Los mercados financieros no son la única forma de invertir tu dinero. Hay otros medios para rentabilizar tu dinero e inversiones alternativas como el crowdfunding. En otras palabras, invertir directamente en empresas de nueva creación y start ups o proyectos empresariales que no cotizan el bolsa.

¿Qué es el crowdfunding?

El crowdfunding es un tipo de financiación colectiva también llamado micromecenazgo. Con las fórmulas tradicionales de financiación, cuando una empresa o necesita dinero acude al banco o busca un inversor y lo mismo ocurre con los particulares si exceptuamos la parte inversora.

El crowdfunding planea una alternativa a este sistema. Básicamente consiste en que muchas personas financien un proyecto empresarial mediante pequeñas aportaciones de capital a cambio de participaciones en la empresa, de pequeños premios o como donaciones. Precisamente por eso se habla de financiación colectiva.

Tipos de crowdfunding: desde donaciones hasta inversiones

Crowdfunding es el nombre genérico de estas acciones de micromecenazgo, pero hay más de una fórmula de ponerlo en práctica y sólo dos son como inversión.

- Crowdfunding de donación. Es el primer tipo de financiación colectiva que se puso en marcha. Como su propio nombre indica, consiste en pequeñas donaciones de muchos usuarios y es habitual en el ámbito de la música, los videojuegos y proyectos tecnológicos innovadores.

- Crowdfunding de recompensa. El funcionamiento de esta fórmula es sencillo: aportas dinero a un proyecto a cambio de algún tipo de recompensa que puede ser desde una cena con el cantante del grupo que quiere lanzar su disco hasta una primera edición del videojuego que se está financiando con crowdfunding. En realidad lo que haces bajo este modelo es pagar un dinero a cambio de comprar algo relacionado con el proyecto.

- Crowdlending o crowdfunding de préstamos. Como su propio nombre indica, se trata de un préstamo a una empresa o a un particular. Es decir, le dejas dinero a la compañía a cambio de un interés y con unos plazos de devolución preestablecidos.

- Crowdfunding equity. Esta es la modalidad más cercana a la inversión tradicional en empresas. Se utiliza para financiar start ups y pasa por comprar acciones en compañías de nueva creación que no cotizan en bolsa ni en otros mercados regulados.

Para las dos primeras fórmulas de financiación colectiva no necesitas demasiados consejos, sólo que te guste el proyecto o tener claro qué vas a conseguir con tu dinero. No ocurre lo mismo con el crowdlending y el crowdfunding equity. En este caso estamos hablando de inversiones. Como con cualquier otra apuesta económica existen una serie de claves que debes tener en cuenta antes de invertir en crowdlending.

Hay más de una plataforma de crowdfunding: elige bien la tuya

Las oportunidades de crowdfunding se presentan a través plataformas y no todas funcionan igual. El papel de estas plataformas de crowdfunding es doble. Por un lado, actúan como marketplace en el que encontrar proyectos para financiar y, por otro lado, se encargan de filtrar los proyectos. En el caso de crowdlending, son quienes evalúan las solvencia de la empresa y le otorgan una calificación crediticia.

Entre las plataformas más conocidas figuran nombres como Kickstarter, Indiegogo, Verkami, Lánzanos, Crowdcube o The Crowd Angel. Las diferencias como inversor van desde el tipo de proyectos que presentan hasta las comisiones que cobran por trabajar en la plataforma. En este sentido, hay plataformas en las que sólo se invertirá si se alcanza un porcentaje del capital que se quiere financiera y otras en las que tu dinero se invertirá siempre.

Si estás empezando en el mundo del crowdfunding la mejor solución es que pruebes por lo menos tres de ellas con pequeñas cantidades para ver la que tiene una operativa que encaja mejor con tu perfil de inversión.

Consejos para invertir en Crowdfunding

Revisa bien las condiciones de la financiación

Las plataformas tienden a homogeneizar las condiciones de inversión de todos los proyectos, pero aún así es importante que las repases antes de invertir. Pueden existir pequeñas diferencias como el tener que permanecer durante un periodo de tiempo invertido o gastos ocultos por la venta de las participaciones.

Son inversiones poco líquidas: tardarás en recuperar el dinero

El crowdfunding es una inversión de riesgo donde recuperar el dinero no es algo inmediato. A diferencia de la inversión bursátil, donde normalmente puedes vender tus acciones al momento a precio de mercado, cuando inviertes en una start up o en una pyme vender las participaciones puede llevarte algo más de tiempo. Es una cuestión de accesibilidad, interés y promoción.

La bolsa es más accesible, está entre las primeras inversiones en las que piensa una persona y hay más oferta y demanda. Tus participaciones de crowdfunding pueden estar disponibles para otros usuarios de la plataforma de crowdfunding, siempre que ésta cuente con un mercado secundario. En caso contrario, tendrás que ser tú quien busque comprador o esperar que la empresa lo haga.

Diversifica y limita tu riesgo

Esta es una norma básica para cualquier inversión, también en crowdfunding y crowdlending. No limites tu apuesta a un solo proyecto. Hay plataformas en las que podrás invertir desde 50 euros.

Evalúa bien los proyectos

¿Cómo saber si un proyecto llegará a buen puerto? Existen muchas fórmulas para evaluar una inversión en crowdfunding. La primera es la historia de la compañía y sus números, como con cualquier compañía cotizada.

A partir de ahí la cosa cambia. Entre los factores que debes tener en cuenta figuran:

- El equipo gestor y fundador. La figura de los fundadores es clave en una start up. Hay quienes apuestan por personas que han dejado todo para crear su negocio y quienes prefieren a quienes ya cuentan con otros proyectos en marcha. La diferencia en este punto es el foco frente a la experiencia.

- La idea de negocio y su viabilidad. Hay grandes ideas de negocio que son monetizables de forma inmediata y otras que pueden llegar a serlo en el futuro. Las primeras darán resultados más rápido pero su potencial suele ser menor que las segundas. A modo de ejemplo, Facebook surgió como una gran idea pero tardó en encontrar la forma de conseguir ingresos.

A esto se puede añadir el manido consejo de invertir en negocios que entiendas o que seas capaz de describir en una frase y de buscar sectores de alto crecimiento.

¿Cuánto dinero invertir?

Como con cualquier otra inversión, el mejor consejo sigue siendo: invierte lo que no necesites. A partir de ahí, el peso del crowdfunding en tu cartera de inversión dependerá del riesgo que quieras asumir y de tu perfil como inversor.

Conoce tu perfil inversor:


No te olvides de los impuestos

La inversión en crowdfunding también tributa. En concreto, la fiscalidad del crowdfunding equity es la misma que la fiscalidad de las acciones en bolsa. Es decir, tributarás por la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta como pérdida o ganancia patrimonial dentro de las rentas del ahorro.

Como con el resto de acciones, sólo tributarás una vez vendas las acciones y lo harás pagando entre un 19% y un 23% del beneficio obtenido. Si la operación se salda con una pérdida, podrás compensarla con las ganancias que hayas obtenidos al hacer la renta