Invertir parte del patrimonio por nuestra cuenta puede ser una tarea complicada si no contamos con los conocimientos financieros suficientes que nos sirvan de guía para crear una estrategia de inversión sólida. En muchas ocasiones, este desconocimiento puede llevarnos a necesitar la ayuda de un asesor financiero que nos oriente sobre los productos en los que debemos centrarnos en nuestra estrategia a largo plazo. 

Hay quienes no cuentan con grandes patrimonios y, por tanto, no siempre tienen la necesidad de acudir a un profesional que les acompañe y les diseñe una estrategia a medida. Lo que muchos de estos inversores buscan es una solución sencilla, rápida y barata con la que gestionar su dinero. En muchos casos, dicha solución llega a través de las nuevas tecnologías, que a golpe de click nos permiten invertir en algunos activos con diferentes aplicaciones móviles. Pero, ¿qué pasa con quienes buscan un asesor financiero online que les gestione sus carteras de forma automatizada y que les de consejos de inversión sin necesidad de desplazarse a ningún sitio? Para estos la respuesta está en los robo advisors o, más concretamente, como muchos se denominan ahora "cyborg advisors". 

¿Qué son los gestores automatizados?

La figura de los robo advisors (concepto anglosajón formado por la contracción de robot y asesor) o gestores automatizados surgió para dar respuesta a los inversores con patrimonios más pequeños que necesitaban a un profesional que les guiara para configurar su cartera de inversión. Aunque estos asesores financieros online todavía no han penetrado del todo en el mercado español (solo un 4% de los españoles utiliza estos servicios, según el informe Voices de Axa Investment Management), lo cierto es que las perspectivas para este sector son bastante positivas. 

Según los datos de Statista, el número de usuarios de robo advisors alcanzará este año los 45,7 millones a nivel mundial y se estima que en los próximos cuatro años se lleguen hasta los 147 millones. 

Los inversores, cada vez más, apuestan por gestores automatizados que se apoyan en algoritmos para invertir su dinero en fondos (normalmente indexados) básandose en sus preferencias y objetivos. Hay quienes dejan la gestión total de sus carteras a estos robots, aunque también hay inversores que prefieren una combinación entre el uso de estos algoritmos y la gestión de un equipo humano. Esta última se trata de una fórmula mixta, que se acerca a una especie de asesoramiento financiero online y que es la que ahora se empieza a popularizar. 

 

¿Cómo funciona este asesoramiento online? 

Si lo que busca el inversor es una combinación entre gestión automatizada y conocimiento humano tiene la solución en los cyborg advisors ('cyborg' procedente de la contracción del inglés de cibernético y organismo) . Algunos de estos los encontramos en Popcoin, Indexa Capital, Finizens, Inbestme, Imdi Funds o Finanbest aunque cada uno con diferentes particularidades:

  • En el caso de Popcoin un equipo de gestores crea las carteras que, más tarde, los robots seleccionan para cada cliente dependiendo de su perfil. 
  • En Indexa Capital (podéis ver aquí nuestro unboxing) es posible contar con una segunda opinión sobre la cartera fuera de la propia Indexa para patrimonios superiores a 100.000 euros y, para inversores cuya inversión sea superior a los 500.000 euros, la plataforma ofrece un servicio de seguimiento personalizado de la cartera (con dos llamadas al año con un gestor), la posibilidad de tener una reunión presencial al año o la de personalizar la cartera. 
  • Por su parte, en septiembre del año pasado Finizens también presentó su servicio premium destinado a clientes con un patrimonio de entre 100.000 y 50 millones de euros. Con este se añade a los algoritmos el apoyo telefónico de un gestor de patrimonios personal. 
  • Muy parecido es el servicio que ofrecen en Inbestme a través de su plan plus, con el que inversores con más de 100.000 euros también tienen a su disposición a un gestor personal que le ofrecerá seguimiento y le proporcionará información estratégica. 
  • En el caso de Imdi Funds, los patrimonios superiores a 50.000 euros podrán acceder a atención presencial, mientras que quienes inviertan más de 100.000 euros tendrán, además de dicha atención, un interlocutor personal comercial. 
  • En Finanbest también entra en juego la figura de un comité de inversiores. A través de este, sus expertos se reúnen mensualmente para vigilar las carteras y ajustarlas dependiendo de la evolución de los mercados.

Para empezar a operar con estos y otros robo advisors el funcionamiento suele ser el mismo. Por lo general, para darse de alta el inversor tendrá que rellenar un cuestionario en el que responderá a preguntas como cuál es el objetivo de inversión, la rentabilidad que le gustaría obtener, cuál sería su reacción ante una caída brusca en el mercado o su tolerancia al riesgo. 

Además de esto, tendrá que dar información personal como edad, patrimonio líquido total, ingresos anuales y porcentaje que se destina al gasto, plazo, importe de la inversión y aportaciones mensuales. 

Una vez rellenado el cuestionario, los algoritmos propondrán al inversor una cartera concreta que este podrá aceptar o modificar y con la que el gestor online se encargará de todo de forma autónoma. Después de esto, dependerá de cada inversor y de su patrimonio poder elegir o no el tener asesoramiento adicional. 

¿Quién puede invertir con un robo advisor?

Invertir a través de un robo advisor es posible para prácticamente cualquier persona física mayor de edad que realice una aportación mínima de en torno a los 1.000 euros. Con dicha cantidad, cualquier inversor ya puede acceder a los mismos fondos en los que tienen su dinero los grandes patrimonios. 

Aunque para utilizar estas plataformas no se requieren conocimientos profundos sobre los mercados financieros, sí que es requisito conocer al menos los productos en los que se va a invertir y sus riesgos para poder acceder a ellos. 

¿Son seguros?

Debido a que se trata de sistemas automatizados, los robo advisors son una buena opción para quienes necesitan una solución cómoda y con comisiones más reducidas respecto a las que pueden ofrecer los bancos. 

No obstante, el hecho de que muchos de ellos estén basados en algoritmos informáticos y no se trate con un equipo humano puede llevarnos a dudar a la hora de invertir nuestro capital. Por ello, conviene saber que son servicios ofrecidos en la mayoría de los casos por EAFIs (Empresas de Asesoramiento Financiero) y por Agencias de Valores autorizadas y reguladas por la CNMV. Además, las inversiones se mantienen custodiadas por un tercero y parte de ellas están garantizadas por el Fondo de Garantía de Depósitos español, por lo que no existen más riesgos que los propios asumidos al poner a trabajar nuestro dinero en los mercados financieros.