Hay muchas estrategias de inversión válidas dependiendo de tu perfil de inversión, objetivos y conocimientos. Cada uno de estos sistemas tiene sus ventajas y desventajas y una serie de características que harán que encajen mejor o peor con tu estilo de inversión.

Estrategias de inversión

En este sentido es fácil confundir un estilo de inversión con una estrategia, cuando la realidad es que existen diferencias. ¿Qué es una estrategia de inversión? Básicamente se trata una serie de normas y reglas que se utilizan para crear una cartera de productos financieros y operar con ellos. Por su parte, el estilo de inversión va un poco más allá y es como el siguiente nivel. Para que lo entiendas mejor, el estilo sería como elegir entre playa y montaña para tus vacaciones y la estrategia, la playa concreta a la que irás, si vas a elegir hotel o apartamento...

En esta misma línea se puede hablar de estrategias de inversión concretas de Warren Buffett -dentro de un estilo que sería la inversión en valor- o de estrategias de inversión activas y pasivas dentro de un estilo de inversión de carteras.

¿Cómo elegir una estrategia de inversión?

Hay tantas estrategias de inversión como inversores hay en el mundo, sobre todo si tenemos en cuenta los pequeños cambios o variantes que cada uno puede introducir en la metodología general. Tener una estrategia de inversión es necesario porque marcará las pautas sobre cómo actuar en cada momento, qué hacer con tu dinero en cada fase de mercado.

El primer paso para elegir tu estrategia de inversión es tener claros tus objetivos financieros y tu horizonte de inversión. Hay estrategias de inversión a corto plazo y otras que funcionarán mejor a largo plazo. En esta línea, también es importante que valores el tiempo que vas a dedicar a la inversión, ya que si no quieres estar constantemente pendiente de tus ahorros, quizás lo mejor sea implementar estrategias de inversión a largo plazo o que estén más relacionadas con la gestión pasiva.

También debes valorar tus conocimientos financieros porque no todas las fórmulas son igual de fáciles de implementar ni de mantener en el tiempo.

Comprar acciones a largo plazo

Esta estrategia de inversión en bolsa se conoce también como Buy & Hold y consiste básicamente en comprar una acción y mantenerla en el tiempo. Es una táctica de inversión propia de fondos value, que invierten en acciones pensando en el largo plazo y mientras los fundamentales no cambien -aquí puedes ver las diferencias entre análisis fundamental y técnico- .

Comprar acciones a largo plazo permite aprovechar una de las principales ventajas para el inversor particular: el tiempo.

Puedes combinar la compra de acciones en un momento concreto con aportaciones periódicas para aumentar tu posición, con lo que lograrás aprovechar mejor el interés compuesto para hacer crecer tu dinero.

Esta misma estrategia puede aplicarse a fondos de inversión apostando por gestoras que sigan esta filosolfía.

Invertir en fondos índice o ETFs con aportaciones regulares

Esta sería la base de las estrategias con gestión pasiva y es lo que básicamente proponen muchos roboadvisors y gestores automatizados.

La inversión indexada se basa en la premisa de que la mayoría de inversores no lograrán batir al mercado a largo plazo. Bajo esa afirmación, una cartera que se dedique a replicar al mercado conseguirá mejores resultados con menor esfuerzo por parte del inversor y menores comisiones por parte de las gestoras.

Aunque ETFs y fondos indexados son diferentes, los dos pueden replicar el comportamiento de un índice. Es decir, hacer lo mismo que haga el Ibex o el S&P 500 en su conjunto. Así se evita tener que entrar a seleccionar qué acciones concretas o sectores son los que mejor lo harán.

En esta misma línea realizar aportaciones periódicas permitirá aprovechar de nuevo el interés compuesto y, además, es coherente con la filosofía general. Si como ahorrador no quieres elegir en qué acciones invertir también es fácil que tampoco quieras decidir si el mercado está barato o no. La forma de obviar este hecho es haciendo inversiones periódicas constantes. De esta forma habrá momentos en los que compres más caro y otros en los que lo hagas más barato. Esto, como vamos a ver más adelante, se llama promediar y es otra estrategia de inversion sencilla.

Dollar Cost Averaging

Esta es una estrategia de inversión creada para evitar los riesgos del market timing. En otras palabras, para minimizar el impacto para un ahorrador al uso de comprar acciones en máximos si no se tiene claro cuál es el mejor momento de entrar en el mercado.

