Es lo que muchos españoles desearían. No tener que esperar para cobrar su pensión pública mes a mes y poder ingresarlo todo de golpe. El razonamiento es fácil de entender: consiguen una enorme cantidad de dinero con la que hacer lo que quieran y se aseguran recibirla independientemente de lo que el Gobierno haga con las pensiones en el futuro.

Por muy apetecible que pueda parecer, no es más que finanzas-ficción. Ningún Ejecutivo, de este u otro país, se prestaría a vaciar sus arcas públicas de esa forma. Además, la propia medida llevaría a cuestiones como establecer cuánto dinero adelantar y si aplicar a no futuras revalorizaciones del IPC sobre esa cuantía.

De todas formas, vamos a tratar de imaginarlo. Imagina que el Gobierno opta por dejar que los ciudadanos reciban su pensión por anticipado. Para poder cobrar ese dinero establece una única limitación: sólo pagará hasta lo que marque la esperanza de vida media del país, no incluirá hipotéticos aumentos de IPC y, además, habrá que pagar impuestos por ese dinero.

Actualmente la esperanza de vida en España se sitúa en los 83 años y tres meses y la edad legal de jubilación en 65 años y cinco meses. Eso nos deja 17 años y 9 meses de margen o, lo que es lo mismo, 213 mensualidades. Con la pensión media ahora en 1.050 euros, el montante total asciende a 223.650 euros. Con esa cifra vamos a hacer los cálculos para una persona que se jubilase mañana mismo.

Aquí puedes calcular cuál será tu pensión 

A día de hoy la Seguridad Social tiene en cuenta los últimos 20 años cotizados a efectos de calcular la pensión y ese es el dato que usaremos para determinar el capital al que se podrá aplicar la reducción del 40% propia de la fiscalidad de los planes de pensiones por rescatar el dinero en forma de capital.  Con esto en mente, de esos 223.650 euros, la mitad se habría generado antes de 2007 y por lo tanto un 40% o 44.730 euros estarán exentos de tributar, es un dinero que ingresarías directamente en tu cuenta.

¿Y el resto? Los 179.920 restantes tributarían como rentas del trabajo y además lo harían al tipo marginal más alto, que es del 45%. En otras palabras, Hacienda se va a quedar un buen pico de ese dinero. En concreto, 80.514 euros.

Con la tributación normal también vas a pagar muchos impuestos, pero el porcentaje va a ser menor y puede que incluso estés exento de tributar. De hecho, sólo cuando acumulas rentas del trabajo superiores a 22.000 se está obligado a presentar la declaración de la renta y con 1.050 euros de pensión pública el pensionista medio queda muy lejos de esa cantidad.

En cualquier caso, incluso tributando el tipo será mucho menor. Sólo hay que fijarse en las tablas de IRPF para verlo.

Tablas de IRPF planes de pensiones

Para simplificarlo vamos a aplicar un 22% de tipo medio, que ya es bastante elevado para un pensionista al uso. En ese caso no cabría reducción del 40% y para simplificar el cálculo dejaremos fuera la revalorización de las pensiones (estaríamos hablando de un 0,25% al año en el mejor de los casos). Con estas condiciones, terminarías pagando 49.203 euros en impuestos, mucho menos que con un rescate como capital.

Ahora haz números por tu cuenta y piensa la rentabilidad que deberás obtener por tu dinero para cubrir esa diferencia. 

En esta pílora te damos una pista de lo que tendrías en función del fondo que contrates.