Los ETFs son los reyes de la inversión pasiva e indexada. Su capacidad para replicar índices y sus bajas comisiones hacen que muchos expertos los recomienden como la panecea para el ahorrador español que no quiere complicarse la vida.

Para quienes no estén familiarizado con este producto, los ETF o Exchange Trade Funds se traducen al castellano como fondos cotizados. Se trata de fondos de inversión con una gran salvedad, cotizan como acciones y se pueden comprar y vender en cualquier momento. Además, su precio también fluctúa a lo largo de la sesión, algo que no ocurre con los fondos de inversión. 

Este comportamiento similar es lo que le diferencia de los fondos indexados y también lo que hace que existan dudas sobre la fiscalidad de los ETFs. ¿Deben pagar impuestos como acciones o lo hacen como fondos de inversión? La norma general los equiparaba a las acciones, salvo en el caso de los ETFs extranjeros y más gracias al criterio de la Dirección General de Tributos (DGT) que a lo que dice la propia ley.

En concreto, la Dirección General de Seguros (DGT) equiparó la fiscalidad de los ETF extranjeros a la de los fondos de inversión en 2017. Así se desprende de l a consulta vinculante V4596 a la DGT realizada por un bróker extranjero.

La respuesta del organismo no deja lugar a dudas: los ETF extranjeros que se adquieran a través de entidades registradas en España con las que la gestora haya suscrito contratos de comercialización, que trabaje a través de una cuenta omnibus, podrán disfrutar de la ventaja del diferimiento fiscal propia de los fondos de inversión.

En otras palabras, la tributación de este tipo de ETFs extranjeros permitía no pagar impuestos en la declaración de la renta si los beneficios se reinvertían en la compra de otro fondo de inversión o ETF.

El problema es que ahora el Ministerio de Hacienda ha contravenido la interpretación de la DGT. El anteproyecto de ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal incluye una aclaracioń sobre cómo deben tributar los ETFs en general, sean nacionales o extranjeros. El texto es también claro "se extiende a las instituciones de inversión colectiva cotizadas que coticen en bolsa extranjera el tratamiento de las que cotizan en bolsa española respecto a la no aplicabilidad del régimen de diferimiento". En otras palabras, cuando se apruebe la ley habrá que pagar impuestos en el IRPF por cada traspaso de ETFs y no sólo por reembolsos. 

Esta resolución pondría fin a la polémica sobre lso ETF y los diferenciaría de los fondos indexados, dejando a estos últimos a la vanguardia de la gestión pasiva por la ventaja del diferimiento fiscal en caso de traspaso. Y es que con un fondo indexado sí que evitarías pasar por la caja de Hacienda en los traspasos

Cómo tributan los ETF extranjeros en la renta

¿Cómo queda la fiscalidad de los ETF extranjeros con la nueva normativa? Básicamente igual que la fiscalidad de las acciones. Esto quiere decir que el dinero que obtengas con cada operación formará parte de las rentas del ahorro y más concretamente de las ganancias y pérdidas patrimoniales.

Para el cálculo del beneficio se tendrá en cuenta la diferencia entre el precio de compra y el de venta. 

Después, primero integrarás los beneficios con el resto de ganancias y pérdidas y después someterás la suma a los tres tramos progresivos del ahorro, que son los siguientes:

  • Ganancias hasta 6.000 euros - 19%
  • Ganancias entre 6.001 euros y 50.000 euros - 21%
  • Ganancias superiores a 50.000 euros - 23%

Recuerda que, como con los fondos de inversión, podrás compensar las pérdidas que sufras con tus ETF con otras ganancias patrimoniales