La evolución demográfica ha vuelto insostenible el actual sistema de pensiones.

Supongo que a estas alturas pocos se sorprenderán, y menos aun en Unience, de que uno haya dejado de confiar en que el Estado le vaya a pagar una pensión digna cuando le llegue la hora de jubilarse. Pero por si todavía hay alguien, noticias como ésta y ésta le convencerán de que ya hace tiempo que debería haber empezado a planificar su futuro para que su poder adquisitivo y calidad de vida a partir del momento en que se jubile se mantengan como hasta entonces.

Un caso particular de plan de jubilación

En diciembre de 1989 contraté en mi banco (La Caixa) un plan de jubilación que garantizaba una rentabilidad anual de al menos el 8%. Naturalmente, este producto hace mucho que dejó de ser contratable, pero si entonces hubiera sabido lo que sé hoy sobre qué rentabilidad es realista esperar en una inversión en bolsa global a largo plazo o sobre la magia del interés compuesto, no lo habría contratado con una cuota tan modesta (3.000 Ptas./mes) y habría escogido la opción que permitiera a dicha cuota adaptarse a la inflación ( entonces en torno al 7%) y al previsible incremento de mi poder adquisitivo al cabo de los años (pongamos, pues, un 10% para adecuarse a ambas variables). Los 5.500€ que he aportado en estos poco más de 25 años valen hoy unos 17.000€, pero si en lugar de empezar con 3.000 Ptas. (18€) hubiera sido un poco más ambicioso y hubiese comenzado con 5.000 Ptas. (30€) con un incremento de la cuota del 10% anual, habría aportado a día de hoy 36.000€, que valdrían 77.000€.

Pero seguí con mis 18€ al mes hasta ahora y eso ya no tiene remedio.

O sí. Mi hijo acaba de cumplir 7 años. Desde luego que mi principal obligación como padre es conseguir que se convierta en un hombre de bien y facilitarle el acceso a una buena educación, que le permita ganarse la vida en algo con lo que disfrute. Pero una parte nada desdeñable de su educación, vital, como hemos visto, para el tramo más lejano de su futuro, que yo ya no veré, es la educación financiera; de esa me voy a encargar personalmente, y no sólo desde el punto de vista teórico.

La magia del interés compuesto

La lectura de este artículo de una interesante serie de @NikoGarnier me refrescó los conceptos sobre la que, según dicen, Albert Einstein, consideraba la fuerza más poderosa del Universo: el interés compuesto; y me decidió a pasar ya a la acción. Le he abierto al niño una cuenta en Renta 4 y le he iniciado un plan de ahorro con una aportación mensual de 100€ a un fondo de bolsa europea: el MFS® Meridian Funds - European Smaller Companies Fund Class A1 EUR Acc, por aquello de que ahora parece que es el mercado que más proyección tiene a corto-medio plazo, aunque para quien no quiera complicarse pretendiendo acertar el mejor mercado en cada momento, lo más recomendable será un buen fondo global. El fondo escogido sólo permite aportaciones mínimas de 200€, por lo que he elegido como fondo puente otro de la gestora de R4 en el que se puede aportar desde 10€.

En ese mismo artículo su autor deja un enlace para descargarse un Excel (te lleva a su página web, en la que tienes que darte de alta como usuario) con el que he hecho los cálculos del principio.

Un recomendable libro reciente sobre el tema

En otro de los artículos de la serie de Garnier comenta un libro reciente que trata precisamente sobre el tema de cómo hacerse uno mismo un plan de ahorro para lograr la libertad financiera incluso antes de llegar a la edad teórica de jubilación. Su autor es un joven de 23 años, Carlos Galán Rubio, y el título del libro: Independízate de Papá Estado. Empieza a invertir HOY y jubílate millonario. Su lectura es muy fácil y amena, se lee en media tarde, y da, en mi opinión, muy buenos consejos para conseguir ese objetivo que a priori parece inalcanzable.

Resumiendo mucho:

*se basa en la filosofía anglosajona pay yourself first, a la que alguna vez ya me he referido: tu factura más importante es la que te pagas a ti mismo, es importantísimo que la automatices y que empieces cuanto antes;

*tu gran aliado es el tiempo (es un plan para llevarlo a cabo durante toda tu vida), ya que el tiempo minimiza el riesgo de la renta variable: invirtiendo durante 25 años o más podrás hacerlo en un producto "sin riesgo" que rinde (históricamente) al 8% anual (se refiere a la bolsa americana);

*y no sólo eso, inspirándose en Warren Buffett afirma que "las caídas fuertes son la mejor noticia para el inversor paciente, inteligente y con UN PLAN de inversión a largo plazo. [...] Te interesa comprar lo más barato posible porque vas a comprar durante toda tu vida. Así que, ¡alégrate cuando la bolsa se hunda!, de la misma forma que te alegras cuando la comida o la gasolina bajan de precio"

*considera los fondos de inversión como el vehículo idóneo para crear dicho plan (antes que las acciones, ETFs u otros instrumentos financieros) porque permiten diversificar fácilmente, puedes comprar pequeñas cantidades de forma periódica sin comisiones de compra  y venta, reinvierten beneficios y dividendos y son eficientes fiscalmente

*y se decanta sin dudarlo por los fondos indexados frente a los de gestión activa; concretamente, aconseja invertir por igual en dos fondos de bajo coste de la gestora Amundi, uno indexado al MSCI World y otro al MSCI Emerging Markets.