Cancelar una cuenta bancaria no tiene por qué ser complicado. De hecho, es un trámite que no debería llevar más de unos minutos si vas con las ideas claras de lo que quieres y de cómo conseguirlo.

Y es que para cerrar tu cuenta corriente no tienes por qué pagar comisiones adicionales ni enfrentarte a largos trámites o esperas.

Cómo cancelar una cuenta bancaria

Cómo cerrar una cuenta bancaria

Sólo son necesarios 4 pasos para decir adiós al banco. Lo primero será comprobar los requisitos para cancelar una cuenta bancaria. En otras palabras, saber si podemos proceder sin ningún tipo de penalización y qué derechos tienes frente a la entidad. Los primeros pasos girarán en torno a eso.

Averiguar si la cuenta corriente tiene compromiso de permanencia

La mayoría de cuentas bancarias están libres de periodos de permanencia y basan sus beneficios en que tengas la nómina domiciliada o mantengas varias tarjetas de crédito, por ejemplo.

La excepción la marcan los regalos por abrir una cuenta corriente. En ese caso sí es fácil que exista algún tipo de compromiso de permanencia y que tengas que abonar una penalización si quieres cerrar la cuenta antes de tiempo. De hecho, incluso habrás tenido que pagar impuestos por ese regalo como también ocurre con la fiscalidad de los planes de pensiones.

Si quieres averiguarlo sólo tienes que revisar el contrato de tu cuenta corriente. Al final, toda cuenta no deja de ser un contrato financiero donde se especifican las condiciones del servicio. Si hay alguna información relevante, debería de estar ahí.

Revisa si tienes deudas pendientes

Uno de los requisitos clave para cerrar una cuenta corriente es que no haya deudas pendientes.

Antes de proceder a cancelar la cuenta el banco te pedirá que liquides todas tus deudas, incluidas las de la tarjeta de crédto asociada. En este artículo puedes ver una estrategia para terminar con las deudas.

En este misma línea también es recomendable revisar que no haya ninguna operación en curso. En otras palabras, asegurarte de que no ha transferencias periódicas planificadas ni tampoco recibos domiciliados en la cuenta. En caso de haberlos no llegarían a ningún lugar porque la cuenta desaparecerá.

Acudir al banco y cancelar la cuenta

Este es el paso clave. Con todos los deberes hechos, habrá que ir al banco para cerrar la cuenta corriente. La mayoría de entidades te exigirán que acudas a la sucursal en la que abrirste la cuenta para poder darla de baja.

Una vez allí deberás retirar primero el dinero para dejar la cuenta a 0 euros para no perder ese dinero. Puedes incluso pedir que te reembolsen los gastos de mantenimiento proporcionales si te los han cobrado de antemano. Si prefieres no sacar el dinero en ese momento, bastará con que facilites otro número de cuenta para que te envíen ahí el saldo tras la liquidación de la cuenta corriente.

A continuación tendrás que firmar el documento de cancelación que te entregarán en la entidad y devolver tu tarjeta de crédito o talonario de cheques. Si dispones de una cartilla la cortarán igual que se hace cuando se termina y hay que empezar otra.

Pedir el certificado de cancelación de cuenta

Este documento es clave porque servirá para certificar que la cuenta se ha cancelado, que ya no está está activa. El certificado de baja de la cuenta corriente sirve para evitar que te cobren comisiones pasada la fecha de cancelación, entre otras cosas.

Cancelar la cuenta dejándola a 0

Las facilidades para cancelar una cuenta desde la distancia gracias a las nuevas tecnologías han hecho que esta técnica haya decaído. Sin embargo, hay quienes siguen pensando que para dar de baja la cuenta es suficiente con dejarla sin saldo. Nada más lejos de la realidad.

Desde un punto de vista legal, una cuenta no se considera abandonada hasta pasados 20 años sin registrar movimientos. En ese tiempo el banco puede haber estado cobrando comisiones de mantenimiento, en caso de haberlas y gastos adicionales que te podrían reclamar.

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