Otra vez a vueltas con los costes de la banca. El último el IAJD de las hipotecas. Ya no nos acordamos de las condenas a la banca por las clausulas suelo, las reclamaciones  por los gastos de constitución e IRPHs de las hipotecas, las preferentes, deuda subordinada y demás “creaciones”y otros fiascos que ha tenido que asumir la banca como coste.

La pregunta es:

 ¿Cuál ha sido el gran desaguisado de la banca, tener que soportar los costes e indemnizaciones de los procedimientos descritos anteriormente,  o el gran riesgo de quiebra y el rescate asociado para evitarlo  han venido causados por la crisis del inmobiliario tras el furor por participar en ese pastel de la propia banca?

Sin duda éste último, los otros “embolados”,  han sido asumidos por las estructuras financieras de las entidades, con la puntual afectación a su cuenta de resultados, pero con la capacidad suficiente de las mismas para digerirlo, manteniendo o aumentando la capacidad para generar beneficio.

 Cómo también será en el caso que nos ocupa. Y no nos llevemos a engaño, la banca siempre traslada sus costes a los clientes, porque es inherente a su naturaleza, la única cuestión es saber que incidencia temporal tendrán en sus cuentas de resultados estas cifras, en función también de la retroactividad final que se aplique a la sentencia del supremo, no hay más que eso... su solvencia no se va a ver afectada por esta situación.

  El único factor que ha cambiado, es la propia posición del Tribunal Supremo, alargando más la agonía de la resolución y creando más incertidumbre, cosa que el mercado ha aprovechado para seguir con las correcciones en las cotizaciones y a la vez ha abierto la puerta a que la banca, defendiendo sus intereses, pueda entrar a intentar influir en la posible corrección/interpretación de la sentencia dictada.

 No hace falta recordar que la gran banca lleva tiempo, tras los ajustes y fusiones, redefiniendo su estructura operativa, reduciendo dimensión presencial y de personal, volcándose en su estrategia digital, con la consecuente reducción de costes, siempre con el mismo fin, aumentar márgenes.

 Por tanto, como dicen los especialistas, esperemos que se cumpla el pronóstico/esperanza de un buen rallye de fin de año, para que se recuperen las cotizaciones; los resultados presentados hasta el 3er. trimestre por la mayoría de entidades así lo auguran.