¿Qué sería un verano sin altibajos en los mercados? En este caso, el 'efecto mariposa' de los emergentes está contagiando la preocupación y el nerviosismo a las bolsas, sobre todo a las europeas. El último desencadenante ha sido la inestabilidad turca: la divisa local se desploma con fuerza hasta alcanzar mínimos. Con esta nueva caída, la lira turca acumula unas pérdidas del 33% en el año frente al euro. 

Unas pérdidas que ha agudizado el anuncio de Donald Trump de duplicar los aranceles al aluminio y acero del país.

El pánico se ha contagiado a otros activos, ya que no solo es la divisa la que cae, también el índice principal de Turquía (BIST 100) acumula un 10% de pérdidas desde enero. Por tanto, ¿cómo te afecta como inversor?

Si inviertes en bolsa española

El inversor español, sobre todo de entidades financieras, se ha levantado esta mañana y casi se le atraganta el desayuno. 

El motivo es que las acciones de BBVA se están desplomando cerca del 4% y toca mínimos de año. La entidad invirtió entre 2010 y 2017 más de 7.000 millones de euros por el 49,85% de Garanti, una entidad Turca. Además, tal y como recoge El Confidencial, BBVA tiene bonos turcos contabilizados al final del primer semestre por valor de 8.600 millones de euros (es el más perjudicado pero no cae solo, sino acompañado por el resto del sector este viernes).

En este sentido, el Banco Central Europeo ha mostrado su preocupación por la exposición de algunos bancos de la Eurozona a Turquía, como BBVA, Unicredit y PNP Paribas, según publica el Financial Times. La exposición crediticia de los bancos españoles supera los 83.000 millones de dólares, según el BIS.

Los expertos de Berenberg, sin embargo, creen que el impacto sería limitado: "La crisis en Turquía puede tener una repercusión negativa sobre los bancos de la Eurozona. No obstante, parece que la exposición de estas entidades no es tan significativa como para provocar una crisis. Así, los tres países con mayor riesgo con España, Francia e Italia". De hecho, la banca española tiene una exposición total de 81.000 millones de dólares, según la firma.

Si tu cartera invierte en emergentes

Sin duda, nos encontramos ante un momento difícil y lleno de altibajos para los emergentes. La confianza de los inversores en estos países se ha evaporado por las amenazas de la guerra comercial entre EEUU y China, la fuga de capital extranjero y la fortaleza del dólar, entre otros factores. A estas fricciones, también se le une la crisis en Turquía y Argentina además de otras amenazas geopolíticas.

Sea como fuere, la inestabilidad en Turquía está provocando que los inversores vendan de forma masiva y huyan de los riesgos de la economía otomana. Por ello, si como inversor tienes exposición a fondos turcos, tienes que tener en cuenta que los que invierten en renta variable de este país acumulan una rentabilidad negativa del 33% en el año, siendo el peor de su categoría en Morningstar.

De hecho, si queréis completar la información, Maite López (@maitelpz) explicó hace un mes todo lo que está pasando en los mercados emergentes "Turquía, Brasil, Indonesia o la renta variable latinoamericana encabezan las pérdidas en la categoría de fondos emergentes".

Asimismo, tal y como os conté en este post, de los 56 fondos que integran la categoría renta fija global emergente en moneda local, solo uno acumula una rentabilidad positiva a un año (0,69%). Y muchos acumulan retrocesos superiores al 5% a este plazo después de las fuertes caídas de los últimos meses.

Con todo, hay algunos expertos que se mantienen positivos de cara a las economías emergentes: James Barrineau, co-gestor del  Emerging Market Debt Relative de Schroders se decanta por una mejoría en estos mercados. "Un dólar más fuerte nunca es bueno para los emergentes, pero las respuestas políticas en Argentina, Turquía e Indonesia han sido rápidas. No han desperdiciado importantes reservas defendiendo la moneda, y como vimos en 2014-2016, cuando el humo se despeja una moneda más competitiva puede allanar el camino para un mejor crecimiento económico".