Entre los productos de ahorro a largo plazo con la etiqueta de ‘garantizado’ que te vas a encontrar están los PIAS o Planes Individuales de Ahorro Sistemático. Se trata de una de las alternativas de las compañías de seguro ofrecen para ir ahorrando para la jubilación.

El PIAS s en realidad es un seguro de vida-ahorro que está pensado para hacer aportaciones periódicas (generalmente mensuales), con las que crear un dinero para compensar la pensión pública o para lo que quieras. La mayoría de las compañías lo anuncia como una alternativa a PPA y planes de pensiones por la posibilidad de recuperar el dinero en cualquier momento y ofrece la seguridad de que el principal de la inversión está garantizado.

Así funciona un PIAS

Tradicionalmente los PIAS han invertido en renta fija con rentabilidades que no suelen superar las de un depósito. Sólo en los últimos años las compañías se han lanzado a comercializar lo que se denominan PIAS flexibles, que invierten también una parte en renta variable.

En cualquier caso, su funcionamiento es similar. Como ahorrador realizarás aportaciones periódicas (lo más habitual es que sean mensuales) al PIAS, que irá sumando capital y un rendimiento anual dependiendo de lo que indique en la póliza. En cualquier caso tu aportación no podrá superar los 8.000 euros al año ni el total acumulado los 240.000 euros.

Muchos PIAS añadirán bonos en forma de pagos por parte de la aseguradora por mantener la inversión. Podrás retirar tu dinero en cualquier momento, pero sólo pasados 5 años tendrás ventajas fiscales su lo recuperas como renta vitalicia en lugar de como capital, todo de golpe.

Ventajas de los PIAs

La principal ventaja de los PIAS es su etiqueta de garantizado: saber que no estás arriesgando tu dinero, aunque eso sea a costa de la rentabilidad. A partir de ahí también es un producto más flexible que otros de ahorro para la jubilación por su liquidez. Y es que puedes recuperar el dinero en cualquier momento.

Sin embargo, su punto fuerte es la fiscalidad. Los PIAS cuentan con una gran ventaja fiscal que permite dejar de pagar hasta el 92% de los impuestos en la declaración de IRPF. Para ello tienen que haber pasado 5 años desde el inicio de la inversión (hasta 2015 eran 10 años) y se  rescata en dinero como renta.

En ese caso, dependiendo de tu edad sólo pagarás por una parte del dinero que recuperes. La siguiente tabla te da las claves de ese porcentaje:

  • Menores de 40 años: 40%
  • Entre 40 y 49 años: 35%
  • Entre 50 y 59 años: 28%
  • Entre 60 y 65 años: 24%
  • Entre 66 y 69 años: 20%
  • Mayores de 70 años: 8%

En caso de cobrar el dinero como capital, de golpe, esa ventaja fiscal desparece y se aplicará la misma fiscalidad que a un depósito.

Desventajas de los PIAS

La seguridad casi siempre va aparejada a un rendimiento limitado y este es el caso de los PIAS. No esperes obtener por tu dinero más allá de lo que conseguirías por un depósito.

Al final, los PIAS son un producto de ahorro a largo plazo con el claro inconveniente de que no ofrecen un alto rendimiento, clave para inversiones con horizontes temporales amplios.