La sostenibilidad se ha colado en, prácticamente, todos los aspectos de nuestra vida cotidinada. ¿Quién no tiene un conocido que no para de hablar sobre la importancia de ser 'eco-friendly'? Si echáis un vistazo a las mesas de trabajo, ¿cuántos habéis sustituido vuestras antiguas botellas de plástico por otra de cristal o metal?

Sin duda, la concienciación sobre respetar el medio ambiente está cambiando nuestra forma de actuar pero, también de invertir. Mitigar los efectos del cambio climático no sólo va a transformar todos los aspectos de la economía mundial, sino que se van a destinar billones de dólares de inversión cada año a esta causa.

Hoy os escribo desde Londres, donde se está celebrando la Conferencia Anual de Schroders. La gestora británica es una de las más concienciadas con esta causa, de hecho, se ha comprometido a integrar la estrategia ESG (factores medioambientales, sociales y de gobernanza) en todas sus inversiones para 2020. "Como gestor activo, consideramos que la inversión sostenible es una parte integral y necesaria de nuestra responsabilidad. Nuestros clientes piden cada vez más que se integre ESG en sus carteras y, a su vez, nosotros también buscamos, constantemente, mejorar la eficacia con la que integramos estos factores en las estrategias de inversión de Schroders", explica Jessica Ground, Global Head of Stewardship de Schroders.

Como ya hemos comentado en más de una ocasión, la inversión socialmente responsable no es solo una temática institucional. De hecho, cada vez más los inversores se preocupan por integrar esta estrategia en sus carteras: el 61% de los inversores globales y el 62% de los españoles consideran que todos los fondos de inversión deberían tener en cuenta la sostenibilidad, según el Estudio Global de Inversión de Schroders

No obstante, la inversión ESG es un campo muy amplio y, en algunas ocasiones, nos encontramos con siglas y nuevos conceptos que no llegamos a comprendes (os dejo un artículo con 5 gráficos para abordar el cambio climático). En este sentido, y con el objetivo de que todos sus clientes comprendan qué funciones desempeña la inverisón ESG, en cada ficha de sus productos estará indicado a qué actividad sostenible pertenece: 'evaluado', 'integrado', 'sostenible' o 'de impacto'.  En este sentido, los fondos 'evaluados' excluyen, activamente, determinadas actividades de sus carteras, mientras que los fondos "integrados" tienen en cuenta, de forma rutinaria y sólida, los factores ESG a lo largo de todo el proceso de inversión.

Al cuidar el planeta, invertimos en rentabilidad

Según los datos de Morningstar, dentro de la categoría de renta variable, el sector Energías alternativas acumula una ganancia en torno al 24% este año y se posiciona entre las 10 categorías más rentables del año. En este sentido, el sector de renta variable de Energías alternativas acumula una ganancia en torno al 24% este año. 

No obstante, no hay que perder de vista, que la inversión sostenible, al igual que las medidas para llevarla a cabo, está enfocada en el largo plazo. Así, en un horizonte de casi 10 años, el fondo Schroder ISF Global Climate Change Eq acumula una rentabilidad anualizada del 10% y obtiene unas ganancias del 20% en los que llevamos de 2019. Por tanto, sostenibilidad y rentabilidad sí van de la mano. 

Schroder ISF Global Climate Change Eq