Apple presentó ayer unos resultados que debo reconocer que me han sorprendido por el lado positivo.  Sigue vendiendo iphones como si cada humano tuviéramos que tener uno. En el último trimestre un total de 43,7 millones de terminales, que son 6,3 millones más que en el mismo periodo de hace un año.

Alguno dirá con razón que también son 8 millones menos que en los tres meses previos, pero no es comparable por ser el trimestre que engloba Navidad y Acción de Gracias.

Donde está flojeando la cosa es en los iPads, que aquí sí parece que empieza a haber un poco de hartura en el mercado, ante la ausencia de innovación. Ha vendido 'sólo' 16 millones, que son 3 millones menos que hace un año y 10 millones menos que en el primer trimestre de su calendario fiscal. 

El negocio del iPod, totalmente canibalizado por el iPhone, sigue desplomándose mientras que los iMac tienen un leve crecimiento. Por su parte, los negocios relacionados con compra de música/películas/aplicaciones siguen un sano crecimiento superior al 10% y se acercan ya a los 5.000 millones de dólares en el trimestre.

A mí, como decía, me sigue sorprendiendo la fortaleza del iPhone, sin duda. Y sin perder demasiada rentabilidad por venta. Aunque no deja de preocuparme precisamente que un sólo producto siga ganando peso en las cuentas y suponga ya cerca del 60% de los ingresos. 

¿Y dónde se da este crecimiento en ventas del iPhone? Básicamente, en Asia y Japón, mientras que Europa y EEUU parecen mercados ya saturados.

Pero esto parece no inquietar hoy al mercado. La acción de Apple está subiendo un 8% en el mercado fuera de hora. ¿Por las cifras récord del iPhone? No, yo creo que por la reacción a las noticias que anunció ayer la compañía respecto a la remuneración al accionista.

Por un lado, aumenta la remuneración al accionista tanto a través de recompra de acciones como de mayor dividendo, en hasta 130.000 millones de dólares hasta final de 2015. Por otro, anunció un split de 7 x 1. Es decir, que cada acción que en fuera de hora cotiza a 566 pasaría a valer unos 80 dólares. ¿Para qué? 

Creo yo que para intentar borrar de la mente de los inversores la sensación de que por encima de 500 no hay demasiado recorrido... 

En fin, Carl Icahn, el millonario accionista activista que ha estado tuiteando sus acciones con el jefe de Apple para calentar la acción, más contento que unas pascuas. El ha entrado justo para llevarse la caja. Los accionistas de largo plazo... Pues eso ya es otra cosa.

¿Hasta cuando seguirán tan fuertes las ventas del iPhone? Si le llega su día al producto y empiezan a caer un año de estos las ventas...  ¿Qué producto tomará el relevo? ¿Ha cambiado innovación por remuneración Apple? Esa es la cuestión.