Después de que Sacyr haya sacado de su consejo a su mayor accionista (Moreno Carretero), las movimientos en su accionariado iba a llegar más pronto que tarde. Dos bancos de inversión se están empleando de lo lindo en los últimos días para dos clientes distintos. Dos bandos accionariales están en guerra. El objetivo es el control de la cuarta constructora española y uno de los socios de referencia de la petrolera Repsol.

Primero, Goldman Sachs ha declarado que ya supera el 6% del capital de la constructora a través de swaps, CFDs y otros instrumentos derivados. Se trata de un encargo de Demetrio Carceller, segundo accionista directo de Sacyr con el 16,1% y primero teniendo en cuenta su pacto accionarial con Miguel Sanjuán (Satocan). Entre los dos agrupan el 18% de la constructora y un 24% con el paquete de derivados de Goldman.

En paralelo, el banco de inversión Citi ha declarado la compra del 1,4% de las acciones de Sacyr de forma directa. Toda una novedad, sobre todo, teniendo en cuenta que hasta ahora venía operando a través de swaps y CFDs.

En conjunto, el banco de inversión declara a la CNMV que controla el 11% de Sacyr frente al 9,7% que mantenía declarado con anterioridad. El principal destinatario de su operativa es alimentar la participación de José Moreno Carretero, dueño de Beta Asociados y Altec, que mantiene un 16,8% de Sacyr y pretende seguir elevando todavía más su participación. 

¿Sabes en qué invierten las Sicavs?: