Como ya contaba ayer, estos días he estado en Londres en un encuentro de periodistas internacionales con los gestores de JPMorgan AM, en la que hemos podido conversar, escuchar y entrevistar a muchos de los expertos de la entidad. No era la primera vez, por lo que puedes comparar con otros años. Y lo que me ha llamado más la atención en esta ocasión ha sido las veces que los gestores han utilizado el término ciclo maduro (late cycle en inglés) para referirse al momento en que se encuentra la economía global (con especial foco en EEUU) y los mercados. Prácticamente tienen unanimidad en ello. Estamos ya en la parte final de un periodo prolongado de crecimiento económico y la recesión está más cerca que ayer. 

Ahora bien, no está tan claro que sea inminente y, además, resulta que los meses finales de los ciclos suelen ser muy buenos en bolsa, por lo muchos inversores se sitúan ente el dilema de seguir invertido o reducir el riesgo en cartera. De todo ello estuve charlando con Karen Ward, estratega jefe de JPMorgan AM, en esta entrevista que os comparto a continuación. 

-    Pregunta: ¿Estamos en el principio del final de este supermercado alcista?
-    Karen Ward: Creo que todavía no. La economía de EEUU va a seguir bastante fuerte durante al menos 6-9 meses más. Esto significa que tenemos margen de maniobra todavía hasta el final del ciclo. Al menos que los mercados empiecen a mirar a 2 años vista, aún no estamos ahí.

-    ¿Cuál es la diferencia entre este final de ciclo y otros anteriores en los mercados? 
Karen Ward: Espero una recesión normal, que para mí es una recesión tradicional causada por una mayor presión en los beneficios empresariales. Cuando empecemos a ver incrementos en los costes financieros y mayor aumento de los salarios, es cuando empezaremos a ver tensión en la rentabilidad y empezará la ralentización. Será cuando las empresas empiecen a mostrarse menos dispuestas a contratar, el empleo flojeará y el consumo se reducirá… Una recesión tradicional. Estas serán las señales. Los tipos de interés ya han empezado a subir y afectar a la rentabilidad, pero todavía no hasta niveles preocupantes. Creo que aún tenemos un año por delante hasta que empecemos a verlo. 

 

-    Si tuvieras que fijarte en un solo indicador que vigilar ¿Cuál sería? 
-    Karen Ward: Los costes financieros. Lo que me preocupa en este ciclo es la deuda corporativa, donde hay un mayor apalancamiento. Por supuesto, también nos fijamos en el PER (la relación entre el precio de las acciones y el beneficio), pero de momento no lo vemos en niveles desmedidos, ni siquiera en EEUU.

-    ¿Con los tipos en EEUU por encima del 3% en el bono de EEUU a 10 años, empieza a ser un mundo mejor para los inversores más conservadores?
-    Karen Ward: Bueno, si lo miras en términos reales, la rentabilidad se reduce al 1%. Lo que está claro que la tendencia se mueve hacia esa normalización y que esto tendrá un impacto en el mercado de crédito, que es donde me preocupan los efectos colaterales que pueda tener.

-    ¿Qué pueden hacer los inversores conservadores en este escenario? 
-    Karen Ward: Es una cuestión de cómo puedes configurar la cartera de renta variable para darle un perfil más defensivo, como servicios públicos, consumo básico… 

-    ¿Pero no son los sectores más caros? 
-    Karen Ward: Sólo en parte. De hecho, esta forma de verlo me genera confort en la visión de que no estamos viendo euforia en mercado. Creo que otra opción sería virar valores de mayor capitalización, en detrimento de pequeñas y medianas empresas. Y también gestionando los sectores, pensando en acciones de calidad, y moviendo desde growth hacia value… Creo que es lo mejor que podemos hacer ahora mismo en cartera si queremos ser más conservadores, si queremos proteger la cartera, porque en la renta fija es complicado ver dónde se van a poder encontrar escudos en este contexto.

