¿Volverá a subir el IRPF en 2019? El pacto entre  entre PSOE y Podemos para cerrar los Presupuestos Generales del Estado ha abierto de nuevo el melón de la renta y de un aumento para las rentas más altas. De hecho, el acuerdo al que ha tenido acceso El Mundo esclarece ya lo que se considera una renta alta.

La cifra mágica es de 130.000 euros. Según el acuerdo entre ambas formaciones, los contribuyentes que ganen más de 130.000 euros pagarán más impuestos en la declaración de la renta. En concreto, la subida sería de dos puntos porcentuales para el nuevo tramo hasta el 47%. A esto hay que añadir una subida de cuatro puntos porcentuales para quienes cobren más de 300.000 euros, con un tramo al 49%.

Cómo funciona la declaración de la renta

Desde la formación morada Pablo Echenique aseguraba en su momento que “no tiene sentido que una persona que gana 60.000 euros al año pague el mismo porcentaje de IRPF que una persona que gana 120.000 euros”. Dicho así puede parecer cierto pero ¿es verdad que dos personas con esa diferencia salarial pagarían lo mismo? Sólo si nos referimos al tipo marginal, el más alto de su escala de IRPF.

La clave está en cómo funciona la declaración de la renta, que está configurado como un impuesto progresivo donde pagan más quienes más ganan.

Para que lo entiendas mejor, vamos a ver de forma muy resumida cómo funciona la declaración de la renta, cuáles son los tramos de IRPF y cómo se aplican. Así podrás sacar tus propias conclusiones sobre a quiénes afectan y cuánto las subidas de impuestos.

Cómo funciona el IRPF

El impuesto de la renta sirve para gravar prácticamente todos los ingresos que recibes, desde tu salario hasta la pensión pública, pasando por tus inversiones, el dinero de las apuestas, el dinero del alquiler de pisos, indemnizaciones de seguros...

Hacienda agrupa estos ingresos por categorías, de manera que las rentas del trabajo y las del ahorro tributan de forma diferente. Las primeras lo harán dentro de los tipos generales que veremos más adelante y las segundas cuentan con sus propios tramos y escalas.

Al hacer la declaración Hacienda toma todos tus ingresos brutos y los divide entre los que forman parte de la base general y del ahorro. Sobre estos ingresos totales empieza a restar reducciones como las derivadas de aportaciones a planes de pensiones.

El resultado final es la base liquidable sobre la que se aplica el tipo efectivo de IRPF y que se adecuará a las circunstancias de cada persona a través del mínimo personal y familiar, gracias al cual las familias pagan menos en la renta y también las personas mayores de 65 años.

Finalmente habrá que restar las deducciones y bonificaciones como las de compra de vivienda, por ejemplo. Así se logra la cuota líquida total, que se enfrentará a las retenciones que ya has adelantado, dando lugar al resultado final.

¿Cuánto te va a retener Hacienda?:


¿Y los tramos de IRPF? Se aplican sobre la base liquidable general y son los que realmente hacen que el impuesto sea progresivo.

Los tramos de IRPF: así de progresiva es la declaración de la renta

Ahora que ya sabes de forma muy resumida cómo funciona el IRPF llega el momento de ver los famosos tipos de la renta.

Para conseguir que el IRPF sea progresivo, Hacienda divide los ingresos en tramos y asigna un porcentaje a pagar en cada uno de ellos. Cuanto menores son los ingresos, menos porcentaje se lleva el Estado. Esta es su distribución:


Tramos de la renta en el IRPF

La clave de estos tramos es que se aplican de forma progresiva. Para que lo entiendas mejor, vamos a verlo con un ejemplo concreto y simplificando al máximo todo lo relativo al impuesto. Es decir, olvidando reducciones, mínimos personales y deducciones y tratando el salario bruto como la base sobre la que aplicar la renta.

Aplicando directamente el tipo marginal, una persona que ganase 65.000 euros pagaría un 45% de esos ingresos en impuesto: 29.250 euros. Por fortuna, esa tabla es progresiva y esto es lo que pagaría en realidad:

- Primer tramo: paga el 19% de 12.450 euros – 2.365,5 euros

- Segundo tramo: paga el 24% de 7.750 euros (la diferencia entre el primer y segundo tramo) – 1.860 euros.

- Tercer tramo: paga el 30% de 15.000 euros (la diferencia entre el segundo y tercer tramo)– 4.500 euros.

- Cuarto tramo: paga el 37% de 24.800 euros (la diferencia entre el tercer y cuarto tramo) – 9.176 euros.

- Quinto tramo: paga el 45% de 5.000 euros (la diferencia entre el cuarto y quinto tramo) – 2.250 euros.

El resultado es que la factura fiscal será de 20.151,5 euros, cerca de 9.000 menos. ¿Y si en lugar de ganar 65.000 euros ganases 120.000 euros? Con los tipos actuales sólo 60.000 euros tributarían al tipo máximo. En otras palabras, el máximo a pagar no cambia pero el tipo medio sí que lo hace, y mucho. 

El siguiente vídeo explica cómo funciona el IRPF y cómo se estructuran sus tramos