En plena declaración de la renta 2016 la mayoría de personas se centrará en cumplir con el IRPF, pero se olvidará del Impuesto sobre el Patrimonio que además se ha prorrogado por lo menos hasta 2017. ¿Estás obligado a tributar por el Impuesto sobre el Patrimonio? ¿A partir de qué cantidad es obligatorio hacerlo? ¿Qué bienes e inversiones se toman en cuenta? ¿Cuánto hay que pagar?

En este artículo vamos a explicarte de forma clara y sencilla a estas preguntas para que no te queden dudas sobre quienes deben rellenar el Modelo 174 del Impuesto sobre el Patrimonio y cómo hacer tus propios cálculos.

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¿Estás obligado a presentar el Impuesto sobre el Patrimonio?

Como sucede con la renta, a priori todo el mundo está sujeto a este tributo. Lo que ocurre que sólo unos cuantos deberán presentarlo a efectos prácticos. Los dos criterios que sigue Hacienda al respecto son:

  • Que el resultado después de hacerlo salga a pagar una vez aplicadas las deducciones y bonificaciones.
  • Que aun saliendo un resultado negativo, el valor de los bienes y derechos supere los dos millones de euros.

Visto así parece que todo el mundo está obligado a presentar el Impuesto sobre el Patrimonio, cuando la realidad es diferente. El ‘truco’ está en que la norma establece una base imponible mínima para estar obligado a tributar y una larga lista de bienes y derechos exentos que resumimos en el siguiente apartado.

En cuanto a la base imponible, sólo tendrás que declarar si ésta supera los 700.000 euros. Además, de  ese cálculo deberás excluir hasta 300.000 euros del valor de tu vivienda habitual con carácter general, aunque hay comunidades autónomas que aplican un límite diferente.

Se trata de Aragón (400.000 euros), Cataluña (500.000 euros), Extremadura (500.000 euros y entre 600.000 y 800.000 euros para personas con discapacidad) y Valencia (600.000 euros y hasta un millón de euros para las personas con discapacidad dependiendo del grado).

Sigue leyendo y te explicamos cómo funciona exactamente el cálculo de la base imponible y qué elementos se tienen en cuenta.

Qué elementos se incluyen en el Impuesto sobre el Patrimonio

En principio el tributo cubre todos los tus bienes y derechos. Sin embargo, la norma vuelve a excluir varios bienes. Esto quiere decir que hay elementos que no se tienen en cuenta a la hora de calcular tu base imponible, que es lo que servirá para determinar lo que pagas y si estás obligado a presentar el modelo 174.

Estos son los más importantes:

La vivienda habitual hasta 300.000 euros

La que sea tu vivienda habitual no se sumará a tu patrimonio con un máximo de 300.000 euros. Es decir, si tu vivienda está valorada en 400.000 euros, sólo aportará 100.000 euros a la base imponible.

El ajuar doméstico

Los muebles que tienes en casa, así como los electrodomésticos y utensilios del hogar no forman parte de la base imponible del impuesto.

Determinadas inversiones

Hay derechos de contenido económico que el Impuesto sobre el Patrimonio deja fuera como los correspondientes a los planes de pensiones, PPA, planes empresariales y contratos de seguro colectivo. En otras palabras, este tipo de inversiones para la jubilación tienen ventajas fiscales frente a otros como, por ejemplo, los fondos de inversión.

El patrimonio empresarial y profesional

Aquí se incluyen los bienes que necesites para el desarrollo de tu actividad económica, empresarial y profesional y que ésta se ejerza de forma habitual, personal y directa y que constituya tu principal fuente de renta.

Para que lo entiendas mejor, si eres accionista de la empresa en la que trabajas en principio el valor de esa participación no se tendría en cuenta para el impuesto.

Determinadas obras de arte y antigüedades

La lista es muy amplia y se dirige a los objetos recogidos en el artículo 4.3 de la Ley 19/91. Además, existen una serie de cantidades exentas que son las siguientes:  

  • 90.151,82 euros cuando se trate de obras pictóricas y escultóricas con menos de cien años de antigüedad.
  • 60.101,21 euros en el caso de obras pictóricas con cien o más años de antigüedad.
  • 60.101,21 euros cuando se trate de colecciones o conjuntos de objetos artísticos culturales y antigüedades.
  • 42.070,85 euros cuando se trate de obras escultóricas, relieves y bajo relieves con cien o más años de antigüedad.
  • 42.070,85 euros en los casos de colecciones de dibujos, grabados, libros, documentos e instrumentos musicales.
  • 42.070,85 euros cuando se trate de mobiliario.
  • 30.050,61 euros en los casos de alfombras, tapices y tejidos históricos.
  • 18.030,36 euros cuando se trate de dibujos, grabados, libros impresos o manuscritos y documentos unitarios en cualquier soporte.
  • 9.015,18 euros en los casos de instrumentos musicales unitarios de carácter histórico.
  • 9.015,18 euros en los casos de cerámica, porcelana y cristal antiguos.
  • 6.010,12 euros cuando se trate de objetos arqueológicos.
  • 2.404,05 euros cuando se trate de objetos etnográficos.

Si tu patrimonio supera los 700.000 euros sin contar la vivienda habitual sólo debes hacer una simulación del impuesto y restar de tu patrimonio los elementos que acabas de ver.

Cuánto se paga

La cuantía a pagar depende de cada región, ya que cada comunidad puede aplicar su propia escala autonómica, pero esta es la tarifa general, una vez incluidas las bonificaciones y los elementos a excluir citados anteriormente.

Tarifa del Impuesto sobre el Patrimonio

Cuándo tienes que pagar

El Impuesto sobre el Patrimonio se presenta en las mismas fechas que la declaración de la renta y se hace rellenando el Modelo 714 de forma online.