En el artículo precedente vimos como la rentabilidad relativa de los mejores fondos ha ido disminuyendo progresivamente con el paso del tiempo, así como el spread entre mejores y peores fondos. En este artículo vamos a ver algunas de las posibles causas.

 

  1. Migración de los gestores hacia la industria de hedge funds

El sector de los hedge funds ha crecido enormemente. Podría ser que los mejores gestores se hubieran desplazado a este sector abandonando el de los fondos tradicionales, atraídos por las mayores comisiones que suelen cargar a los partícipes.

Los resultados de los hedge funds en conjunto no invitan a pensar en que sus gestores atesoren más talento que los de los fondos de inversión. Existe un estudio que trata el asunto con más profundidad. De acuerdo con él, los fondos de inversión tradicionales suelen ser capaces de retener a los mejores gestores. Parte de aquellos que se pasan a la gestión de hedge funds son los que han fracasado en los fondos tradicionales. También hay un grupo de gestores exitosos que combinan la gestión de fondos tradicionales con hedge funds.

Así pues, no parece que la fuga de talento sea la causa.

 

           2.   Estamos atravesando una época pasajera de menor dispersión en los retornos de las acciones que                             provoca a su vez menor dispersión de los retornos de los fondos.

Russell tiene unos índices que miden esa dispersión, llamados Russell-Parametric Cross-Sectional Volatility Indexes. Por desgracia estos índices no tienen un histórico muy largo; comienzan en el 97. Sería conveniente tener datos que se remontaran al menos hasta los años 70 para poder ver si hay diferencias notables que justifiquen la reducción del spread entre mejores y peores fondos.

 

En el gráfico se puede ver como en el momento actual nos encontramos en niveles bastante bajos, pero tomando como referencia los últimos diez años, se han producido picos interesantes en 2011, y sobre todo en 2008 y 2009 que en teoría han supuesto buenas oportunidades para los gestores activos.

 

              3. Progresivo abandono de la gestión activa

Considero el Active Share un buen modo de valorar si un fondo está siendo gestionando de forma activa o no. Y parece que el porcentaje de fondos que realizan closet indexing ha aumentado.

En el gráfico vemos como han ido creciendo los fondos indexados, así como los supuestamente activos pero que en realidad no difieren demasiado del índice. Todo ello en detrimento sobre todo de los fondos realmente activos. Esto podría explicar por qué la dispersión de los resultados de los fondos se ha reducido.

 

                            4.  Tipos de interés muy bajos

Los fondos indexados mantienen una exposición cercana al 100%; pero por lo general los fondos de gestión activa mantienen un porcentaje bastante superior de liquidez. Esta puede estar invertida en depósitos, letras, etc. Si los tipos de interés son elevados los gestores son capaces de extraer una rentabilidad interesante de esta parte de la cartera. En cambio, con bajos tipos de interés ese porcentaje no invertido en renta variable puede llegar a ser un importante lastre para conseguir batir a la referencia.

Cuelgo un gráfico que relaciona la rentabilidad de los fondos de inversión con el rendimiento de los bonos a diez años. Vaya por adelantado que la forma de trazar el gráfico no me gusta demasiado, pero dejo al buen juicio del lector su interpretación. En el eje derecho vemos la rentabilidad acumulada sobre el índice si hubiéramos invertido en la mediana de los fondos disponibles en cada momento.

Considero que sería más adecuado representar los tipos de interés a corto, puesto que normalmente la liquidez de los fondos va antes a renta fija de corto plazo que a largo, pero en cualquier caso nos podemos hacer una idea.

 

                    5.   Mercados más eficientes

Antes los inversores profesionales representaban un porcentaje menor del volumen de las bolsas; ahora constituyen una mayoría abrumadora. Antes existía un mayor porcentaje de pequeños inversores, de los cuales buena parte serían noise traders. Si el peso de ellos se ha reducido, no es aventurado pensar que los mercados son más eficientes hoy en día.

Las cosas han cambiado mucho desde los años 70 u 80; en tecnología, en acceso a la información y facilidad para invertir en mercados foráneos. El tipo de acciones que B. Graham, el padre del value investing, consideraba gangas hoy en día son una rara avis, y si ya al final de su carrera parecía tener dudas sobre la conveniencia de la gestión activa, me gustaría saber qué pensaría ahora.

He de confesar que esta es la explicación que veo más plausible para el descenso de rentabilidades relativas de los mejores fondos, sin descartar que alguna de las que he comentado anteriormente (o alguna que haya pasado por alto) tenga también su efecto.

Lo preocupante para el inversor en fondos de gestión activa es que el deterioro en las rentabilidades es una tendencia que lleva produciéndose bastantes años y no hay señales de que vaya a revertir. Es más, incluso podría seguir así, en cuyo caso tendríamos que prepararnos para rentabilidades poco esperanzadoras.