El Banco Central Europeo ha anunciado una nueva subida de tipos de interés de 0,25 puntos porcentuales hasta el 1,5%. De esta forma se cumplen las previsiones de los expertos, que ya habían adelantado el aumento.

Lo que sí había era expectación por conocer la postura del BCE ante la crisis de la deuda, la inflación y alguna pista sobre futuras decisiones en política monetaria. Tras escuchar las palabras de Trichet lo único que queda descartado es una nueva subida de tipos de interés en agosto, aunque el presidente del organismo europeo ha dejado claro que seguirá vigilando “muy de cerca” las presiones inflacionistas ( de strong vigilance se ha pasado a “very closely”). Como siempre, depende de la interpretación pero este cambio hace pensar que el BCE sigue en modo ‘subida de tipos’ y que esta podría concretarse a finales del tercer trimestre. De hecho, los analistas esperan que la Eurozona cierre el año con los tipos en el 1,75%.

El movimiento de tipos de interés se ha dejado sentir en los mercados (ver relación tipos de interés e inversión en divisas) con subidas para el euro y las bolsas del viejo continente.

La decisión del BCE contrasta con la del Banco de Inglaterra, que optó por mantener sus tipos en el 0,5%, aunque e stá en línea con la subida de tipos del China, también de 0,25 puntos.

Pero tipos de interés al margen, Trichet no se ha mordido la lengua a la hora de abordar los problemas de Europa y la crisi de la deuda. En primer lugar ha vuelto a posicionarse en contra de la actual política de dividendos de los bancos, a los que ha instado a reinvertir los beneficios en limpiar sus balances. Sin embargo, lo más interesante ha sido su posición respecto a las agencias de calificación. Para empezar, el BCE ha suspendido los requerimientos de rating para la deuda portuguesa, y aceptará sus bonos sin condiciones. Y para continuar ha asegurado que las agencias de rating son procíclicas y que funcionan de forma oligopolística, además recomendar darles la justa importancia que se merecen. Es decir, que no hay que sobrerreaccionar a sus informes como ha ocurrido en los últimos días.