invertir_despues_de_jubilacion_finectPlanificar la jubilación es uno de los objetivos que comparten la mayoría de los inversores. Las malas previsiones sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones han hecho que, especialmente en los últimos años, los españoles se hayan concienciado mucho más sobre la necesidad de ahorrar y hacer crecer su patrimonio de cara al futuro. 

Aunque gran parte de los esfuerzos por rentabilizar el ahorro giran en torno a este momento, lo cierto es que resulta complicado planificar y mantener el mismo nivel de vida durante la jubilación teniendo en cuenta cómo la esperanza de vida crece paulatinamente. 

En estos casos, además de que es posible que no se haya acertado del todo con la planificación si no contábamos con la ayuda de un asesor financieroes preciso estar alerta ya que la inflación sigue su curso, pudiendo llevar a nuestros ahorros a perder valor. Por este motivo, hay quienes deciden seguir invertidos después de haberse jubilado. Para todos aquellos que buscan seguir dándole valor a sus ahorros e incrementar su patrimonio sin asumir demasiados riesgos en Finect os contamos cuáles son las opciones de inversión que recomiendan los expertos

 

¿Qué hacer con el plan de pensiones tras la jubilación?

Aunque existen numerosas alternativas con las que prepararse para la jubilación, los planes de pensiones son una de las opciones que acumulan un mayor número de partícipes. Es por ello que, llegado el momento de la jubilación, hay quienes se preguntan qué hacer con su plan si quieren seguir manteniendo parte de su dinero invertido. ¿Es mejor rescatar todo el plan e invertir en otros activos o hacerlo a modo de rentas periódicas?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, aunque la mayoría opta por rescatar su plan en el momento de la jubilación, no es obligatorio y no siempre es la mejor opción. La ley no obliga a rescatar el plan cuando se deja de trabajar ni tampoco existe un límite máximo de años para recuperar ese dinero. De hecho, se pueden seguir incluso realizando aportaciones periódicas a dicho producto siempre y cuando no se haya iniciado el cobro de la prestación de ese mismo u otro plan que se hubiera contratado. 

Ahora bien, si decidimos rescatar parte del plan tendremos que hacerlo en función de nuestra situación financiera sin olvidar que será necesario pasar por Hacienda y tributar. No olvidemos que, aunque los planes de pensiones permiten beneficiarse de la desgravación del IRPF de las cantidades que se van aportando, es obligatorio rendir cuentas ante el fisco una vez que se inicia el rescate ya sea en forma de capital (cobrando los derechos consolidados de una sola vez), de renta (a través de percepciones periódicas de cantidades pactadas por el titular) o de manera mixta. Por lo tanto, a la hora del rescate existen dos opciones: 

  • Si una vez jubilados tenemos nuestro patrimonio invertido en diferentes productos u otras fuentes que nos están generando ingresos, la mejor opción será dejar el plan invertido para que siga generando rentabilidad, ya que a la hora del rescate este tipo de productos figuran en el IRPF como rendimientos del trabajo (frente a la mayoría que se consideran rentas del ahorro), por lo que elevarán considerablemente el tipo al que se tributa. 
  • Si, de lo contrario, nos hemos jubilado y queremos recuperar parte del plan de pensiones también tendremos que tener en cuenta dos situaciones: la primera es que si todavía estamos invertidos en otros productos cuya fiscalidad sea más beneficiosa a la hora del rescate, será conveniente reembolsar antes dichos productos. En el segundo caso, si solo teníamos dinero depositado en este plan y queremos rescatar una parte, debemos hacerlo priorizando las aportaciones que hayamos hecho antes de 2007, ya que, de este modo, nos beneficiaremos de una reducción del 40% en el IRPF. No obstante, si elegimos esta opción tendremos que tener en cuenta que disfrutaremos de esta rebaja solo durante el año de jubilación y los dos siguientes.  

¿Qué hay que tener en cuenta para invertir después de la jubilación? 

Ya sea porque se ha realizado una mala planificación del patrimonio a la hora de prepararse para la jubilación, porque la inflación está devorando los ahorros, o, simplemente, porque se dispone de la suficiente liquidez como para mantener parte del dinero invertido, existen diferentes productos con los que es posible generar rentabilidad después de haberse retirado del mercado laboral. No obstante, antes de analizar qué tipo de activos se pueden comprar, será conveniente estudiar cuál es la finalidad de la inversión. 