-    ¿Qué te preocupa más: política europea o guerra comercial? 
-    Karen Ward: La política europea. Aunque no creo que Trump vaya a ceder en su agenda y va a seguir presionando con las tarifas, creo que China todavía tiene estímulos para fortalecer la demanda interna, que es un mensaje que le interesa lanzar para hacer ver que no le afectan tanto las medidas de EEUU. Es una situación complicada, pero gestionable. 

Europa lleva por lo menos 10 años de inestabilidad política. Y no cuestiono el futuro de la euro ni de la Unión Europea, pero sí creo que las naciones van a mantener un dialogo constante entre lo que funciona y lo que no, y esto va a generar inestabilidad a corto plazo. Me preocupa cómo las peticiones de Bruselas pueden ser interpretadas por la prensa italiana y la opinión pública. La mayor parte de la población italiana sigue siendo pro euro, pero si la escalada verbal sigue creciendo los mercados pueden empezar a descontar un riesgo sistémico.

-    Y esa volatilidad no es buena para las decisiones empresariales…
-    Karen Ward: Exacto. Y es una pena, porque la economía europea se encuentra todavía en una fase temprana del ciclo económico y tiene mucho potencial. Las compañías están operando a plena capacidad y tienen que invertir, el consumo también puede seguir creciendo… ¡Lo único que se necesita es confianza! Está claro que la subida del petróleo no es buena para Europa y la guerra comercial tampoco, pero sería muy importante parar esta incertidumbre política y romper este círculo vicioso.

-    Karen Ward: Pongámonos en la visión optimista. ¿Qué haría falta para que el ciclo se extendiera? 
-  Karen Ward: "Productividad, sin duda. Si miramos la tasa de empleo está claro que estamos en la parte final de esta etapa de crecimiento. Hay mucha demanda en EEUU por los estímulos fiscales y lo que se precisa es que la oferta sea capaz de satisfacer esta demanda, y esto se consigue con mayor productividad. Y ha habido mucha inversión, mucho desarrollo tecnológico, pero que no se ha traducido a los datos del PIB. En el segundo trimestre mejoró y creo que puede seguir mejorando. Si fuera así, puede extender el ciclo 2 o 3 años".

- ¿Cómo ves la inflación, con los salarios empezando a subir? 
- Karen Ward:  "Los precios están en tendencia alcista, y la subida del petróleo también eleva la temperatura, pero lo veo más como un signo de salud de la economía ahora mismo. Mientras siga subiendo de manera gradual no hay problema, pero si vemos un fuerte incremento en la presión salarial es cuando los mercados se empezarán a preocupar ante el riesgo de que la Fed tenga que pisar el freno más fuerte.

-    ¿Y el dólar? 
-    Karen Ward:  Es donde tengo menor convicción. Todas las fuerzas estructurales me llevan a pensar en un dólar más débil: la elevada deuda pública; déficits del 5% para los próximos 10 años, la posición de cuenta corriente… Pero a corto plazo el mayor crecimiento y el diferencial de tipos de interés impulsan el dólar. Ahora mismo, buena parte de la ventaja de EEUU sobre Europa la aportan el petróleo y las políticas fiscales. Pero cuando estás divergencias desaparezcan, por ejemplo, cuando en la segunda mitad de 2019 deje de notarse el estímulo fiscal empezarán a revelarse estos problemas estructurales. No le veo cayendo a corto plazo, pero sí a partir de 6-9 meses me cuesta ver motivos para que se fortalezca. 
 
-    Karen Ward: ¿Cuál es el riesgo que deberían vigilar más ahora los inversores? 
-   Karen Ward: La iliquidez. Ha habido muchos cambios regulatorios, que hacen más sólido el sistema financiero, pero han reducido la liquidez. Si el inversor piensa que puede necesitar el dinero si llega un entorno adverso de mercado, debe asegurarse de que los fondos donde invierte tienen suficiente liquidez para atender los retiradas. Eso, y asegurarse de que en la búsqueda de rendimientos en esta etapa de tipos de interés en mínimos no han asumido riesgos excesivos para su perfil.