Otro de los aspectos que vimos la semana pasada en el encuentro de BME sobre la retribución de los accionistas en la bolsa española, fue el tema de la fiscalidad. Este es uno de los aspectos clave que se debería tener en cuenta siempre a la hora de elegir entre un producto y otro de inversión.

Me gustaría hacer un breve repaso de los aspectos más importantes destacados por César García Novoa, catedrátido de la Universidad de Santiago de Compostela:

Tratamiento fiscal:

El dividendo se considera rendimiento del capital mobiliario y se debe incluir en la base imponible del ahorro, gravándose al tipo fijo establecido desde el 1 de enero de 2012:

  • 21% para rendimientos inferiores a 6.000 euros
  • 25% para rendimientos entre 6.001 y 24.000 
  • 27% para rendimientos superiores a 24.001 euro
 
La retención que se aplica es del 21%.
 
Doble imposición de dividendos:
 
Los dividendos experimentan siempre una doble imposición económica, derivada del hecho de que son   beneficios distribuidos de la sociedad y se gravan en cabeza de ésta. 
 
C on la Ley 35/2006, del IRPF, elimina el mecanismo corrector por doble imposición para los  dividendos de acciones derivadas de sociedades española debido a que  resultaba potencialmente discriminatoria y contraria al Derecho de la Unión  europea, ya que esta correción  no se aplicaba a los dividendos procedían  de sociedades no residentes . A cambio lo que se introdujo como elemento particialmente compensatorio fue la    exención para los  importes no superiores a 1.500 euros.
 
Os dejo el informe completo de César García Novoa en la que explica por qué seguimos teniendo problemas de neutralidad en el sistema fiscal español: