venta-empresa-inversiones-rentables-finectHay ocasiones en las que nos planteamos deshacernos de determinados bienes. Algunos de esos bienes pueden ser inmuebles, locales o propiedades de todo tipo. Aunque realizar este tipo de transacciones puede llegar a ser bastante complicado, lo cierto es que hay quienes lo consiguen sin necesidad de recurrir a ayuda profesional. Sin embargo, cuando hablamos de vender, por ejemplo, una empresa el escenario se agranda tanto que es difícil de gestionar sin incurrir en errores. 

De un momento a otro recibimos una oferta por nuestro negocio y, sin apenas tiempo para pensar, debemos valorar si aceptamos o no dicha propuesta. Esta decisión traerá consigo otro interrogante: qué hacemos con el dinero que hemos obtenido por la venta de nuestra empresa. Aunque, sin duda, estas son las dos mayores decisiones que marcarán nuestro futuro financiero también debemos valorar otros aspectos como los efectos fiscales de la operación, las limitaciones o requisitos que existan para proceder a la venta o cómo llevar a cabo la propia gestión de todo el proceso. 
Es posible que alguno de vosotros os encontréis en esa tesitura o estéis empezando a valorar la idea de poner vuestro negocio a la venta y es ahora cuando aparecen las dudas. ¿Por dónde empiezo? Y, lo más importante, ¿qué hago con el dinero de la operación y cómo lo rentabilizo? En Finect os explicamos las claves para que aprovechéis al máximo el patrimonio resultante de la venta de vuestro negocio y os contamos qué recomiendan los asesores financieros en estas situaciones. 

 

Recomendaciones antes de vender una empresa

Ya sea porque nos ha llegado una oferta por nuestro negocio o porque no queremos continuar con el mismo por alguna razón, tendremos que tener en cuenta varios factores antes de dar el paso para no incurrir en errores que podrían tener un impacto sobre nuestro patrimonio futuro. Para ello, Carlos Farrás, socio director de DPM Finanzas EAF nos da algunas claves: 

  • En primer lugar, es conveniente elaborar un calendario de trabajo desde el principio para tener muy claras cuáles serán las principales líneas que habrá que seguir. Tras esto, será necesario establecer junto con los dueños de la empresa qué tipo de operación, transacción u oferta están dispuestos a valorar, puesto que los compradores potenciales lanzarán ofertas muy diferentes. "Es mejor ir directo al comprador que encaja con nuestra estrategia", explica Farrás. 
  • Ordenación o mejora de la compañía. Antes de iniciar un proceso de venta, en muchas ocasiones será preciso llevar a cabo la ordenación o mejora de la empresa con el objetivo de organizarla societaria y fiscalmente para hacerla más eficiente tanto para el que vende como para el que compra. 
  • Cuaderno de venta de la compañía. La elaboración de este cuaderno tiene por objetivo informar a los inversores potenciales de manera profesional y transparente para que puedan valorar la operación y decidir si quieren o no participar en la compra de la compañía. "Se trata de un documento fundamental para generar interés en la venta de una empresa", sostiene el experto de DPM Finanzas EAF. 
  • Valoración de la empresa. A través de la misma se busca encontrar el equilibrio entre el precio que esperan los accionistas y lo que los inversores están dispuestos a pagar. Algunos de los métodos de valoración pueden ser el descuento de flujos de caja o el método de las compañías comparables. 
  • Identificación, contacto y negociación con los compradores. Una vez se han hecho todos los deberes en relación a la puesta a punto de la compañía ya se podrá pasar a identificar posibles inversores. Los últimos pasos incluirán la firma de acuerdo de intenciones con el comprador más óptimo y la Due Diligence, con la que el comprador comprobará la veracidad de la documentación. Solo tras estos últimos pasos se podrá elaborar el contrato de compraventa. 

Errores más comunes en la venta de una empresa

La venta de una empresa sitúa a su dueño en una situación complicada, ya que son muchos los factores que hay que valorar y que se nos pueden escapar, sobre todo si no contamos con la ayuda de un experto que nos guíe a la hora de llevar a cabo la operación. Por este motivo, tendremos que tener en cuenta no solo las implicaciones financieras de la transacción, sino también las fiscales o legales. Algunos de los errores que más se producen en este proceso son: 

  • Preparación incorrecta del plan de venta. Es muy común que la presión a la hora de querer efectuar la venta lo más rápido posible genere una mala planificación y ejecución. No tener bien elaborados los cuadernos de venta o la valoración de la misma provocarán una ralentización en el proceso, ya que corremos el riesgo de que nuestro negocio no genere el interés suficiente entre los compradores potenciales. 
  • Negociar con un solo inversor. Otro de los errores más comunes es llevar a cabo la negociación con un solo comprador o el primero que realice una oferta. Esto podría implicar que nos estén ofreciendo menos por el valor real de nuestra empresa. 
  • Falta de confidencialidad. Son muchos los que se ven inundados por la euforia cuando reciben la oferta de algún comprador. Sin embargo, la gran mayoría suele caer en el error de hablar sobre la operación antes de tiempo, pudiendo provocar que esta se paralice y genere una situación de incertidumbre en el mercado que provoque que el valor de la empresa caiga y pierda atractivo. 
  • Afrontar la venta de la empresa en solitario. Si el potencial inversor cuenta con una mayor preparación o la ayuda externa de diferentes asesores financieros, fiscales y legales, es posible que la operación acabe con un resultado mucho más beneficioso para el comprador que para el vendedor si este último no cuenta con los mismos recursos. 

Y ahora, ¿qué hago con el dinero de la venta?

Si después de todo conseguimos cerrar la venta de nuestra empresa de manera satisfactoria es posible que vuelvan las dudas, pero en esta ocasión la incertidumbre irá orientada a qué hacer con el dinero que hemos obtenido por nuestro negocio. 

A la hora de invertir en los mercados financieros está claro que las posibilidades son infinitas. "Hoy en día, con la tecnología que tenemos a nuestra disposición se puede realizar y seleccionar cualquier clase de activo. Pero eso sí, nosotros recomendamos a nuestros clientes que nunca inviertan en aquellos productos que no conocen", me explicaba Ferran Pajuelo, asesor financiero en Ginvest Asset Management, cuando le preguntaba por recomendaciones de inversión para diferentes perfiles inversores. 

"En ocasiones, tras la venta, se exige poner garantías al vendedor, por lo que se deben seleccionar inversiones pignorables y conservadoras hasta que se queden liberadas. Otras veces se aprovecha para realizar donaciones a la familia o se utiliza parte de la liquidez en un tipo de inversiones con bonificaciones fiscales por reinversión, etc", comenta Carlos Farrás, el profesional de DPM Finanzas EAF. 

En este sentido, todos los expertos coinciden en que llevar a cabo un tipo de inversión u otra dependerá fundamentalmente del perfil de riesgo de la persona que acaba de vender la empresa, además de sus objetivos de inversión o necesidades de liquidez en el futuro. 

La importancia del asesor financiero 

Vender una empresa y hacerlo sin caer en errores de principiantes no es tarea sencilla. Y es que no solo basta con tener a nuestra disposición toda la documentación relativa a la situación financiera de la empresa, sino que que habrá que modificarla o ajustarla a la situación de venta y los requerimientos de los compradores. De lo contrario, es posible que no obtengamos los rendimientos esperados por parte de nuestro patrimonio cuando se materialice la transacción.

Por este motivo, es necesario rodearse no solo de asesores financieros, sino también de expertos legales y fiscales que nos ayuden a la hora de planificar la venta de la empresa y que nos preparen un plan financiero-fiscal para invertir el beneficio resultante de la operación de compraventa. Si lo necesitas, puedes consultar nuestra sección de asesores en Finect y encontrar a los expertos financieros más adecuados que te ayuden con la venta de tu negocio.