A la hora de dar cuentas a Hacienda por nuestras finanzas debemos tener en cuenta que los rendimientos de las acciones pueden generarse por cuatro vías diferentes: dividendos, derechos de suscripción preferente, reducciones de capital por devolución de aportaciones y, el caso más frecuente, plusvalías o minusvalías por la venta de acciones.

¿Cómo se declara la venta de acciones en la renta?

Para tributar por los resultados obtenidos por la venta de acciones es importante recordar que se obtienen por la diferencia entre el precio de venta y el de adquisición, y que ambos habría que añadirles los gastos inherentes de las operaciones, de manera que el precio de compra aumentaría y el valor de transmisión sería menor. (Consulta aquí:  Fiscalidad por venta de acciones en la renta 2016-2017)

La forma de tributar estas plusvalías es por el sistema FIFO- first in – first out, esto supone que al vender unas acciones que han sido adquiridas a distintos precios a efectos fiscales se considera que estaríamos vendiendo las más antiguas. EjemplO.

  • 1/01/12. Compramos 100 acciones de la empresa Z a 10 euros.
  • 1/02/12. Adquirimos 100 acciones más de la empresa Z, bajo las mismas condiciones en lo relativo a derechos y valor, por 20 euros.  
  • 1/03/12. Vendemos 50 acciones de Z por 15 euros.


En este caso tendríamos una plusvalía de 5 euros por acción, a la cual tendríamos que aplicar los costes relativos a la operación de compra del día 1 de enero y a la de venta el 1 de marzo. Si en lugar de vender 100 acciones hubiéramos vendido 150, tendríamos un beneficio de 5 euros por acción de las 100 primeras y una pérdida de 5 euros por acción de las 50 siguientes, por lo que tendríamos una ganancia patrimonial igual a 5 x 100 - 5 x 50 = 250 euros (bajo el supuesto de costes cero).

Por último, en en IRPF existe una excepción relativa a la declaración de las pérdidas patrimoniales, se trata de las normas antiaplicación. Al parecer algunos inversores lo que hacían era vender activos con pérdidas al final de año y lo volvían a comprar al poco tiempo para tener mejores resultados fiscales, lo que viene llamándose pan para hoy, hambre para mañana… Como solución se crearon las normas estas "antiaplicación", que determina que no podrán declararse minusvalías de acciones si en los dos meses previos o posteriores hemos adquirido más títulos de esas acciones. Estas minusvalías podrán declararse posteriormente cuando no se dé la condición de los dos meses y se aplica también a títulos de renta fija y fondos de inversión.?

Como anotación, indicar que si hemos adquirido las mismas acciones en distintas entidades pero bajo las mismas condiciones, a efectos de IRPF sería como si esas plusvalías o minusvalías hubieran sido adquiridas desde la misma entidad.

A prori creo que estos serían los puntos más importantes, como sabéis en la venta de acciones se aplican retenciones, y se incluirían en nuestra declaración dentro de la base imponible del ahorro.

Si se os ocurre algún aspecto más a destacar, podríamos ampliar el contenido entre todos.