En los últimos dos meses hemos visto como los bancos han cambiado su discurso: ahora los productos estrella que solucionarán todos nuestros problemas son los pagarés.
 
¿A qué se debe este cambio? Tras aprobarse la propuesta del Banco de España que penaliza con una tasa aquellos depósitos que ofrezcan altas rentabilidades, las entidades están buscando nuevos formatos que les permita captar pasivo para financiarse.
 
¿Qué entidades han dado el salto a los pagarés? La primera fue Santander, y después fueron BBVA, Banesto, Bankia y Liberbank.
 
Pero, ¿ qué son realmente los pagarés? Un pagaré es un activo de renta fija emitido con la finalidad de captar financiación a corto plazo. Sus características más relevantes son:
 
  • Emisión al descuento.
  • Su interés puede ser flotante. Abonan intereses en función de un parámetro de referencia, generalmente con un tope.
  • El valor nominal de los pagarés suele ser de 1.000 euros.
  • Amplia gama de vencimientos. Nunca superior a 18 meses.
  • Suelen emitirse al portador, tanto por emisores privados como públicos.
  • Tienen fuerza ejecutiva.
  • Para los residentes, tienen la retención que este vigente en cada momento (actualmente el 19%) y tributan como rendimientos del capital mobiliario (al igual que los depósitos, pagando un 19%).
Pero, como era de esperar, no es oro todo lo que parece. Este domingo Cinco Días publicaba un artículo sobre las 10 preguntas antes de contratar un pagaré según Helpmycash. Hago un extracto de las cosas más importantes que he visto:
 
  • Es fundamental saber la salud financiera de la entidad emisora. Los pagarés no están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos, sino sólo por el banco.
  • Liquidez: si necesitamos antes de la fecha nuestro dinero, tendríamos que ponerlos a la venta en el mercado secundario al precio de ese momento.
  • Comisiones: Es habitual encontrarnos con comisiones que no siempre están detalladas antes de firmar. Además, los pagarés no pueden depositarse en una cuenta corriente al no tratarse de efectivo, por lo que tendremos que abrirnos una cuenta de valores que podría conllevar el pago de más comisiones. Además de las que pueden cobrarnos por la cancelación anticipada como también sucede en muchos productos.
¿Vosotros qué pros y contras encontráis a este tipo de productos? Teniendo en cuenta la gran oferta de pagarés que hay actualmente, ¿qué recomendaciones daríais a un inversor que está dudando entre entrar o no?