El dollar cost averaging es un sistema de gestión de capital es idóneo para inversores noveles que no tienen claro cómo o cuándo invertir. Consiste en realizar aportaciones periódicas de un importe fijo durante un intervalo determinado de tiempo, aunque en realidad puede alargarse hasta cuando quieras.

Con esta técnica habrá momentos en los que comprarás más caro y otros en las que lo hagas más barato. Al final, obviarás lo que se conoce como market timing y comprarás al precio medio. En la siguiente imagen de @Scribe puedes ver lo que ocurriría aplicando esta técnica a una inversión de 3.600 euros al año.

Dollar Cost Averaging

Esta técnica de inversión puede ser útil para quienes ahorran una cantidad fija todos los meses y quieren invertirla directamente. De hecho, uno de los consejos de Fab_G es evitar el market timing

Promediar a la baja

Si ya inviertes a través de algún gestor automatizado es fácil que hayas recibido un email instándote a invertir en momentos de caída de los mercados. En eso consiste promediar a la baja, en comprar más titulos una acción o o participaciones de un fondo que ya posees cuando este sufre caídas.

El beneficio teórico de esta técnica de inversión a largo plazo es que estás adquiriendo una acción en la que confías a un precio menor. Sin embargo, es una estrategia que no está exenta de riesgos.

¿Es correcto promediar a la baja? La respuesta dependerá de tu horizonte de inversión y de tu perfil. En el caso del trading a corto plazo, promediar es un error porque sólo hará que aumenten las pérdidas. A corto plazo si la operación no sale como quieres deberías ser capaz de asumir la pérdida y deshacer la posición. A fin de cuentas, si estás promediando a la baja en acciones es porque la primera inversión no fue como esperabas.

En el largo plazo, si promedias para solucionar un error tendrías los mismos problemas que a corto. Otra cosa es que promedies a la baja como estrategia de entrada en valores en los que en realidad confías y que quieres mantener en cartera con una estrateia Buy&Hold.

Invertir en dividendos

Las estrategias de inversión en dividendos son relativamente sencillas. Hay que buscar que den beneficios, tengan una volatilidad cotrolada y una buena política de dividendos sostenida en el tiempo. Una vez localizadas sólo hay que invertir en ellas y después reinvertir los dividendos. Así se consigue aprovechar también el interés compuesto y se consigue que el patrimonio crezca más rápidamente.

Una vez consigas acumular suficiente capital podrías, en principio, vivir de los dividendos que generen esas acciones. En este artículo puedes ver cuánto necesitas para vivir de tus inversiones.

Puedes aplicar la estrategia de Dividend Growth Investing a través de acciones, lo más habitual o con fondos de dividendo e incluso ETFs.

Aquí puedes ver cómo invertir en dividendos estadounidenses tras la reforma de Trump.

Invertir en valores de baja volatilidad

La volatilidad mide las variaciones en la rentabilidad de una acción o un fondo respecto a su media histórica. Cuanto menor sea la volatilidad de un acción, más estable será su comportamiento y en teoría menos subidas y bajadas drásticas sufrirá.

Una cartera de baja volatilidad será más estable que el mercado y puede generar más rendimientos a largo plazo con un camino más estable. Buscar acciones o ETFs de baja volatilidad puede ser una buena idea para formar el núcleo de una cartera de inversión que después se complemente con inversiones más volátiles y con mayor potencial de beneficio a corto plazo.

Value Averaging

El value averaging es una estrategia de gestioń del capital que indica cuántdo invertir tu dinero. Es idóneo para determinar cuándo comprar cuando recibes dinero de una herencia, por ejemplo, o cuando tienes unos ahorros acumulados.

A diferencia del Dollar Cost Averaging, en este caso las aportaciones no son fijas, sino que depende de la evolución de tus inversiones y de los activos que quieres comprar. De esta forma, cuando las acciones que sigues bajan comprarás más y cuando suben, limitarás las inversiones. A esto se añade un elemento adicional, y es que se puede fijar un horizonte temporal concreto para conseguir un objetivo de rentabilidad.

En el siguiente estudio puedes ver una comparativa de ambas estrategias de inversión automática.

 

¿En qué deberías invertir según tu edad?:


Los perros del Dow

Como su propio nombre indica esta fórmula de inversión actúa sobre el Dow Jones y es una de las más conocidas, aunque es extrapolable a otros mercados.

La estrategia de inversión de los perros del Dow, o Dogs of the Down en su versión original, consiste en escoger cada año los 10 valores con mayor rentabilidad por dividendo e invertir en ellos de forma sistemática. Cada ejercicio tocará revisar la cartera para vender las que hayan caído del 'top ten' y comprar las nuevas.

