La Reserva Federal de los EEUU ha cumplido el guión y ha elevado los tipos de interés en EEUU un rango del 1,75%-2%, un cuarto de punto más. Se trata de la segunda subida de tipos del año y la séptima desde EEUU cambió el rumbo de su política monetaria a finales de 2015. 

En su comunicado, la autoridad monetaria revela que la decisión se ha tomado por unanimidad y en su carta de previsiones adjunta, la Fed advierte que pretende realizar otras dos subidas de tipos de un cuarto de punto en este 2018, hasta el 2,25-2,5%; y hasta superar el 3% en 2019.

La Fed recuerda que seguirá reinvirtiendo en junio hasta 18.000 millones de dólares en la compra de deuda hipotecaria. Este dinero procede de los vencimientos del gigantesco programa de compra de activos que emprendió con la crisis financiera hace diez años.

El banco central considera que la economía seguirá creciendo a tasas del 2,8% en 2018, del 2,4% en 2019 y el 2% en 2020. La inflación se mantendrá contenida en torno al 2% y la tasa de paro tocará suelo en el 3,5% en 2019, una décima menos que su nivel actual. En resumen, pleno empleo, economía en crecimiento y precios, más o menos, bajo controla. ¿Seguro?

Financiarse en 'dólares' ya no está barato

 

Si bien la Fed mantiene que la política monetaria en EEUU sigue siendo "acomodaticia", el banco central deja de mentar el nivel de tipos actual como por debajo de lo esperado en el largo. Según este posicionamiento, el precio del dinero ha dejado de estar 'barato' de forma oficiosa tras situarse en máximos desde abril de 2008, antes de la caída de Lehman Brothers. En Europa, los tipos siguen en la zona cero, pero los expertos insisten en señalar que el camino que ha emprendido la Fed será el que siga tarde o temprano el Banco Central Europeo (BCE).

Los bonos se agitan

 

Una de las consecuencias directas que tienen las subidas de tipos de interés en EEUU es que el mercado comienza a vender sus bonos actuales con las consiguientes caídas de precios y subidas de las rentabilidades. La banca española, por ejemplo, hace tiempo que redujo al máximo posible la deuda americana de sus balances para evitar que les ocasiones pérdidas. La rentabilidad del bono a diez años de EEUU ha superado el ·3% tras la decisión de la Fed. Esto supone que algunas empresas tendrán que pagar más a los inversores para que les compren la nueva deuda que emitan

Efecto contagio

 

Que EEUU endurezca su política monetaria tiene un claro efecto contagio en otros países, sobre todo, en aquellos en los que el dólar ejerce de ancla para sus monedas nacionales. Las crisis de Argentina, Turquía o ahora Brasil no pueden dejar de entenderse sin el parón en los flujos de inversión hacia estos países que han supuesto los movimientos de la Fed. En la constante búsqueda de rentabilidad, muchos inversores se sienten cada vez más cómodos sin salir del dólar, ni buscar aventuras en los emergentes. Incluso se nota en Europa.

El mercado interbancario europeo puede comenzar a notar que hay unos tipos más elevados en EEUU. De momento, el euribor -el principal indicador hipotecario en España- sigue en terreno negativo pero comienza a moverse poco a poco al alza. Los europeos notaran también como el euro puede despreciarse frente al dolar como ha ocurrido en los últimos meses. Esto encarecerá las importaciones de materias primas y de todos aquellos productos procedentes del exterior de la zona euro. El tipo de cambio se sitúa en los 1,17 dólares por cada euro.