Las hipotecas multidivisa se empezaron a hacer populares en el año 2003 ante la escalada del euribor. Con el principal tipo de referencia hipotecario en máximos, los bancos empezaron a ofrecer este préstamo con garantía sobre vivienda referenciado a una divisa diferente al euro como fórmula de ahorro.

De forma resumida, una hipoteca multidivisa es un préstamo que se concede en una moneda diferente del euro y que usa el Libor y no el Euribor como índice de referencia. Las divisas más habituales en estas hipotecas son los yenes y el franco suizo porque son dos monedas con una cotización históricamente a la baja frente al euro y porque en el año 2.000 su tipo de cambio era todavía más favorable.

A efectos prácticos, lo que ocurre es que en lugar de deber al banco euros debes yenes. Si contratases hoy una hipoteca de 200.000 euros tu deuda sería de 26.490.000 yenes. En este punto asumes un riesgo doble, el propio de la hipoteca y el de la evolución de la moneda. Y es que todos los pagos se harán en yenes, pero tú pagarás en euros. Para que lo entiendas mejor, tu haces el ingreso en euros y el banco hace el cambio a yenes. Si el euro sube, pagarás menos porque con los mismos euros comprarás más yenes, pero si el euro baja, pagarás más porque el montante tu deuda se disparará.

Quienes firmaron una hipoteca multidivisa pagaron mucho menos de cuota durante los primeros años del préstamo. De hecho, una persona que hubiese firmado en el año 2000 un préstamo de 150.000 euros en yenes a 35 años con un diferencial del 1,6% sobre el Libor debería hoy 57,525 euros frente a los 82.785 euros que todavía le restaría de pagar su hubiese firmado la hipoteca en euros.

El problema en este punto es que no todos han ganado con la hipoteca multidivisa. De hecho, con la caída del euro muchos vieron cómo su hipoteca en yenes o en francos suizos crecía. Además, la evolución del Euribor hacia valores cercanos al 0% ha hecho que las hipotecas variables en euros fuesen todavía más ventajosas.

A modo de ejemplo, si en lugar de firmar ese mismo préstamo en el año 2000 lo hubiésemos firmado en 1990 la deuda `en yenes’ sería de 26.960 euros por los 23.200 que deberíamos de haberla contratado en euros: 3.000 euros de más. La cosa es todavía peor si hubiésemos firmado en 2008. En este caso todavía deberíamos al banco 145. 578 euros, 30.000 más que si hubiésemos firmado una hipoteca tradicional en euros.

¿Y si hubiese firmado mi hipoteca en Euros?:


Estas diferencias son las que están llevando a muchos afectados por las hipotecas multidivisas a reclamar al banco, como ocurre con la cláusula suelosi tienes una aquí puedes ver cuánto reclamar-.