Alicia y Leticia se conocen desde pequeñas y son amigas inseparables. Tanto, que lo único que les separa es la diferencia entre cómo han gestionado cada una sus ahorros. Dos estilos diferentes que darán también resultados diferentes. ¿Quién tendrá más cuando se jubile? Vamos a conocer las dos historias:

Alicia empieza a invertir con 23. Con su primer sueldo, pero sobre todo, con ayuda de sus padres, consigue aportar 200 euros al mes. Parte de 1.000 euros y aporta esos 2.400 anuales durante 10 años. Después no vuelve a invertir más y deja ese dinero sin tocar.

Leticia empieza solo 10 años más tarde, a los 33. Con exactamente las mismas premisas: parte de 1.000 euros, invertirá 200 euros al mes, solo que al contrario que Alicia, Leticia persevera y aporta esos 2.400 anuales durante todos los años que le quedan para jubilarse (más de 30).

Las dos consiguen una rentabilidad del 10% anual. En total, Alicia habrá aportado 22.600 euros y Leticia 82.600 euros. ¿Quién crees que tendrá más cuando llegue a los 67 años?

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Es la magia del interés compuesto la responsable del resultado. El dinero que invertimos genera intereses, que a su vez, generarán intereses si no retiramos las ganancias que vamos teniendo. De ahí que el factor tiempo pese más en el ejemplo de las dos amigas que el factor ahorro. Aunque Leticia haya hecho un mayor esfuerzo económico, su dinero ha "trabajado" menos años (con una rentabilidad del 10% anual, en 7 años se duplica la inversión). El resultado es el que se puede ver en el gráfico.

Pero ¿y si en lugar de ese 10% consiguiesen un 7% de rentabilidad? Alicia seguiría teniendo ligeramente más ahorro en el momento de su jubilación que Leticia, cerca de 350.000 euros, frente a los 340.000 de su amiga. Pero, sobre todo, con menos esfuerzo: aportando 22.600 durante 10 años frente a los 34 años en los que su amiga ha apartado 200 euros al mes, un total de 82.600 euros.

Es solo un ejemplo ilustrativo, en el que después entran varios condicionantes: que demos con un buen producto que ofrezca rentabilidades de manera recurrente, que seamos capaces de empezar pronto a invertir, etc... Pero sirve como argumento para quien no conoce todavía el gran aliciente de la inversión a largo plazo, el interés compuesto. 

Calculadora interés compuesto

Más allá de este ejemplo, con esta calculadora  de interés compuesto puedes hacer tus cálculos personalizados sobre cuánto tendrás dentro de unos años según el perfil de riesgo que tengas y lo que puedas aportar al mes.

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