chiringuito-financiero-finectNo hay apenas una semana en la que la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) lance alguna advertencia sobre la existencia de chiringuitos financieros. Están por todas partes, pueden aparecer a través de internet o incluso estar presentes en oficinas físicas. Sin embargo, incluso con todas las recomendaciones que lanzan los organismos oficiales y la información que ponen a disposición de los inversores hay quienes suelen caer en el engaño y acaban perdiendo su dinero. 

Aunque existen ciertas peculiaridades que nos pueden llevar a sospechar de un servicio de asesoramiento financiero, en Finect te explicamos en qué te deberías fijar y te damos las recomendaciones de los expertos en el sector para que seas capaz de detectar un chiringuito antes de que te timen. 

 

¿Cuándo debo empezar a sospechar de que estoy ante un chiringuito financiero?

La propia tecnología hace cada día más complicado detectar que nos encontramos ante un chiringuito financiero. Los mismos estafadores se sirven de plataformas y el desarrollo de webs de aparencia profesional y seria para captar dinero de forma fraudulenta. Sin embargo, aunque algunos de ellos cuidan hasta el último detalle a la hora de estafar a sus clientes, siempre suelen haber aspectos que se les escapan. Algunas de las recomendaciones que lanza en su decálago la CNMV relacionadas con el comportamiento sospechoso de los chiringuitos son: 

  • Desconfiar de llamadas o correos inesperados. Todo ello va ligado a presionar al inversor para que tome decisiones de forma rápida, utilizando en muchas ocasiones la afinidad personal con el propio cliente. 
  • Bonificaciones de entrada y altas rentabilidades sin riesgo. Otro de los atractivos con los que enganchan al inversor son la posibilidad de darnos bonificaciones por el simple hecho de que gestionen nuestro dinero o la de prometer rentabilidades muy atractivas asegurando que no existirá riesgo alguno. 
  • Sospechar si nos llueven las ofertas ventajosas. En muchas ocasiones los estafadores captan a los clientes a través de sus propios perfiles de redes sociales mandándoles ofertas atractivas y derivándoles a la página web de la supuesta empresa. Se suelen servir de webs sofisticadas y de la utilización de tecnicismos para hacernos pensar que nos encontramos ante un servicio profesional. Sin embargo, por muy sofisticada que parezca la plataforma es necesario estar alerta, especialmente si han sido ellos los que nos han contactado con ofertas estrella y prometiéndonos altas rentabilidades. 

¿Dónde buscar información sobre los chiringuitos financieros?

Según recoge la CNMV, en España el servicio de asesoramiento puede ser ofrecido por "las sociedades y agencias de valores, las sociedades gestoras de carteras, las sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva y las entidades de crédito". Junto con estos, también pueden hacerlo "las personas físicas o jurídicas inscritas en el regisstro de EAF (Empresas de Asesoramiento Financiero)". 

1. Consulta al regulador

Para detectar si nos encontramos o no ante un chiringuito financiero debemos consultar el listado de empresas de asesoramiento financiero que ofrece la CNMV y ver si la empresa en cuestión figura en ese listado. Si no se encuentra en el portal de la CNMV la otra opción segura es acudir a Banco de España, donde también pueden aparecer registrados agentes de diferentes entidades de crédito. "A todos nuestros clientes les recomendamos invertir en entidades reguladas por la CNMV o Banco de España. Si no se cumple este primer requisito lo mejor es no invertir con ellos", explica Borja Nieto, cofundador de Micappital, quien también asegura que la certificación EFPA "nos parece un plus importante" pero que la condición imprescidible es que el dinero esté depositado en una entidad regulada. "Hoy en día existen diferentes estructuras reguladas bajo el manto de la CNMV con las que un asesor puede trabajar, empezando por las ESI, pasando por las SGIIC y acabando por un banco. Es importante conocer referencias de la empresa por la cual está trabajando un asesor financiero", asegura Francesc Domínguez, director de riesgos de Ginvest Asset Management.

No obstante, si se trata de una entidad extranjera de la que ni la CNMV ni Banco de España tienen constancia no implica que se trate de un chiringuito. También podremos consultar otros reguladores fuera de nuestras fronteras. Algunos de los más importantes son FCA (Financial Conduct Authority), en Reino Unido, ASIC (Australian Securities And Investments Commission), en Australia, o FINRA (Financial Industry Regulatory Authority), en América. 

