Uno de los grandes debates y que más controversia ha provocado en la industria de gestión de activos es el eterno dilema entre la gestión activa y la gestión pasiva. Para los no familiarizados con estos temas, a continuación paso a describir brevemente en qué consiste cada uno de ellos, y para los más reticentes continuaré con unas reflexiones sobre la evidencia empírica. Por último, terminaré con una serie de recomendaciones para el inversor de a pie.

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