Siempre nos han contado que el activo libre de riesgo, aquel en el que nuestra probabilidad de perder dinero se acerca más a 0, es la deuda pública de los países más solventes. La lógica es seductora: si le prestamos nuestro dinero a Alemania, que es un estado serio y la locomotora de Europa, siempre cumplirá su palabra y nos devolverá lo aportado. El riesgo de que eso no suceda es mínimo y por eso todos usamos el bono alemán como el activo con el que comparar cómo de arriesgadas son el resto de inversiones. 

Por eso, ante esta 'verdad' que todos hemos comprado, me gustó mucho la idea diferente que escuché a Fernando Bernad, gestor de Azvalor (puedes unirte aquí a su grupo en Finect), durante la 4ª Conferencia Anual de Inversores de la firma. Ver vídeo completo de la conferencia en su canal Youtube

"La deuda pública nunca nos ha parecido el activo libre de riesgo realmente porque tiene un riesgo de perder poder adquisitivo por la inflación muy alto y más en los momentos actuales en los que encima muchos de los países emiten deuda pública a tipos negativos", dijo en una respuesta a un cliente que podéis ver en el vídeo con el corte bajo estas líneas. 

¿Y cuál es entonces? 

"Los pisos de los mejores barrios de capitales importantes". 

¿Por qué esta parte del mercado inmobiliario? 

"Porque te permite no complicarte la vida para ganar una rentabilidad muy ajustada (que puede ser del 2-3-4%), que normalmente te protege de la inflación al ir recogiendo el efecto inflacionario, aunque a veces con cierto retraso, pero que no te da una acumulación neta de riqueza diferencial", explicó.

Efectivamente, el problema de la inversión en bonos de gobiernos es que, incluso en el mejor de los casos, aun cuándo el estado súper solvente te devuelva el dinero que le prestaste, puede que la inflación acabé mermando parte de tu poder adquisitivo. Es decir, que los precios suban en el periodo de la inversión más que los intereses que te ha estado pagando el bono. 

Lo cual, por ejemplo, ha venido pasando en los últimos años en Europa, en los que los inversores con bonos alemanes en cartera han ido perdiendo poder adquisitivo, porque la inflación ha sido superior a su rendimiento.

En el caso de los inmuebles buenos y bien situados lo normal es que siempre tengan demanda. Y que, si sube la inflación, sean capaces de ir aplicando esa subida al precio del alquiler que cobran a los inquilinos.

¿Cuáles serían los riesgos? A corto plazo, los impagos de inquilinos, que durante un tiempo reducirían la rentabilidad. A largo plazo, como no sea que a la gente  le diera por abandonar las mejores zonas de las ciudades para irse a vivir al campo... No se me ocurren muchos más. ¿Y a vosotros?

Claro, en mi caso, el mayor problema que veo es que comprar un buen piso en una buena zona de una buena ciudad quizá no esté al alcance de mis posibilidades financieras...
 


Ya sabéis que tenemos por aquí esta herramienta para ver el impacto que puede llegar a tener la inflación en nuestro dinero:

¿Cuánto valor perderán tus ahorros por culpa de la inflación?:


¿Cómo lo veis vosotros?