Menuda semanita en las bolsas. Hoy es festivo en España, pero no ha sido precisamente un día de alegrías en el mercado español. Otra caída del 1,1% para el Ibex, que le lleva por debajo de los 9.000 puntos, algo que no pasaba desde hace dos años. En el conjunto de la semana, el descenso ha sido de casi el 4%.

Hoy no han sido los bancos y Telefónica los más zarandeados, como venía sucediendo en las últimas semanas, sino valores relacionados con el sector de energía como Acciona o Endesa, en el caso del índice español, con caídas cercanas al 4%. El inversor internacional está percibiendo riesgo regulatorio que suponga menores beneficios al calor de las medidas anunciadas ayer sobre el sector en el proyecto de presupuestos presentado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Pero mirando más allá de España, la semana ha sido dura en los mercados en términos generales. ¿Motivos? ¿Guerra comercial, tipos de interés, Italia, inflación, petróleo? Pues todos y ninguno. A mí, en realidad, esto me ha parecido una segunda parte de lo que ya vimos en febrero.

Es decir, que al final, el ciclo alcista está avanzado y cualquier achaque (o incluso su ausencia) vale para poner pies en polvorosa. Me llamó mucho la atención que en el evento con gestores de JPMorgan AM (aquí la entrevista a su estratega jefe) esta semana casi todos hablaran claramente de que estamos en la fase madura del ciclo y que las carteras deben estar preparadas para un entorno menos amable.

Es un argumento que vengo meses escuchando también a estrategas de Fidelity. No es muy común oir algo así en una gestora de fondos de inversión.

¿Se acaba el mundo? Probablemente no. Pero lo habitual es que de vez en cuando pase por sus fases de recesión. Y los meses posteriores al pico de mercados previo a las recesiones suelen ser de pérdidas cuantiosas para los índices. 

Lo complicado es saber en qué punto estamos. Si estamos ya en pico de ciclo y ha empezado la caída o si todavía nos queda un tiempito hasta alcanzar máximos. Es decir, si estamos en una corrección o en el inicio del mercado bajista. O, en palabras de @advisor, si estamos en una tormenta pasajera o en un cambio climático.

Pero yo sí tengo la sensación de que los días de vino y rosa de este ciclo bursátil tan prolongado se están acabando. Y parece que muchos por ahí también, a raíz de las caídas tan fuertes que hemos visto estos tres últimos días también en EEUU.