2. Fondo de Garantía de Inversiones

Si no estamos ante entidades reguladas no tendremos acceso a garantías de ningún tipo y nuestro dinero estará totalmente desprotegido. En este sentido, será fundamental analizar cómo van a tratar nuestras inversiones los asesores o empresas y si nuestro dinero estará protegido a través del fondo de garantía del inversor. En España, el Fogain (Fondo General de Garantía de Inversiones) ofrece cobertura a los clientes de las entidades que están adheridas y las protege en caso de que alguna de ellas entre en situación de insolvencia. Por lo tanto, nuestro dinero estará garantizado. 

3. Alerta de chiringuito financiero

Si tras pasar por los diferentes reguladores y por el Fogain no encontramos información sobre la empresa que nos está tratando de vender servicios de inversión es probable que estemos ante un chiringuito. Por lo general, el regulador español suele lanzar advertencias para que los inversores estén al día si hay alguna empresa operando sin autorización. No obstante, otras de las fuentes en las que podremos consultar dichas advertencias es en IOSCO (International Organization Of Securities Commissions), que es la organización internacional que reúne a los reguladores de valores de todo el mundo. Asimismo, si nos quedase alguna duda también podemos ponernos en contacto con la oficina de atención al inversor de la CNMV. 

Consejos para evitar caer en el engaño de los chiringuitos

Está claro que cuando se trata de invertir muchas veces nos dejamos llevar por las rentabilidades prometidas y pasamos por alto las claves más importantes, como asegurarnos de que estamos dejando que gestione nuestro dinero una empresa autorizada o que tenemos conocimientos suficientes sobre los productos que contratamos. Sin embargo, nunca está de más investigar un poco y tener en cuenta algunos consejos si lo que nos estamos jugando es nuestro dinero: 

  • Ante la duda, pregunta. Si tenemos la más mínima duda sobre la persona que nos está vendiendo un producto lo mejor será "adoptar una actitud activa", dice la CNMV. "Haga preguntas sobre las características del servicio y de la inversión que le están proponiendo", explica el regulador. Además, siempre es recomendable que obtengamos toda la información de forma clara y por escrito. 
  • No hacer transferencias hasta estar seguros. "Si observamos cualquier aspecto que nos haga sospechar, lo mejor es que nos aseguremos siempre antes de entregar nuestro capital", explican a los inversores desde SelfBank. En la misma línea, el cofundador de Micappital apunta que "nunca" debemos hacer una transferencia a una entidad que no esté regulada y que, por ello, siempre conviene consultarlo antes en la CNMV. 
  • Métodos de contacto. Antes de confiar la gestión de nuestro dinero a alguien a ciegas también debemos comprobar cuáles son los métodos de contacto que poseen. Es decir, ¿existe un número real de atención al cliente gratuito? ¿Tienen sede física en un lugar fiable? ¿Podemos consultar sus perfiles en redes o sus correos electrónicos? Todo ello también servirá para darnos algunas pistas. 
  • ¿No te piden información? Sospechoso. Si un intermediario financiero que nos está tratando de ofrecer un producto no nos pide información para evaluar nuestro perfil es muy probable que no sea trigo limpio, pues será imposible que el producto en cuestión esté adaptado a lo que necesitamos. "Los intermediarios autorizados que le ofrezcan un producto deben evaluar su conveniencia e idoneidad a través de un perfil o cuestionario", asegura el regulador español en su decálogo para evitar chiringuitos. 
  • Facturación, otra de las claves. A la hora de utilizar los servicios de inversión de un asesor la factura y los métodos de pago serán claves para saber si es o no de fiar. "Además de pedir factura, donde aparezca el CIF, habría que chequearlo con la CNMV para ver que realmente están regulados", explica Borja Nieto, quien asegura que también es necesario "evitar todo tipo de asesores que te obligan a estar un periodo fijo con ellos". En términos de facturación, el director de riesgos de Ginvest alude a la transparencia. "La transparencia debe ser el pilar fundamental de un asesor. El cliente establecerá una relación de confianza con su asesor durante el proceso de inversión y para que esta se total y plena, la transparencia debe ser una pieza clave", afirma. Por eso mismo, Domínguez considera que la factura por servicios de asesoramiento financiero "debe ser totalmente transparente y lo más detallada posible, en la que el inversor conozca exactamente los costes de su inversión, incluyendo el TER (Total Expenses Ratio)". 
  • Opiniones. Si haciendo una búsqueda rápida no encontramos opiniones sobre los servicios de un determinado asesor o empresa de asesoramiento también debemos ir con pies de plomo. Los expertos coinciden en que, aunque no se trata de algo "vinculante", el hecho de buscar en internet y que existan opiniones positivas "siempre es una buena señal".