"Habrá que decidir si se desea disfrutar de lo acumulado a los 65 años, si se busca consolidar el patrimonio para rescatarlo a corto plazo, si se quieren obtener rentabilidades moderadas a cinco, ocho o diez años que compensen la inflación cuando la pensión se empiece a devaluar, o si se prefiere seguir invirtiendo a largo plazo para rentabilizar capital", explica Salvador Duque, director nacional en la correduría Eurolloyd Ahorro y Protección

Además del objetivo de la inversión, tendremos que tener en cuenta cuál es el perfil de riesgo y, sobre todo, el horizonte temporal. Y es que no invertirán en los mismos productos personas, por ejemplo, recién jubiladas con 65 años, que tienen más años de vida por delante, y, por tanto, pueden asumir algo más de riesgo, que quienes sean más mayores. Además, dependiendo de la edad, la distribución de activos tendrá que ser diferente, ya que, por lo general, sería conveniente disponer de un mayor volumen de liquidez cuanto más avanzada sea nuestra edad. "Damos por hecho que a partir de los 65 años no se deben asumir los mismos riesgos que con 30 y hablaremos de perfil conservador o moderado, pero lo que realmente identificará el perfil del inversor no es la edad, sino el propósito de su inversión", comenta Duque. 

De este modo, la edad no siempre tiene porqué ser el factor clave en las inversiones. "Lo primero sería hacer un análisis de cuántos gastos estimamos que vamos a tener al año. Siempre dejaríamos sin invertir lo que vamos a necesitar con seguridad el primer año", explica Borja Nieto, cofundador de Micappital. El experto comenta, además, que el hecho de estar jubilado "no implica tener que asumir un perfil de riesgo más bajo si el horizonte temporal es alto y no se van a necesitar esos ahorros". En este sentido, si se tiene un perfil de riesgo similar, más que medir la distribución de activos de acuerdo a la edad habría que hacerlo teniendo en cuenta las necesidades de liquidez y el plazo de inversión. De este modo, en caso de ir necesitando los ahorros que están invertidos habría que ir reduciendo el perfil de riesgo de forma progresiva.  

Además, cuando se trata de invertir los ahorros tras la jubilación también tendremos que tener en cuenta que la inflación seguirá su curso, por lo que hay que elegir productos que consigan batir, como mínimo, la subida progresiva del IPC. Para que os hagáis una idea, en esta herramienta de Finect podéis ver cuánto valor pierden vuestros ahorros por culpa de la inflación

¿Dónde invertir tras la jubilación?

Teniendo en cuenta todos estos factores, existen diferentes productos en los que se puede invertir una vez alcanzada la jubilación: 

1. Compañías con buena política de dividendos

Invertir en compañías que tengan una generosa política de reparto de dividendos permite al inversor obtener rentas periódicas sin asumir riesgos excesivos. Sin embargo, antes de construir una cartera basada únicamente en la rentabilidad por dividendo, será conveniente analizar los ratios y el balance de las compañías, consultar las valoraciones de los expertos y, sobre todo, diversificar entre diferentes acciones. Algunas de las empresas españolas más generosas con sus accionistas son, por ejemplo, Repsol, que cuenta con una rentabilidad por dividendo del 6,9%, Ence (6,6%) o IAG (6,5%). En Europa la generosidad va más allá y podemos encontrar firmas como Société Générale (10%), Intesa SanPaolo (9,6%) o Unibail Rodamco (8%). 

2. Propiedades inmobiliarias 

Si contamos con más de una propiedad inmobiliaria lo recomendable será sacarle partido a esos inmuebles y fijar nuestra residencia en una única vivienda. De este modo, podremos alquilar el resto de propiedades, ahorrando en gastos fijos como los de suministro, y obteniendo rentas adicionales a la pensión. Actualmente, la rentabilidad bruta por alquiler se encuentra en el 3,9%, según los últimos datos del primer trimestre del año publicados por el Banco de España. Este porcentaje se eleva hasta el 10,7% si tenemos en cuenta las plusvalías acumuladas. Ahora bien, si no contamos con más de una propiedad y tenemos ahorros la opción de comprar una vivienda para alquilar podría ser atractiva para el inversor. No obstante, si tenemos en cuenta que hablamos de edades superiores a los 65 años, los activos líquidos pueden ser mucho más adecuados.   

