Más de 170 gestores de fondos de todo el mundo, con un patrimonio gestionado de medio billón de dólares en conjunto, descartan que ya hayamos visto la mejor parte en renta variable. Creen que el mercado tiene todavía recorrido por exprimir, aunque sí ponen fecha al momento de la retirada. Primero, en relación con la rentabilidad que alcancen los bonos y, segundo, según el escenario macro que manejan y que recoge la última encuesta de Bank of America Merrill Lynch. ¿Estarán en lo cierto o es solo más ruido?

 

Estas son las principales conclusiones:

 

  • Los gestores no creen que el mercado haya tocado techo 

La mayoría, un 76%, cree que ese momento aún no ha llegado y la opción más elegida es que ese momento pueda suceder de 2019 en adelante.

  • Y desplazan una posible recesión a la segunda mitad de 2019 o la primera de 2020

Un timing que encaja con la previsión de que el mercado pueda hacer techo meses antes, adelantándose al escenario macro que manejan. Aquí, división de opiniones: el 41% de los gestores de fondos encuestados ha marcado la opción de la segunda mitad de 2019, mientras que otro 43% se ha decantado por la de 2020.

  • Siguen viendo el 3,6% del bono americano como el nivel en el que cambiarían bolsa por bonos

Ese 3,6% es la media ponderada de las respuestas, pero en realidad, hay disparidad de opiniones. Estos son los resultados detallados.

  • Un error en la política monetaria de la Fed o el BCE, el mayor riesgo

La guerra comercial se desplaza como el mayor riesgo que ven los gestores de fondos, tras dos meses consecutivos copando su preocupación. Ahora, vuelve a escena el temor a un error de los bancos centrales a la hora de subir los tipos de interés. El segundo sigue siendo la guerra comercial y, en tercer lugar, que el precio del crudo llegue a los 100 dólares por la tensión geopolítica.

En cuanto a posicionamiento, si en abril los gestores de fondos confesaban haber bajado su exposición a bolsa a mínimos de 18 meses, este mes sube un 5%. Cae en renta variable americana, pero el mayor descenso se produce en su apuesta por los mercados emergentes (la mayor caída desde noviembre de 2016).