Si todavía no te suena el término “cuentas nocionales” no te preocupes, porque no tardará en hacerlo. Se trata de una fórmula para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones que ya están usando países como Suecia, Letonia o Polonia y que choca directamente con el actual sistema de reparto que hay en España.

En la última reforma de las pensiones de 2013 ya se abordó el tema, pero quedó en agua de borrajas. Desde entonces entidades como Unespa, Fedea o BBVA han defendido que cambiar el actual sistema por uno que use las cuentas nocionales podría salvar las pensiones del futuro.

Cómo funciona el sisteQué son las cuentas nocionales y cómo funcionanma de cuentas nocionales

El sistema de cuentas nocionales funciona creando una cuenta ficticia a cada trabajador la primera vez que se incorpora al mercado laboral y ahí va sumando sus cotizaciones a la Seguridad Social.

Una vez alcanzado el momento de la jubilación, se tomará esa cifra acumulada durante toda una vida de trabajo y se dividirá entre el número de años que resten según la esperanza vida media del país. El resultado será lo que se cobre de pensión pública.

Para entenderlo mejor, el sistema de cuentas nocionales toma en cuenta todo lo que has aportado a la Seguridad Social durante toda tu vida laboral y no sólo durante los últimos 25 años, como hace el actual sistema español. Después, enfrenta el dato a la esperanza de vida en el momento de jubilarse. En función de los dos datos, el sistema calcula qué pensión pública te corresponde. La idea es que agotes ese dinero que has aportado, de forma muy similar a cómo funcionan los planes de pensiones privados.

Qué son las cuentas nocionales y cómo funcionanSe trata de un sistema de prestaciones definidas frente al actual sistema de aportaciones definidas que se usa hoy en día para calcular la pensión. A día hoy, tu pensión es el resultado de la combinación de los años que hayas cotizado (necesitarás 35 para cobrar el 100%) y de las aportaciones realizadas a la Seguridad Social durante los últimos 25 años.

Las cuentas nocionales cambian el cálculo de la pensión, pero no el concepto de reparto de las pensiones según el cual los trabajadores en activo financian lo que cobran quienes ya se han jubilado.

Ventajas y desventajas de las cuentas nocionales

La principal ventaja de las cuentas nocionales es crea pensiones más sostenibles. Como cada jubilado cobra una pensión acorde con lo aportado, es más complicado que existan desfases en las cuentas, tanto por el lado de las pensiones más bajas como de las más altas.

A esto se añade un tratamiento más justo para determinadas situaciones como un periodo de paro antes de jubilarse que con el actual formato del cálculo estaría muy penalizado. Además, supone un incentivo para alargar la vida laboral porque se liga directamente lo que has cotizado a lo que cobrarás, sin porcentajes calculados sobre una pensión precalculada.

La mayor desventaja de este sistema es que no asegura que el pensionista cobrará lo que necesita para vivir una vez se jubile. Además, penaliza enormemente a quienes, por un motivo u otro, no han tenido una vida laboral muy activa. Para remediarlo habría también que incluir una suerte de pensiones mínimas como ya existen en la actualidad para este tipo de casos.

Cómo lo aplican en Suecia

Suecia es la referencia en cuanto a sistemas de pensiones basados en cuentas nocionales. En su caso, conjugan tres tipos de pensiones.

Las primeras garantizan una pensión mínima para quienes no alcancen las cantidades que el Estado estima que son necesarias para vivir, lo que ya ofrece una importante seguridad. De hecho, su nombre es suficientemente claro: garantipension.

Las otras dos pensiones se financian con las contribuciones de los trabajadores y las empresas. La ikonstpension es un sistema de capitalización individual com planes de pensiones de empleo a los que el trabajador aporta un 7% de su salario bruto mediante contribuciones definidas y al que se suma un 10% del salario que aportan las empresas. En total, el tipo de cotización es del 18,5% y un 16% se destina a la cuenta nocional.

El 2,5% restante es lo que se conoce como premiepension y que lo forma el sistema individual de pensiones. En otras palabras, el Estado obliga a los trabajadores a invertir un 2,5% de sus aportaciones en un plan de pensiones de su elección. Cada trabajador puede elegir entre varios fondos que se comercializan en el país o, si lo prefiere, destinar el dinero al fondo público para que éste invierta el dinero.