No vas a parar de verlo en la mayoría de tiendas y grandes superficies: financiación sin intereses al 0%. En algunos casos incluso se adornará con un periodo de carencia, el famoso “compra hoy y empieza a pagar en 2018”.

Cada vez que veas una promoción similar piénsatelo dos veces porque la financiación al 0% puede no ser 100% gratis. De hecho, en la mayoría de ofertas el préstamo no te cobrará intereses, tal y como anuncian. Sin embargo, esto no quiere decir que vaya a ser gratis.

La clave está en los gastos relacionados con el préstamo y, más concretamente, en los gastos de apertura y constitución. Por eso mismo al analizar las ofertas de financiación al 0% debes obviar el TIN o Tipo Nominal de Interés y fijarte en el TAE o Tipo Anual Equivalente. El motivo es que el primero sólo te habla de los intereses y el segundo incluye también los gastos de gestión y formalización.

A modo de ejemplo, con la tarjeta Carrefour Pass la cadena te permitirá financiar tus compras a 10 meses sin intereses, aunque sí tendrás que pagar. En concreto, para importes entre 200 y 2000 euros el TAE máximo será de 11,81% con unos gastos de formalización de 10 euros, mientras que para compras superiores el TAE mínimo será del 1,1% con unos gastos de formalización también de 10 euros.

La cadena también ofrece financiación al 0% TAE, pero sólo a devolver en tres meses y para clientes con la tarjeta Pass Carrefour. En esta línea,Worten también da préstamos al 0% TAE a quienes tengan la tarjeta Worten.

En la mayoría de los casos las cantidades no serán importantes, pero es importante aprender a identificar cuándo hay gato escondido en este tipo de ofertas.

Más allá de estos trucos de las tiendas hay dos cuestiones adicionales a vigilar: las condiciones de devolución del préstamo y el efecto en tu cabeza de ese dinero a coste cero totalmente disponible.

En el primero de los casosrevisa bien la información antes de firmar. Y es que como con cualquier préstamo, si no pagas a tiempo habrá penalizaciones y tendrás que abonar intereses adicionales además de los gastos de reclamación. En este punto, la financiación al 0% funciona igual que el resto de ofertas de financiación.

La segunda consecuencia de los préstamos sin intereses es más psicológica y tiene que ver con las finanzas del comportamiento. Si ves la cifra dividida en cuotas mensuales es más fácil que gastes más en un mismo objeto. Nuestro cerebro no reacciona igual ante pagar 20 euros al mes durante 48 meses o gastarse 960 euros de golpe. La primera cifra parece un gasto asequible y fácil de asumir. La segunda ya hay que pensarla algo mejor. Por eso mismo en los bancos siempre se habla de las cuotas de la hipoteca y no del total que pagarás al final por tu casa, intereses incluidos.

Para evitar caer en esta trampa, haz caso omiso de los carteles con cifras mensuales y calcula siempre lo que te costará al final lo que quieras comprar.

En esta misma línea de finanzas conductuales, tener acceso al dinero a coste cero te hará gastar más. Aunque tenías presupuestado un máximo de 700 euros para tu nueva televisión, has visto que la 960 es mejor y que por sólo 20 euros al mes puede ser tuya. Si encima no tienes que empezar a pagar este mes (retrasas el momento negativo), todos sabemos con cuál es fácil que termines en casa.