Distribuidora Internacional de Alimentación (DIA), la cadena de tiendas de supermercado, se ha convertido en un muñeco de trapo en manos de algunos de los mayores inversores del mundo. La acción más pequeña del Ibex 35 vive una auténtico calvario en bolsa con el 18,7% de su capital en manos de grandes inversores bajistas sobre su cotización y un 13% de sus acciones prestadas por dos grandes accionistas. ¿Qué está pasando con DIA? ¿Qué son estas posiciones cortas? ¿Cómo funcionan? Pero sobre todo, ¿quién está prestando estos títulos para que puedan invertir a la baja?

Posiciones cortas

Antes que nada hay que entender que una posición corta o bajista sobre una acción supone ganar conforme cae el precio del activo y perder con la subida. Es como el mundo al revés para el común de los inversores particulares, pero el día a día para los ‘hedge funds’ y los operadores más sofisticados.

Para desplegar un ‘corto’ que no sea comprando un derivado financiero (swaps, opciones, CFDs, futuros…), el inversor pide prestadas las acciones a un accionista pagando un alquiler a cambio, un porcentaje sobre la operación o compartiendo ganancias. Después las vende en el mercado con el objetivo de recomprar las acciones a un precio inferior, devolverlas a su dueño y embolsarse la diferencia de precio.

Vamos con un ejemplo teórico aunque puede que no se acerque a la realidad: el inversor A pide prestadas 10.000 acciones al inversor B a 10 euros por acción. Las vende a ese precio y las recompra a 9 euros. El primero se llevará 1 euro por acción y el segundo la correspondiente comisión por el préstamo de esos valores.

Caso paradigmático: DIA

 

En el caso de DIA, en los últimos doce meses, el descenso bursátil se eleva hasta el 65%. La acción ha pasado de rozar los 6 euros a estamparse en los 2. Esos cuatro euros por acción de diferencia sería lo que han ganado los ‘cortos’ que estaban posicionados en la compañía. No eran pocos: hasta una veintena de ‘hedge funds’ han sido partícipes del ‘crash bursátil que atraviesa la compañía desde el verano de 2017.

¿Quiénes son estos inversores capaces de zarandear a diario a una empresa del Ibex 35 como DIA? Son ‘hedge funds’ con sede en Londres y Nueva York con miles de millones de euros en activos bajo gestión y línea de crédito casi ilimitada en los grandes bancos de inversión, los ejecutores de sus operativa en el valor. Entre los más destacados se encuentra el estadounidense AQR, el segundo mayor ‘hedge fund’ del mundo tras Bridgewater. También se encuentra Citadel, uno de los grandes fondos de la City londinense, o Darsana Partners, que cuenta con la mayor posición bajista en DIA.

En total, los principales ‘hedge funds’ en corto sobre la empresa de supermercados agrupan el 13% del capital, dos tercios de las posiciones bajistas actuales (18,7%), según la CNMV. Desde principios de 2017, DIA registra un volumen de cortos nunca vistos en la Bolsa española, que llegaron a representar cerca del 25% del capital en alguna fase de 2017. Para deshacer esa inversión, el corto deberá recomprar las acciones y luego devolverlas. Por este motivo, en ocasiones, hay subidas bruscas cuando se cierran los cortos ya que los bajistas pasan al lado comprador.

Quién presta las acciones

 

¿Dónde acuden los bajistas a pedir prestadas las acciones? En general, los ‘hedge funds’ suelen acudir a los accionistas estables de largo plazo en una compañía para conseguir acciones prestadas o, en su defecto, a los bancos custodios y depositarios de acciones.

Hasta el verano pasado, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Blackrock y Norges Bank eran los mayores prestamistas de títulos de DIA. Ante la CNMV declaraban sus participaciones como accionistas relevantes de la compañía -llegaron a tener el 16% del capital-, aunque en la letra pequeña de sus comunicaciones aparecía la verdad de sus intenciones: sus acciones eran prestadas a otros inversores.

Según los registros del supervisor a fecha actual, solo entre Goldman Sachs, que asegura tener el 14% del capital de DIA, y Norges Bank (5,4%), el custodio del fondo soberano noruego, mantienen prestado a inversores bajistas el 13% del capital de DIA, o unos 82 millones de acciones que valen en bolsa más de 160 millones de euros. Norges Bank ha declarado este jueves un aumento de su participación al 4,5% al 5,4% del capital, aunque en realidad lo que ha elevado es el préstamo de acciones del 1,6% al 2,4%.

Entre Goldman y Norges controlan una participación equivalente a la del mayor accionista de DIA, el ruso Mikhail Fridman, que tiene un 15% del capital de forma directa y un derivado sobre el 10% del capital que vence en noviembre y que le permitirá elevar su participación hasta el 25% de DIA. Curiosamente, el desplome en bolsa de la compañía ha coincidido en tiempo y forma con la llegada de Letterone Investments, el fondo de Fridman.

¿Qué fondos tienen una acción?: