Ahora que nos encontramos en el periodo de la Declaración de la Renta, me gustaría hacer unos breves apuntes sobre cómo se tratan fiscalmente algunos de los productos que tengamos en nuestra cartera:
 
Fondos: 
- La posesión de fondos de inversión no tributa en el IRPF como tal, se tributa por la ganancia o pérdida patrimonial que se genera al rembolsar participaciones. Este resultado patrimonial sería la diferencia entre el valor de transmisión (minorado en los gastos)  y el valor de adquisición de la participación (al que se le añaden los gastos de la compra). Este importe se integraría en la base del ahorro al 19%-21% ., y las plusvalías  estarán sujetas a una retención del 19% .
 

Si se adquieren participaciones de una IIC en distintas fechas, la Ley del IRPF obliga a considerar reembolsadas en primer lugar las que antes de suscribieron.

A partir del 1/1/2003 se establece un régimen de diferimiento, de modo que cuando el importe obtenido en un reembolso se destine a la adquisición o suscripción de otras acciones o participaciones en IICs, no procede computar la ganancia o pérdida patrimonial, y las nuevas acciones o participaciones suscritas conservarán el valor y la fecha de adquisición de las acciones o participaciones trasmitidas o reembolsadas
 

Acciones:

En el IRPF la posesión de acciones no tributa, se integran en el momento en el que se obtienen dividendos, se produce una venta de acciones, derechos de suscripción preferente o reducciones de capital con devoluciones de aportaciones a los socios.
 

La tributación de dividendos ya la explicamos la semana pasada en este artículo. En cuanto a la venta de acciones, el funcionamiento sería exactamente el mismo que el de los fondos se calcularía la diferencia entre valor de tramisión y valor de adquisición teniendo en cuenta los gastos. Dicho importe se integraría en la base de ahorro la 19%-21%.

Una diferencia con los fondos es que la venta de acciones no está sujera a retención