3. Fondos de inversión

Los fondos de inversión también puede ser una buena opción incluso si nos acabamos de jubilar. Dentro de estos productos una de las mejores alternativas puede ser los fondos de reparto de dividendos que, al igual que en el primer caso, garantizarán al inversor rentas recurrentes. Eso sí, es conveniente no olvidar que hay que tributar por dichos dividendos de forma periódica y que tendremos que tener muy presente nuestro horizonte temporal a la hora de escoger este tipo de fondos. En este sentido, Nieto explica que si no tenemos el plazo suficiente, "es mejor no asumir riesgos innecesarios". Si os interesan estos productos, en este artículo podréis ver cuáles son los mejores fondos de reparto de este 2019 y sus rendimientos a 12 meses o rentabilidades por dividendo. 

4. Seguros de vida ahorro o Unit Linked

Una alternativa para las personas que se hayan retirado del mercado laboral también está en los productos del mundo asegurador. En este caso, dependiendo del perfil de riesgo y el horizonte temporal del inversor se podrán acceder a seguros de vida ahorro o Unit Linked en sus diferentes versiones. Por ejemplo, si se trata de un inversor que piensa en el corto plazo (para rescatar el dinero en los próximos tres o cinco años) podrá decantarse por un seguro de vida ahorro garantizado o un Unit Linked en estrategia refugio. "En estos productos el capital está disponible desde el primer año y permite aportaciones periódicas y disposiciones parciales", apunta Duque. No obstante, este experto explica que si lo que se busca es asumir un riesgo moderado para superar la inflación, con un horizonte temporal de entre cinco y diez años o, incluso, superior a los diez años, también se podrá optar por un Unit Linked con estrategia moderada o conservadora, en el primer caso, o agresiva, en el segundo. 

5. Seguros de renta vitalicia

A la hora del rescate, también tendremos que tener en cuenta que dependiendo del producto elegido este tributará de forma diferente. Para poder disfrutar de ventajas fiscales una buena opción sería decantarse por las rentas vitalicias. "Lo importante de este producto no es la rentabilidad financiera, sino la rentabilidad fiscal y el compromiso que la aseguradora adquiere con el asegurado de por vida", explica el experto de Eurolloyd. Y es que las rentas vitalicias son seguros de vida ahorro que garantizan al asegurado una renta de por vida que podrá cobrarse de manera mensual, trimestral o semestral tras haber pagado previamente una prima única. En este caso, los rendimientos suelen situarse en torno al 1,5% del capital. No obstante, el atractivo de estos productos llega a la hora de la desinversión ya que si, por ejemplo, una persona decide poner en venta su vivienda no habitual e invierte esa cantidad en un seguro de renta vitalicia antes de seis meses la plusvalía podrá quedar exenta de tributación (en los primeros 240.000 euros). Si se opta por utilizar el capital procedente de otras inversiones como los Unit Linked, el inversor también quedará exento de tributar tanto en relación al capital invertido como en relación a la plusvalía. En este sentido, si un Unit Linked (en su modalidad PÍAS) se rescata tras la jubilación (a los 66 años) la exención alcanzará el 80%, y si se hace a los 70 años, esta podrá llegará hasta el 92%.

Conoce tu perfil inversor:

Aunque la mayoría de estos productos pueden constituir una opción de inversión tras la jubilación, siempre habrá que valorar los objetivos que se persiguen, el perfil de riesgo, las necesidades de liquidez, y, especialmente, el horizonte temporal de cada inversor para dar con los productos más adecuados a sus necesidades. Si no lo tenéis claro, lo mejor será no jugárselo todo a una carta y consultar a un asesor financiero antes de poner en riesgo el patrimonio que se ha generado durante toda la vida laboral y del que deberíamos ser capaces de disfrutar durante la jubilación sin preocupaciones.