El scrip dividend (dividendo elección, dividendo opción o dividendo flexible, según la nomenclatura de cada compañía) se ha convertido en moneda de cambio habitual para premiar al accionista. Lo que supone dar más flexibilidad al inversor también se ha convertido en un calvario a la hora de hacer la declaración de la renta 2018. El motivo son los sucesivos cambios en la fiscalidad de los dividendos. El último entró en vigor el 1 de enero de 2017) y ya puso patas arriba la declaración de la renta de más de un contribuyente.. A esto se añade que Hacienda no siempre traslada directamente estos datos al IRPF del contribuyente.

Si en 2018 has recibido derechos de suscripción y el banco los ha vendido automáticamente en el mercado o los ha comprado al precio marcado, al hacer la renta 2018 verás que entre los datos no incorporados figuran la venta de derechos de suscripción. No te alarmes, es simplemente que Hacienda no sabe dónde debe poner esos datos. Y es que la fiscalidad de los derechos de suscripción es todavía una de las cosas que debes revisar en tu borrador de la renta

Desde el 1 de enero de 2017 la forma en la que tributan los derechos del scrip dividend es diferente a como venía siendo en los últimos años. En los últimos años Hacienda ha puesto coto al cobro de dividendos y ha limitado todavía más las ventajas del dividendo flexible.

Cómo tributan los derechos de suscripción en la renta 2018

La fiscalidad de los derechos de sucripción dependerá de lo que hagas con ellos. El título de dividendo flexible atienda a tus opciones respecto a ese derecho que tienes. A efectos prácticos, estas son tus tres alternativas.

  • Hacer efectivos los derechos. En otras palabras, cobrar los derechos en forma de acciones, generalmente. El pago en efectivo tributa de forma diferente como veremos más adelante.
  • Vender los derechos en el mercado.
  • Dejar que los derechos se extingan, por lo que al final terminarán convirtiéndose en acciones por un lado y vendiéndose los derechos de la cantidad sobrante por otro si se trata de una ampliación.

Si optas por vender tus derechos en el mercado tendrás que pagar al hacer la renta 2018. Ahora mismo hay que pagar impuestos en el momento en el que se transmiten los derechos, no al vender las acciones que originaron estos derechos, como ocurría hasta ahora. Para que lo entiendas mejor, nada más vender el dividendo ya se originará una ganancia patrimonial y Hacienda te retendrá un 19%.

A efectos prácticos, tendrás que acudir a la casilla 029 e incluir ahí esos datos.

Hasta 2017 si vendías las acciones se minoraba esa cantidad del precio de compra de la acción. En otras palabras, se restaba el dinero que habías cobrado de lo que en su día pagaste por los títulos.

¿Y si has optado por cobrar el dividendo como acciones? La tributación del cobro de los derechos en forma de acciones se difiere hasta la venta de los títulos que originaron estos derechos, como se hacía en 2016. En otras palabras, no tendrás que incluirlos en la renta hasta que las vendas. Si no lo hiciste a lo largo de 2018, puedes olvidarte de ellas.

Cobré los derechos en acciones pero las vendí en 2018

Este es un caso más particular. La fiscaldiad para el cobro del dividendo flexible en acciones y su posterior venta el mismo año es el siguiente: se difiere el pago hasta la venta de las acciones de las que preceden esos nuevos títulos y no se aplica retención en el momento de cobrar las acciones.

A partir de ahí, su fiscalidad será la de cualquier otra acción y se incluirá como ganancia o pérdida patrimonial en la casilla 310del IRPF 2018.

Para calcular la ganancia patrimonial por la venta se tomará como precio de compra el resultado de repartir el coste total de adquisición entre el número de acciones nuevas y liberadas y su antigüedad será la de las acciones que originaron el derecho de suscripción.

Aquí puedes ver un ejemplo concreto con la ampliación de capital de Banco Santader

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Cómo tributan el resto de dividendos en el IRPF 2018

El dividendo flexible con derechos de suscripción es sólo una forma de retribuir al accionista. Muchas empresas siguen optando por el dividendo de toda la vida, que normalmente se entrega en forma dineraria. ¿Cuántos impuestos hay que pagar por los dividendos y dónde se ponen en la renta 2018?.

La realidad es que la fiscalidad de los dividentos no es tan diferente de lo que acabamos de ver. Un dividendo dinerario tributará dentro de las rentas del ahorro como una ganancia o pérdida patrimonial. La cantidad recibida habrá que consignarla en la casilla 029 de la renta 2018.

Una de las novedades de la renta 2018 es que se permite compensar ganancias y pérdidas patrimoniales con rendimientos del capital mobiliario con un límite del 20% de las rentas. A modo de ejemplo, si has tenido pérdidas en bolsa pero has obtenido beneficios con depósitos o dividendos, podrás restar parte de esas pérdidas al beneficio de los dividendos.

Por su parte, el cobro de dividendos en formas de acciones funciona tal y como hemos visto en el primer apartado. De forma resumida, no tendrás que tributar por el nuevo dividendo hasta que vendas las acciones.

En este enlace te damos el resto de casillas clave que debes vigilar en la renta 2018