Ayer me pasaron esta nota de Didier Saint-Georges, miembro del comité de inversiones de Carmignac Gestion. En su opinión,   Europa no debería esperar a estancarse en una deflación crónica para aprender tres  lecciones de Japón: no dejar que las tendencias deflacionistas se instalen, atreverse a adoptar políticas ambiciosas y, sobre todo, coordinar sus esfuerzos.