fondos_inversion_finectEl mundo de la inversión está llamando a tu puerta. Tu vecino, tu cuñado o hasta algún que otro compañero de trabajo te están hablando sobre las bondades de los fondos de inversión y las rentabilidades que están obteniendo. 

Así que como buen inversor español (impaciente, cortoplacista y excesivamente optimista), te planteas iniciarte en el mundillo a través de estos productos. Si quieres empezar a invertir en fondos y no sabes cuál es el mejor para ti, qué clases hay o dónde encontrar las mejores opciones, en Finect hemos preparado una guía básica para saber cómo contratarlos. 

¿Por dónde empezar?

Lo primero que deberás tener en cuenta antes de contratar un producto es analizar cuál es tu perfil inversor. Si quieres hacerlo, aquí te dejamos esta herramienta con la que podrás saber tu tolerancia y capacidad para asumir riesgos. 

Banca tradicional

Si nunca has contratado un producto de inversión es probable que el primer lugar al que quieras acudir sea a tu propio banco. Aunque en las redes bancarias tradicionales puedes informarte sobre algunos productos, lo cierto es que no siempre cuentan con una amplia gama de fondos adaptados a todas las necesidades, ya que, por lo general, venden únicamente sus propios productos y no lo hacen con los de terceros. Especialmente tras la puesta en marcha de MiFID II, la nueva normativa europea que obliga a distinguir entre asesoramiento dependiente (el que recibe retrocesiones de terceros) y asesoramiento independiente (que no recibe comisiones por comercializar productos de terceros).

Con esta normativa, la mayoría de entidades tradicionales se enmarcan dentro del asesoramiento dependiente, por lo que tienen prohibido cobrar dichas comisiones y, por tanto, ofrecer productos de terceros. De este modo, si te has decidido por un fondo en concreto que no pertenece a tu banco, lo mejor será buscar en la gestora de fondos directamente. 

Gestoras de fondos de inversión

Si lo que queremos es contratar un fondo en particular, podremos acudir a las webs de las gestoras de fondos de inversión y consultar toda su oferta. Si queréis saber qué gestoras existen en el mercado, podéis consultarlo en nuestra sección de fondos de inversión. Eso sí, conviene saber que, aunque en el caso de las gestoras españolas es posible contratar el fondo directamente con ellas, si nos interesamos por una extranjera no lo podremos hacer. En este caso, tendremos que acudir a otra figura, la de las comercializadoras.  

Comercializadoras y supermercados de fondos

Para poder acceder a un abanico más amplio de fondos de inversión podremos optar por plataformas online y hacernos con el producto que queramos directamente a través de internet. Si lo que queremos es consultar qué comercializadores existen para cada fondo concreto podremos consultarlo en la CNMV en el buscador de Instituciones de Inversión Colectiva. En este artículo podéis ver cómo hacerlo. Algunas de las principales plataformas en las que se pueden contratar fondos de inversión son Andbank, BNP Paribas, Renta 4, SelfBank oTressis

Empresas de asesoramiento financiero o roboadvisors

Contratar un fondo de inversión implica tener una serie de conocimientos financieros y tener disponibilidad de estar al corriente de los mercados si no queremos llevarnos ningún disgusto. Por eso, hay quienes pueden contratar fondos de inversión a través de empresas de asesoramiento financiero, que estudian el perfil de cada cliente y le ayudan a elegir los productos que se adaptan a sus objetivos. En este mismo mercado, también encontramos los roboadvisors o gestores automatizados. Aunque estos no ofrecen asesoramiento como tal, cuentan con una serie de carteras de fondos adaptadas a diferentes perfiles inversores en función del nivel de riesgo.  

 

¿Qué categoría de fondo de inversión elegir? 

Una vez hayamos estudiado cuál es nuestro perfil inversor y definido el plazo al que queremos realizar la inversión podremos decantarnos por un tipo de fondo u otro. A grandes rasgos, podemos distinguir entre fondos que invierten en renta fija, fondos en renta variable o mixtos. Cada uno de ellos invierte en diferentes tipos de activos que, a su vez, lo pueden hacer de forma global, en un determinado país o sector. 

Si nuestro perfil de inversión es algo más conservador podemos decantarnos por los fondos de renta fija. Dentro de estos algunas de las opciones pueden ser los fondos garantizados (también disponibles en la categoría de renta variable), con los que la gestora garantiza la devolución del dinero a un plazo determinado, o los monetarios, que al invertir en renta fija y deuda pública generan poco riesgo al inversor. No obstante, en este tipo de productos conviene tener en cuenta las comisiones, ya que es posible que en muchas ocasiones la rentabilidad del producto elegido no llegue a compensar los costes del mismo. En estos momentos, la categoría que registra las mejores rentabilidades dentro de renta fija es la de fondos que invierten en Latinoamérica, que ofrece una rentabilidad anualizada a tres años del 2,83%. 

Si queremos asumir algo más de riesgo, los fondos mixtos pueden ser una buena alternativa, ya que combinan una cartera constituida a través de inversiones en renta fija y renta variable. Dentro de los mismos, podremos optar a categorías agresivas, moderadas o flexibles, dependiendo del riesgo que queramos asumir. Actualmente, la categoría de fondos mixtos agresivos que invierten a nivel global cuenta con una rentabilidad anualizada a tres años del 3,27%. 

Por último, si nuestro perfil inversor aguanta en mayor medida las caídas y los riesgos a cambio de una mayor rentabilidad podremos optar por los fondos de renta variable, que, a cambio de un mayor riesgo, ofrecerán también un mayor beneficio. Por ejemplo, en estos momentos, la categoría de fondos de renta variable que invierte en EEUU es la más rentable, registrando una rentabilidad anualizada a tres años del 14,6%. 

¿Qué clase de fondo de inversión elegir?

Una vez tengamos claro cuál es nuestro perfil inversor y sepamos en qué tipo de activos vamos a invertir a través de los fondos de inversión conviene distinguir entre las distintas clases que nos ofrecerán las gestoras o comercializadoras, ya que la clase que elijamos afectará directamente a las comisiones del producto. 

Lo primero que tendremos que saber es que cada clase tendrá un ISIN diferente, que es el número con el que se identifica un fondo. Las clases de fondos que podremos encontrar serán: 

  • Por una parte, fondos de acumulación (Acc) o (A), con los que la gestora revierte los beneficios en el propio fondo comprando más acciones, y fondos de distribución o reparto (Dis), (D), (Inc) o (Income), que reparten a sus participantes los dividendos de las empresas en las que invierten.
  • Por otra parte, encontramos fondos institucionales (I), dirigidos a inversores institucionales y fondos retail (E), destinados al inversor minorista.
  • Además de estas clasificaciones existirán fondos que se diferenciarán con otras letras (A, B, C, D…), dependiendo de, por ejemplo, el importe mínimo de inversión, el plazo al que hay que depositar el dinero o las comisiones que cobrarán. En este último punto también entran en juego las conocidas como clases limpias y sucias dentro de los fondos de inversión. Desde la entrada en vigor de MiFID II las gestoras están obligadas a detallar las comisiones que cobran a sus partícipes. Por este motivo, actualmente todos los fondos están obligados a tener sus clases limpias, que son las que no cobran la comisión de retrocesión y, por tanto,algo más baratas. 

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