Suele ocurrir que una empresa impida el acceso a un accionista relevante a su consejo de administración, pero pocas veces sucede que una empresa lo expulse, salvo falta grave. Sacyr, la cuarta constructora española por valor en bolsa, ha tomado cartas en el asunto cesando de su consejo de administración a uno de sus principales accionistas.

Esto último es lo que ha pasado en Sacyr durante su Junta General de Accionistas (JGA) con José Moreno Carretero, dueño de la constructora Altec y principal accionista de Sacyr con el 16% del capital en su poder a través de la sociedad Beta Asociados, según los registros de la CNMV. Los rectores de la constructora acusan a su accionista de haber “infringido su deberes legales, estatutarios y haber dañado la reputación y el interés social de Sacyr”.

El motivo del cese ha sido que el constructor aireó sus diferencias con el consejero delegado, Manuel Manrique, y pidió que se jubilase. “Hemos impugnado el reglamento del consejo porque es manifiestamente ilegal. Si tuviera 40 años [Manrique], pero tiene 65. Que Manolo Manrique esté pensando ahora en nombrar un nuevo consejero nos parece una solución intermedia, pero nos parece mejor lo que proponemos nosotros”, dijo en una entrevista en Expansión.

El resto de socios de Sacyr se ha alineado junto con el actual equipo directivo. Demetrio Carceller, una de las grandes fortunas españolas tras conglomerados como Damm o Disa, agrupa junto a Juan Miguel Sanjuán (Satocan) el 18% de Sacyr en una acción concertada; José Manuel Loureda tiene un 7,8% y Grupo Empresarial Fuertes (El Pozo), el 6%. En paralelo, bancos de inversión y custodios como Goldman Sachs (5,5%) y Citigroup (9,7%) han declarado posiciones indirectas de relevancia, aunque asociadas a los propios accionistas de referencia o los ‘hedge funds’ que operan en corto sobre Sacyr.

Vender Puts para comprar acciones

 

Sin embargo, una de la cuestiones de fondo más allá del conflicto entre accionistas es la manera en la que Moreno Carretero ha ido tomando posiciones en Sacyr. El constructor declara a la CNMV una participación del 16,8%, pero parte de ese porcentaje se encuentra en derivados financieros sin derecho real a voto. Este es uno de los argumentos esgrimidos por Sacyr para cerrar la puerta una y otra vez a las intenciones de Moreno Carretero de tener más peso en la toma de decisiones de la constructora.

¿Qué estrategia ha usado en Sacyr? La primera posición conocida de Beta Asociados, la sociedad de cartera del accionista díscolo, data de 2011 cuando la constructora cotizaba en el entorno de los 7 euros. Entonces, Moreno tomó una participación del 5% y poco después entró en el consejo de administración. De ese nivel no se movió hasta mediados de 2012, cuando comenzó a comprar acciones a 1,4 euros y elevó su participación al 5,15% del capital.

Es a partir de entonces cuando comienza a acumular acciones de Sacyr a través de una estrategia sobre contado, primero, usando los servicios de Citi como intermediario. En el verano de 2015, Moreno Carretero se pasó a los derivados y comunica a la CNMV la venta masiva de ‘opciones put’, que apuesta por un escenario alcista, lateral o con una pérdida controlada en la cotización del activo en el que está invertido, en este caso, Sacyr.  La venta de una put (se vende el derecho y se cobra la prima) obliga al inversor que lo hace a comprar esas acciones a su vencimiento, algo que sucedió el pasado diciembre. 

El dueño de Beta Asociados elevó su participación directa del 5% hasta el 14% de Sacyr. Esta estrategia está indicada para poder comprar acciones con descuento a un precio inferior al de mercado y bajo la tesis de que la cotización va a entrar en un periodo de estabilidad y no va a caer.  “La venta de Put le ofrece al inversor la posibilidad de comprar más barato. Tratado de esta manera, la venta de Opciones Put supone la mejor manera para asegurar un precio de compra de sus acciones”, según explican en el Instituto BME.

Tras construir su participación del 14% en Sacyr, el empresario murciano firmó un ‘collar’ -estructura de derivados que neutraliza las pérdidas que ocasione una caída en la cotización- sobre cerca del 10% del capital con el objetivo de blindar su inversión. Adicionalmente, Moreno mantiene vendidas opciones put sobre cerca del 3% del capital que le obligarán a comprar las acciones en septiembre de este año.

La aventura de Moreno Carretero en Sacyr no ha estado exenta de vaivenes desde sus inicios, ya que llegó a perder hasta el 50% de su inversión inicial en 2011. La constructora pasó de cotizar a más de 7 euros en 2011 a poco más de 1,3 a mediados de 2016 y ahora se mueve en torno a los 2,5 euros por título. Sin embargo, conforme la constructora ha ido resolviendo sus problemas -sobre todo, asociados a la deuda por su inversión en Repsol en 2006- la cotización de la constructora, finalmente, se estabilizó.

¿Qué fondos tienen una acción?: