Tiempos difíciles para el inversor que busque un poco de rentabilidad y no quiera asumir riesgos. La gestora de Deutsche Bank, DWS, se une a la visión de que la renta variable es una de las pocas alternativas con las que cuenta el inversor en este mercado para obtener algo de rentabilidad. Ganancias, que no están exentas de sustos por el camino, ya que la volatilidad, estiman, será una constante.

"En 2017 vivimos un entorno inusual comparado con la historia, estamos de vuelta a la normalidad claramente y era lo que esperábamos", apuntan desde la gestora. Como ejemplo, el índice americano S&P 500, que desde el año 1980 ha vivido de media, una caída máxima anual (drawdown) de en torno al 10% y subidas del 12%.

Esa brecha, lo habitual en años anteriores, fue casi inexistente en 2017, cuando, como mucho, el índice llegó a perder un 3%, en un año exento de sustos prácticamente. "El 99% del tiempo el S&P 500 se movió en un rango de +/-1% durante ese año". Lo inusual, por tanto, no es la volatilidad que estamos viendo este año, sino los años en los que el mercado era una balsa de aceite.

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"Entre los diferentes activos, preferimos la renta variable, claramente logrará retornos de 1 dígito durante los próximos 12 meses, en bonos, esperamos que las rentabilidades suban moderadamente, así que el mejor escenario para nosotros es una rentabilidad del 0% para una cartera global de renta fija", explican. De hecho, en el mercado de renta fija y siendo muy selectivos ven atractivos los bonos con cupón flotante y la deuda emergente. Italia también podría ofrecer oportunidades, "quizá no ahora, pero en algún punto volverá a ser atractivo tomar posiciones".

En cuanto a divisas, apuestan por la fortaleza del dólar, y no descartan que exceda su anterior previsión y llegue a 1,10, "si vemos eso, quizá recomendaríamos volver a inversiones en euro o cubrir dólar", apuntan".

 

¿Recesión? No por ahora, pero atentos a este gráfico

"Es la última parte del ciclo, pero el ciclo no se ha terminado aún" y eso deja margen para ganar en algunos activos. "No esperamos recesión en 2019, la economía aún tiene margen para crecer", considera DWS. No solo la economía, también los beneficios empresariales, aunque sí esperan cierta desaceleración en el crecimiento de los beneficios por acción. En especial, en el S&P 500 (ver gráfico).

 

Sin embargo, son conscientes de que este es el décimo año de mercado alcista, el segundo más largo, y muchos inversores se preguntan cuánto más puede avanzar la renta variable. En este sentido, creen que se debe vigilar la brecha de rentabilidades en el mercado de bonos americano, donde, por ejemplo, el spread entre el bono a 2 años y a 10 se está estrechando. "Cuando llega al 0%, típicamente suele implicar que el mercado empieza a preocuparse por la próxima recesión", señalan. [Leer más: el canario en la mina de la próxima recesión]