Esta táctica para invertir en bolsa aprovecha por un lado la inversión en dividendo de la que ya hemos hablado y, por otro, al tener una elevada rentabilidad por dividendo (que es la relación entre el dividendo que paga y el precio al que cotiza) puede implicar que ha sido muy castigada en bolsa. 

La estrategia del rebalanceo de carerta

Más que de una estrategia para invertir hablamos de una necesidad de gestionar el riesgo. Rebalancear una cartera no es más que reasignar la inversión para que se adapte a tu perfil de inversor.

Siguiendo el principio de la diversificación, al crear una cartera incluirás más de un fondo o acción y distribuirás la inversión entre renta fija y renta variable, sectores y áreas geográfica asignando a cada uno un porcentaje concreto. Con el paso del tiempo la evolución de la bolsa hará que esos porcentajes iniciales cambien y te tocará rebalancear tu cartera. En otras palabras, comprar o vender diferentes inversiones para que recupere el equilibrio que tenía al principio.

Para que lo entiendas mejor, imagina que creas una cartera básica con un 30% de renta fija y un 70% de renta variable cuyo seguimiento realizas cada tres meses. Si pasado ese tiempo la bolsa ha ido muy bien, es fácil que ese porcentaje inicial sea ahora diferente y que la renta variable suponga un 80% de la inversión. Siguiendo la estrategia del rebalanceo, deberías invertir en renta fija hasta volver al equilibrio inicial.

Una variante de la estrategia del rebalanceo consiste en aprovechar esos momentos para invertir en los activos que mejor se están comportando en lugar de en recuperar los porcentajes de inicio.

La estrategia de las Small Caps

Esta fórmula de inversión pùede ser útil para quienes quieren separarse de la acción de los grandes índices y la influencia de los fondos de inversión y ETFs. Las small caps son empresas de baja capitalización que muchas veces quedan fuera del radar de los grandes fondos.

El fondo Santander Small Caps lideró el ranking de mejores fondos de inversión en 2017 y a cinco años. En el siguiente artículo Schroders analiza la rentabilidad de estos activos con una imagen que habla por sí sola.

Small Caps como estrategia de inversión

Estrategia de invertir en sectores mediante ETFs

Una de las estrategias de inversión a largo plazo más sencillas es la inversión regular en ETFs o fondos índice. Pero los ETF son mucho más versátiles y pueden incluso replicar sectores concretos. Si piensas que un sector concreto está infravalorado puedes adquirir un ETF sobre el mismo para sacar partido.

Esta fórmula de invertir se basa en ganar exposición a un conjunto de valores, si no tienes la capacidad de análisis para seleccionarlos por ti mismo y quieres aprovechar tendencias globales.

Esta es una estrategia avanzada, ya que requiere nociones sobre ciclos económicos y capacidad para analizar el desempeño de cada sector.

Invertir en empresas cíclicas

La economía se mueve por ciclos y también los sectores. Hay sectores cíclicos que lo hacen mejor en determinados momentos, mientras que otros son más estables en el tiempo. Un ejemplo de los últimos serían las empresas eléctricas, que tienen su negocio asegurado todo el año.

En el lado contrario están las empresas cíclicas en sectores como el de las aerolíneas o automoción. La estrategia para invertir en empresas cíclicas consiste en identificar el flujo de estos ciclos para comprar en la parte baja y vender en la parte alta. El problema es que lograrlo no es tan fácil como decirlo.

En una línea parecida se mueven las estrategias con pautas estacionales del mercado aprovechando el famoso “sell in may and go away”, el rally de navidad o la pauta del final de trimestre.

Invertir siguiendo la tendencia del valor

Uno de los errores más comunes entre los inversores novatos es tratar de comprar en mínimos para vender en máximos. En otras palabras, caer presos del market timing intentando maximizar el beneficio de su inversión.

El Dollar Cost Averaging es una forma de evitar este tipo de errores. Otra es no buscar el punto de entrada óptimo, sino invertir en tendencias que ya están en marcha. Sería como subirse a la ola una vez ya se ha empezado a formar.

Una base de esta estrategia pasa por usar herramientas del análisis técnico como la media de 200 sesiones y otros indicadores y ratios. En Finect el perfil de Ricardo González te puede ayudar con esta estrategia.

También puedes consultar una estrategia concreta y su gestión, la de nuestro usuario LOPV

Además, en nuestras Finect Talks puedes qué estrategias de inversión siguen algunos de nuestros usuarios explicadas por ellos mismos. Aquí un ejemplo: