Tienes unos ahorros, buscas qué hacer con ellos y, además de ahorrar para tus objetivos vitales quieres evitar perder poder adquisitivo. Recuerda que se espera que los precios suban en torno a un 1,9% este año y un 1,7% el próximo año (medidos por el IPC o inflación), según el propio Banco de España. Eso quiere decir que, como mínimo, deberías elegir una inversión para tu dinero que te dé esa rentabilidad. De lo contrario, tu dinero valdrá menos con el paso de los años.

¿Y qué opciones tienes? Aquí te damos algunas pinceladas sobre las alternativas que tienes para mover tu dinero y sacarle algo de rentabilidad, pero si necesitas ayuda adicional, también encontrarás al final del artículo una herramienta que puede ayudarte a encontrar un asesor financiero que te oriente. Que un experto te ayude a definir tu perfil de riesgo es vital para sacar rentabilidad a tus inversiones y que estés cómodo con el riesgo que asumes. Además, no es lo mismo que te plantees la inversión joven a que estés próximo a la jubilación, momento en el que tenderás a proteger más tu patrimonio y arriesgar menos.

1. Si te planteas invertir en vivienda

Según el Banco de España la rentabilidad anual de una vivienda se sitúa en el 10,9%, cerca de los niveles de 2007 (es la rentabilidad total, es decir, tiene en cuenta lo que se revaloriza el inmueble más lo que se ha obtenido por alquilarlo). De ese 10,9%, un 4,1% sería la rentabilidad del alquiler (aquí puedes hacer tus propios cálculos sobre si merece la pena la vivienda como inversión en tu caso). 

Entre los pros de la inversión en vivienda, está la tendencia alcista que desde un tiempo muestran los precios y el efecto psicológico de ser un bien más tangible para la mayoría de españoles que otros.

En el otro lado, debes tener en cuenta que, como nos demostró la crisis de 2008, el precio de la vivienda no siempre sube, que no siempre son bienes líquidos que puedas vender en el momento en el que necesites la liquidez y la inversión periódica que debes hacer para mantener la vivienda en línea con el resto de la oferta que hay en mercado. 

2. Si quieres poder elegir el riesgo de tu inversión

Los fondos de inversión pueden ser una alternativa para sacarle rentabilidad a tu dinero, sobre todo, por su gran ventaja fiscal: puedes cambiar tu dinero de un producto a otro sin necesidad de tributar a Hacienda hasta que no rescates tu inversión. Además, existen fondos para todo tipo de perfiles y en su folleto informativo puedes encontrar el nivel de riesgo que estás asumiendo (ver más: cómo interpretar el folleto informativo de un fondo de inversión). De esta manera, podrás modular el riesgo traspasando tu inversión de un producto a otro las veces que sea necesario. 

Otra de las ventajas de estos productos, es que delegas tu inversión en un gestor profesional que tiene el tiempo y los conocimentos para elegir las que considera mejores inversiones. 

¿Cómo encontrar el fondo que más se adapta a tu perfil? Aquí puedes ver claves para encontrar los mejores, pero a veces es complicado establecer tu propio diagnóstico, por lo que lo recomendable en ese caso es solicitar la ayuda de un asesor financiero.

3. Si te planteas la inversión en bolsa

La renta variable es uno de los activos más rentables en el largo plazo, pero también de los más arriesgados. Debes asegurarte de que es adecuado para tu perfil de riesgo y de que eres capaz de tolerar las caídas abruptas que se puedan producir. 

Esta parte es una de las más importantes, porque tendemos a elegir mal los momentos en los que entramos y salimos del mercado. Los datos demuestran que el error más común de los inversores es vender cuando está cayendo y comprar cuando los precios suben. De hecho, los productos más rentables de la última década para invertir en bolsa española perdieron 17.000 inversores en su peor época, los desplomes de 2008. Hoy, esos 17.000 inversores se han perdido precisamente los mejores fondos de los últimos 10 años por no poder tolerar esas caídas puntuales.  

En este sentido, cada vez más analistas y expertos advierten de que estamos en la parte final del ciclo económico y achacan las últimas caídas de la bolsa a que el mercado pueda estar descontando que cada vez está más cerca una recesión en EEUU. Termine llegando ese acontecimiento o no, lo único cierto es que si la bolsa cae, debes tener en cuenta que forma parte de tu plan. Otra estrategia posible es la de invertir en acciones simplemente para cobrar dividendos. 

¿Cómo encontrar las mejores inversiones en bolsa? Una vez que has decidido que quieres invertir en acciones, en las fichas detalladas de Finect podrás ver al detalle algunos datos que te ayudarán a decidirte, como cuántos dividendos paga una compañía, si cotiza más barata o más cara que el resto (medido por la ratio PER, o las veces que el beneficio se contiene en el precio de la acción), o si los gestores profesionales están invirtiendo también en la compañía.

4. Si no quieres nada de riesgo

Si no toleras nada de riesgo, tendrás que asumir que en este entorno te costará sacarle algo de rentabilidad a tus ahorros. Los depósitos a plazo fijo continúan ofreciendo rentabilidades cercanas al 0%, eso quiere decir que solo por la subida del IPC, perderás poder adquisitivo. Las expectativas contemplan que el IPC (también llamado inflación, cesta de la compra o coste de la vida) subirá hasta 2020. El paso siguiente serían los fondos de inversión con un riesgo muy bajo. Aquí puedes ver algunos, pero ojo, tampoco están exentos de pérdidas (aunque más leves).

5. Si tu objetivo es la jubilación

Entonces sabrás que los planes de pensiones no son el único instrumento para ahorrar de cara a tu jubilación. Aquí puedes ver 7 alternativas a un plan de pensiones.

6. Si quieres que alguien te ayude con tus ahorros

Si todo lo anterior te resulta complicado o si simplemente no tienes el tiempo necesario para dedicarle al mundo de la inversión, quizá la mejor opción es que te dejes asesorar por un experto. Aquí tienes un buscador con el que puedes encontrar asesores cerca de ti que te ayuden a hacer crecer tus ahorros y alcanzar tus objetivos vitales.