Me he encontrado hoy con este interesante estudio elaborado por la Reserva Federal de San Francisco. Viene el tema a raíz de la preocupación sobre cómo puede afectar a los mercados financieros los intensos cambios demográficos a los que se enfrentan las sociedades occidentales.

En concreto, tres tendencias que confluyen:

- la mayor esperanza de vida (que se incrementa a un ritmo de 6 horas al día)
- la caída en los índices de natalidad
- la jubilación de los baby boomers, el fuerte incremento de la natalidad que hubo tras volver los soldados a casa tras la II Guerra Mundial y el periodo de paz posterior.

La lógica dice que, cuando los baby boomers se vayan jublando irán vendiendo sus carteras de inversión para poder hacer frente a sus gastos, lo que podría suponer caídas para acciones en un principio y bonos después. 

Y que además esta oferta no encontrará suficiente demanda, por la menor población con ahorros que quedará.

En esa línea, os presento el citado gráfico. Cruza dos tipos de datos: 

- el PER de las bolsas a lo largo del tiempo (la relación entre el precio y los beneficios)
- y el ratio entre la generación de entre 40-49 años y la generación entre 60-69 años

Población y valoración

Si es casualidad... Es una casualidad muy casual, desde luego. 

¿Implica esto que nos esperan años complicados en los mercados de acciones durante las próximas décadas?

¿Explica esto la crisis que atraviesa la bolsa japonesa, el país desarrollado que más rápido envejece del mundo, durante más de 20 años ya?

¿O mejor dicho, explica la burbuja previo, que se produjo cuando la generación de baby boomers estaba en su apogeo del ahorro?

¿Explica el boom demográfico en España también la burbuja inmobiliaria que hemos vivido en la última década?