tercios del PIB lo representa en consumo.  Y los parados consumen poco.

Bien es cierto que las mejoras de márgenes en la empresas se han debido a reducción de costes y a un aumento importante de la productividad, pero a partir de ahora ya no se pueden exprimir más los recursos y no queda más remedio que contratar para crecer.

Pero la contratación empezará cuando aumente el consumo.  Y el consumo no aumentará significativamente hasta que no aumente significativamente el empleo.

Y ahí es donde está el gran dilema que tiene ahora Wall Street.  Los indicadores con datos positivos, ¿se van a mantener con el nivel de desempleo actual y con los pocos signos esperanzadores que hay, o volverán estos indicadores, sino a contraerse, al menos a subidas mucho más tímidas?

A diferencia de la bolsa Española, Wall Street intenta que en términos generales sus índices anticipen los datos reales de Main Street.  Y cuando hay divergencias importantes, corrige.

Si analizamos los primeros dos día de esta semana, Wall Street tuvo subidas importantes basados en datos positivos sobre el ISM, venta de viviendas y de coches.

Pero a partir del miércoles, empiezan a publicarse los datos de empleo.  Y el cuadro de mando de indicadores de empleo no está a la altura de las expectativas.

Primero se publican los datos de la encuesta ADP, que sigue arrojando un dato negativo de -22.000 empleos generados.  Esta encuesta avanzada suele tener una margen de error importante, por lo que el mercado la recibe solo con leves bajadas.

Pero el jueves se publican los datos de “Jobless claims”, esto es, peticiones de subsidio de desempleo.  El mes pasado fueron 472.000,  el consenso del mercado esperaba una bajada a 455.000, y el indicador sorprendió negativamente con 480.000.  Además los datos de productividad del 4T subieron el 6,2%, algo menos que el del 7,2% del 3T.

Hasta el momento de la publicación, los futuros de Wall Street se mostraban levemente negativos, ignorando en gran medida por problema de deuda de Grecia, Portugal y España, pero a partir de ese momento se abrió la caja de Pandora.  Un problema exponenció al otro.

Por supuesto esto arrastró al resto de las bolsas, y precipitó las perdidas ya abultadas en España.

Hoy día 5-2-2010, se han publicado los datos de empleo.  El mes pasado aumentó el desempleo en 85.000, el consenso de analistas espera una mejora de 25.000, y el dato final es de un aumento del desempleo en 20.000, aunque baja la tasa de desempleo desde el 10% al 9,7%.

Este dato ha sido acogido de forma neutra-positiva por Wall Street, aunque sigue siendo el indicador más débil de toda la ecuación y puede seguir causando cambios de sentimiento fortuitos en los próximos meses.

¿Calmará esto las dudas sobre el alineamiento ente Wall Street y Main Street?  Francamente, no creo.  Main Street ha recorrido muchísimo camino positivo en 2009.  Pero la parte del “cuento de la lechera” en el cuadrante de indicadores de empleo, Wall Street lo tiene que sincronizar con Main Street.

Además, cuando se vaya despejando la variable del empleo, entrará en juego la variable de la subida de tipos en algún momento de 2010.  Como las subidas de tipos son “el peor enemigo” de Wall Street, pasaremos rápidamente del miedo a la recesión al miedo al sobrecalentamiento y la inflación.  Y si no, véase la situación de China.

Si estáis interesados en ver “las manos que mecen la cuna”, leed a diario esta página de MarketWatch (publicación de The Wall Street Journal)