Esta mañana asistí a la conferencia dada por Stefan Isaacs, gestor del M&G European Corporate Bond Fund con la pregunta en la mente (pregunta que estoy convencido se están haciendo muchos inversores) si se podía seguir apostando por la renta fija corporativa tras las importantes subidas que han disfrutado en estos último meses los fondos de esta categoría. Hay que recordar, por ejemplo, que desde principios de año la categoría Morningstar de RF Bonos Corporativos Euro acumula una ganancia cercana al 15%.
 
La respuesta es sí, y más si tomamos en cuenta los bajos niveles de tipos de interés de los que disfrutamos en la actualidad. Pero con un matiz importante. El deuda corporativa, en sí, ya no es tan atractiva como lo era hace algunos meses. Es efectivamente difícil, por no decir imposible, repetir los resultados del pasado reciente. Pero el que los diferenciales de los bonos corporativos se hayan estrechado no significa que éstos hayan dejado de ser interesantes. Las oportunidades, según Stefan, no están tanto en esta clase de activos como dentro de esta clase de activos. Hay oportunidades interesantes si uno sabe dónde mirar, precisa. Pone el ejemplo de los bonos del sector bancario pero diferenciando muy bien entre “buenos” bancos y bancos “malos” considerando aspectos como el entorno económico en el que se mueve la entidad, su posición a nivel nacional (los bancos más importantes son los que los gobiernos no dejarán caer), si se han beneficiado de ayudas públicas (un elemento no muy positivo a juicio del gestor), si tienen acceso a los mercados de capitales y cuáles son los tramos más interesantes.
La siguiente ilustración muestra perfectamente el hecho de que a partir de ahora los gestores van a tener que ser muy selectivos a la hora de elegir los bonos. El mercado, en efecto, ha cambiado drásticamente en estos últimos dos años, pasando de un universo muy poco diferenciado en términos de diferenciales de crédito a un universo tremendamente selectivo en cuanto a esta variable.

También pienso que la experiencia y la solidez del equipo gestor serán factores determinantes a la hora de obtener buenos resultados. Me gustó mucho un ejemplo que expuso el gestor para demostrar la importancia del análisis interno e independiente que realizan. Comentó que a cada bono que tienen en cartera le atribuyen un rating propio. Si ese rating difiere sustancialmente de los rating oficiales, entonces existe una buena oportunidad de compra. Es lo que pasó en noviembre del año pasado cuando compró bonos de la operadora Nordic Telecom a la que las agencias de rating habían otorgado un rating inferior a Telecom Italia, pero de forma injustificada a juicio de Stefan.

Publicado en www.morningstar.es