Cambios de calado en la política monetaria europea. Por un lado, el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés en el área euro en el 0%, como estaban, a diferencia del movimiento al alza adoptado hace 17 horas por la Reserva Federal (FED) estadounidense. Sin embargo, algo se le ha contagiado del endurecimiento monetario.

El banco central prevé que se mantengan en la zona cero, al menos, hasta el verano de 2019, siempre y cuando la inflación se mantenga alineada (2%) con ese objetivo. Dicho de otro modo, dentro de doce meses el BCE comenzará a pensar en la primera subida de tipos en Europa desde la presidencia de Trichet en abril de 2011 (del 1% al 1,25%).

"No debemos dramatizar si tenemos un cambio en la política monetaria", dijo en la rueda de prensa posterior el presidente del BCE y matizó el contenido de su comunicado: "No se ha discutido cuándo o si vamos a subir los tipos de interés".

El mercado, siempre atento a las palabras de Dragi, ha prestado mayor atención a su discurso 'dovish' frente al comunicado, que refleja un evidente giro en el timón monetario, aunque tardará unos meses en aplicarse. El euro cae con fuerza hasta los 1,167 dólares tras las palabras de Draghi, mientras las bolsa aceleran sus subidas: el Dax alemán y Cac francés suben un 1%, mientras que el Ibex 35, siempre rezagado, ha pasado de negativo a positivo.

 

La hoja de ruta del BCE, al detalle

 

Por otro lado, la institución que gobierna Mario Draghi, y en la que debuta este jueves el español Luis de Guindos, ha decidido anunciar el fin de su programa de recompras de activos de deuda pública y privada a partir de diciembre con nuevas inyecciones de dinero, aunque seguirán reinvirtiendo los vencimientos de su cartera y cupones actuales, tal y como ha venido haciendo la Fed en EEUU desde que comenzó a subir tipos en 2015.

Se trata de un abandono gradual de la política ultraexpansiva que ha desplegado desde 2012 en la zona euro. "En lo que respecta a las medidas de política monetaria no estándar, el Consejo de Gobierno continuará realizando compras netas en el marco del programa de compra de activos (APP) al ritmo mensual actual de 30.000 millones de euros hasta finales de septiembre de 2018", explica la institución monetaria en su comunicado

El QE ha muerto... ¡Viva la reinversión del QE!

 

El Consejo de Gobierno prevé que después de septiembre de 2018, sujeto a los datos recibidos que confirmen las perspectivas de inflación a medio plazo, el ritmo mensual de las compras de activos netos se reducirá a la mitad (15.000 millones de euros) hasta finales de diciembre de 2018 y, advierte, "las compras netas finalizarán". 

No será un final radical de los estímulos, que seguirán pero con menor intensidad. El balance del BCE se ha triplicado en los últimos años, pasando de 1,5 a 4,5 billones de euros. y esa cartera genera un gigantesco flujo de cobros de cupones o de vencimientos que vuelven a la cuenta del banco central. Pese a que el BCE pondrá fin a las compras netas de activos como deuda soberana o bonos corporativos, Draghi y De Guindos tienen la intención de mantener su política de reinversión de los pagos del principal de los títulos de deuda vencidos.  

¿Qué significa? Por ejemplo, cuando un bono a tres años de España adquirido en 2015 venza en este 2018 y el capital vaya de vuelta al inversor (el BCE en este caso), ese dinero volverá a ser reinvertido en nuevos bonos. Esta actividad, según el BCE, "se mantendrá durante un período prolongado después del final de las compras de activos netos y, en cualquier caso, durante el tiempo necesario para mantener una liquidez favorable", según el banco central.

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