La foto que están dibujando los mercados es cada vez más negra. Nos encontramos en un momento del ciclo muy avanzado y la economía americana se muestra inmersa en una fase de expansión desde el segundo trimestre de 2009. En un entorno como el actual hay que primar la cautela y la diversificación en las carteras. Así abordaba esta mañana Sasha Evers, director general de BNY Mellon IM en España, las perspectivas para 2020 de Newton, una de las gestoras boutique de la firma. 

De esta manera cuatro son los factores de riesgo a los que se enfrentarán los mercados de cara al próximo año: desafíos estructurales, la fase del ciclo, las políticas monetarias y valoraciones. En un contexto marcado por baja inflación y crecimiento bajo dónde la población envejece y el consumo de los mayores es menor afectando a estos últimos. 

La política monetaria está llegando cerca de los límites "El QE Infinity tropieza con la realidad y eso distorsiona los mercados de renta fija. La próxima fase podría ser la política fiscal" explica Sasha. Así, todo apunta a más estímulos fiscales y menos estímulos monetarios en un futuro no muy lejano. Si esto se llegara a producir desde Newton creen que algunas temáticas podrían verse beneficiadas como son los vehículos eléctricos, infraestructuras, calentamiento global o energías renovables.

Tal y como ha comentado Sasha de las 8 gestoras que conforman el grupo, Newton, es la más cauta de todas. En una fase del ciclo avanzada como la actual desde la gestora creen que ha llegado la hora de plegar las velas y buscar la protección del capital generando rentabilidades sostenibles. Para ello apuestan por dos estrategias:

 

BNY Mellon Global Real Return

Una estrategia de gestión global que tiene por objetivo obtener EURIBOR +4%, con la premisa principal de preservar capital. En años como 2008, 2011 o 2018 es cuando más ha destacado esta estrategia, utilizando coberturas para protegerse en momentos de volatilidad. La flexibilidad es una de las características de este fondo, que puede invertir en una amplia gama de activos. 

En la actualidad el posicionamiento del fondo es el siguiente:

Fuente: Posicionamiento al 30 de Septiembre de 2019. BNY Mellon IM.

Un peso del 25,5% en renta variable pero con una protección equivalente al 14% (a través de futuros cortos), por lo tanto, en neto entorno al 11%, situándose en mínimos históricos en renta variable desde su lanzamiento en 2004. "No significa que pensemos que el mundo se vaya a acabar mañana, ni hay las condiciones de la crisis de 2008, pero si que hay razones para estar cautos" apuntaba Sasha. Por otro lado, se encuentran positivos en deuda de mercados emergentes y en oro. Y cautos en deuda corporativa. 

BNY Mellon Global Equity Income Fund

El otro fondo por el que apuestan es una estrategia de dividendos "En línea con la visión macroeconómica, inflación baja y crecimientos bajos, los dividendos son más atractivos y defensivos" apuntaba Sasha. De esta manera la cartera se construye invirtiendo en acciones con dividendos sostenibles a lo largo del tiempo "Nos gustan las empresas que pagan dividendos porque es una señal de disciplina de la gestión del capital generado"

Además para incluir una acción en cartera tiene que tener un prima con respecto al dividendo medio del índice, en el caso de que el dividendo caiga por debajo de la media, venden la compañía. Actualmente uno de los sectores que más les gusta en este segmento son las antiguas tecnológicas. 

Este fondo cuenta con una clase de reparto y otra de acumulación en función de lo que el inversor busque. 

Coste de un fondo.: