Estoy estos días en unas jornadas de JPMorgan Asset Management en la que periodistas de toda Europa nos reunimos con gestores de la firma en Londres. Por lo que se ha comentado hasta ahora, una de las grandes apuestas de la gestora a nivel estratégico para los próximos meses es la renta variable europea

Y de los puntos con que lo han argumentado, entre ellos la mejoría económica y el fin de las políticas basadas en la austeridad, me ha parecido muy significativo este gráfico que ha mostrado Jon Ingram, gestor de carteras de European Equities.  Muestra los flujos netos acumulados de inversión a acciones de los grandes bloques económicos en los últimos años. Es decir, el dinero que ha ido entrando y saliendo, sin tener en cuenta la subida o bajada de los precios.

Como se puede ver, la bolsa europea es la única donde los flujos todavía siguen siendo negativos a siete años vista, a diferencia de lo visto en Japón y Estados Unidos. Y está prácticamente en el lado opuesto de lo que ha ocurrido con los mercados emergentes

En los últimos meses ha empezado a estrecharse el hueco, pero si la situación sigue mejorando... Todavía faltaría mucho dinero por entrar en renta variable europea. 

Y, claro, ojo a emergentes. La avalancha de flujos en los últimos meses quizá todavía debería ser purgada en mi humilde opinión, para que veamos de nuevo oportunidades de entrada.